LOS SINDICATOS TAMBIÉN DESPIDEN Y FRENAN SUELDOS
Los recortes en las subvenciones públicas obligan a UGT y CCOO a presentar ERE en cinco comunidades autónomas
El grifo del dinero público se ha cerrado por culpa del déficit y amenaza con dejar secos a unos actores inesperados: la patronal y los sindicatos. Tanto unos como otros están sufriendo en sus carnes las mismas medidas sobre las que negocian a diario. También las que rechazan abiertamente. Así, mientras la CEOE está pagando 45 días por año de indemnización por despido, CCOO y UGT optan por la congelación salarial e incluso por los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) para salvar los recortes en subvenciones decretados por algunas comunidades autónomas.
«Esto no es una empresa», asegura el secretario de Organización de UGT, José Javier Cubillo. «La austeridad», añade, «forma parte de nuestra cultura; ahora lo que hay es más nivel de exigencia, más vigilancia». Pero lo cierto es que el ajuste autonómico está obligando a los sindicatos a vestirse de empresarios y gestionar la caída de ingresos adoptando medidas extrañas a su filosofía e historia.




