Sobre España y el patriotismo por parte de la "izquierda" de Kike Arsán
21 de noviembre de 1938. El soldado Herminio Sánchez Ortega monta guardia en un parapeto situado en un cerro próximo a Vall D'Uixò, en la provincia de Castellón. Sirve en la 1ª Compañía del Batallón 189 "Pasionaria" en la 48 Brigada Mixta, encuadrada en la XV División del XXI Cuerpo de Ejército. Hace frío. Aunque ha trabajado en el campo toda su vida, jamás ha pasado tanto frío como el que pasa ahora, envuelto en una manta, apoyado en su fusil checo y haciendo guardia en el parapeto. Si no hubiera guerra, él y su familia tendrían que estar preparando la recogida de la aceituna, donde seguro que no pasaría tanto frío.
Herminio nació el 16 de octubre de 1920 en Lezuza, un pequeño pueblo de la provincia de Albacete, por lo que hace algo más de un mes que tiene 18 años. Frente a sus líneas, se encuentran soldados moros traídos por Franco para quebrantar la dureza de los españoles, de la cual han hablado desde los tiempos de los romanos. Herminio jamás ha militado en ningún partido o sindicato. No tenía edad para votar cuando se produjeron las elecciones del 36, en las que su padre votó a las derechas y su madre a las izquierdas, aunque ninguno de los dos tenía ni idea de política: lo hicieron para que el cacique de derechas y el cacique de izquierdas les permitieran explotar unas huertas que tenían en rento, y contentar a unos y a otros.
Sin embargo sí que ha trabajado toda su vida. Sus padres tienen un horno, pero como en una casa donde viven 12 personas (el padre, la madre, nueve hijos y el abuelo materno) nunca hay dinero suficiente, desde los 8 años trabaja en lo que sale: trillando, segando, recogiendo aceituna, de peón de albañil... De hecho, cuando explotó la guerra estaban haciendo un apaño en una aldea: llegaron unos milicianos de un pueblo cercano al suyo buscando al propietario de la aldea y se lo llevaron detenido. Así se enteraron de que había estallado la revolución.
No considera que los ricos se preocupen de los problemas que tienen los jornaleros, porque lo que quieren es cada vez mas tener duros de plata mientras que los pobres cada día son más pobres, y desde luego no sienten los problemas del pueblo. Por eso Herminio es patriota. Por eso, aun sin militar en ningún partido político, considera que la República es la mejor solución para el problema de la tierra, el paro, el hambre y el analfabetismo que asola España. Aunque sea recluta y no voluntario, combate en el ejército que él cree que puede salvar a España de la miseria.
Hoy día, Herminio es un señor de 91 y años que sigue pensando que la patria es la verdadera causa del pueblo. Su nieto, orgulloso sucesor de sus viejos ideales, comprueba con tristeza que desde la izquierda se vapulee el nombre de España, sobre todo por gente que cree que "es de izquierdas", cuando en realidad son ricos disfrazados de pobres que no sienten realmente los problemas del pueblo.
Para que veáis que vuestra actitud es respetable, aunque no deseable, aquí tenéis unos ejemplos de como españoles "de izquierdas" (por así llamarles), sintieron la llamada de la Patria:
-Jesús Larrañaga, comunista, glorioso hijo del pueblo vasco, proclamaba con orgullo ante el tribunal franquista que lo condenó a muerte:
“La patria, para los comunistas, es España. Por ella dimos y damos nuestra vida; por el engrandecimiento de España luchamos antes del 18 de julio y por liberarla de la invasión extranjera murieron los comunistas a millares, en unión de otros españoles desde aquella fecha hasta nuestros días. Y es por España, por la patria y por el pueblo español por lo que nosotros, comunistas, si tenemos que morir, moriremos como han sabido morir los comunistas que nos han precedido y los que nos seguirán.”
-José Díaz, secretario general del Partido Comunista de España durante los años 30:
"Las masas populares, vosotros, obreros y antifascistas en general, sois los patriotas, los que queréis a vuestro país libre de parásitos y opresores; pero los que os explotan, no, ni son españoles ni son defensores de los intereses del país."
-Miguel Hernández, el cabrero poeta. Comunista, quizá el poeta más patriótico que jamás tuvo ni tendrá España:
"¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?"
Y la lista sería larguísima...
En fin, para quién todavía no se sienta español, lo único que queda decirle es: ¡Salud, y Arriba España




