LA ESPAÑA REAL (XIV): Análisis IRPF 2003-2007: rentas bajas pagan más y rentas altas pagan menos impuesto de la renta

A escasas horas de la presentación de los presupuestos generales del Estado para el año 2011, la ministra de Economía ha anunciado que se puede crear un nuevo tramo de tipo marginal en el IRPF para las bases imponibles superiores a 120.000 euros. Este nuevo tramo, aumentaría la tributación de los excesos sobre 120.000 euros al 45% o 47% desde el 43% actual, tipo máximo fijado en el IRPF.
Esta modificación repercutirá aproximadamente a un 0,9% de los declarantes del impuesto sobre la renta, aproximadamente entre 130.000 y 170.000 contribuyentes con rentas elevadas. El problema de fondo que tenemos en esta subida de tipos, radica en las diferentes bases imponibles que componen el IRPF y cómo en realidad, aumentar el tipo marginal del IRPF no consigue aumentar la progresividad del impuesto. Por tanto, este incremento en el tipo marginal no va a conseguir que los que más tienen más paguen, sino que aquellos que reciben mayores ingresos del trabajo, paguen más vean con más fuerza cómo se penaliza el trabajo cualificado.
El problema de la ruptura de la progresividad en el impuesto
El impuesto sobre la renta arrastra desde hace su origen con la legislación actual una ruptura importante en la progresividad del impuesto. Basta con que observemos detenidamente el gráfico superior del post (ampliar aquí), que representa los tramos de bases imponibles frente a los tipos medios de tributación y los tipos medios efectivos que realmente se pagan. Tal y como se puede observar, los tipos efectivos máximos de tributación se situan en la horquilla entre 144.000 y 216.000 euros de bases imponibles a un tipo de gravamen efectivo medio del 28,3%.
Si observamos los tipos efectivos, podemos observar cómo a partir de 600.000 euros el tipo medio efectivo cae al 25%, por lo que la progresividad del IRPF se rompe a partir de 216.000 euros y no se cumple la premisa básica de nuestro sistema tributario en el que se fija que los que más tienen más deben contribuir, al menos para las rentas realmente importantes.
Este hecho, viene sucediendo desde el origen del IRPF y las distintas modificaciones legislativas, sólo han conseguido redistribuir la carga impositiva o incluso disminuir los tipos efectivos para las rentas más elevadas. Veamos por ejemplo, esta misma distribución de bases imponibles sobre tipos efectivos para las delcaraciones de IRPF en el año 2003.
¿Quién ha asumido las modificaciones fiscales en el IRPF desde el 2003?
El mayor grueso de modificaciones legislativas en el IRPF las hemos tenido presentes desde la declaración del IRPF del 2004, con la introducción del nuevo reglamento y la posterior modificación dede la Ley del IRPF en el 2006. En este periodo, también se han alterado sustancialmente el marco de deducciones y bonificaciones por lo que, tal y como indican los gráficos anteriores, se puede apreciar que las pendiente de la curva de ascenso en el 2007 es mucho más fuerte que la pendiente en el año 2003.
En esta tabla, vemos los datos detallados de los tipos efectivos pagados para el 2003. Se puede observar cómo para una base imponible de 12.000 euros, el tipo efectivo era del 4,12% o cómo para una base imponible de 30.000 euros el tipo efectivo es del 14,35%.
Pero las modificaciones fiscales que se han puesto en marcha, sólo han conseguido elevar el impuesto sobre la renta a las rentas más bajas y disminuir fuertemente la tributación de las rentas más elevadas. Si observamos las tablas de distribución de tipos efectivos para la declaración de la renta del 2007 podemos apreciar un tipo efectivo de 6,6% para bases imponibles de 12.000 euros o 16,9% para bases imponibles de 30.000 euros.
El incremento medio que han sufrido las rentas más bajas es de un 2,5% en su tipo marginal de tributación, mientras que las rentas más altas han visto cómo su tributación se ha disminuido en torno a un 5% para los últimos 4 años.
La imposibilidad de romper la ruptura de la progresividad
Después de analizar el comportamiento de los tipos efectivos para las distintas bases imponibles, vemos que tenemos una ruptura de la progresividad muy acusada para las rentas muy elevadas. Esta ruptura origina que rentas superiores a 600.000 euros tributen de manera equivalente a rentas de 150.000 euros y el problema principal se tiene en la tributación de las rentas del ahorro y en la tributación de las ganancias patrimoniales que se integran en la base imponible del ahorro (elementos patrimoniales como propiedades patrimoniales o acciones).
Las rentas procedientes del ahorro, las ganancias patrimoniales en su mayoría y la mayoría de los rendimientos del capital mobiliario tributan al 18%. (Desde este ejercicio al 19% y al 21%). Con esta tesitura, las rentas que tienen esta tributación favorable, se debe a que existe una doble imposición sobre esos rendimientos. Es decir, si yo recibo 100.000 euros en dividendos, significa que esos 100.000 euros ya han pagado el correspondiente impuesto de sociedades, al tipo efectivo que la empresa tenga. Normalmente entre el 25% y el 30%. Adicionalmente, yo voy a pagar en el IRPF un 18%, 19% o 21% por lo que el mismo dinero está contribuyendo dos veces a las arcas públicas y en realidad paga en torno al 45% en concepto de impuestos.
Con esta tesitura, las modificaciones de los tipos impositivos en la base general del IRPF no repercuten en absoluto sobre los grandes flujos de IRPF de las rentas elevadas. Si analizamos la composición de las bases imponibles en el año 2007, podemos observar cómo para los grupos más elevados, las componentes con mayor peso específico son las rentas derivadas de ganancias patrimoniales y los rendimientos del capital mobiliario.
Tal y como se aprecia, para bases imponibles superiores a 480.000 euros, tienen mayor peso específico en la composición de la base imponible las componentes de tributación por rentas del ahorro, explicación por lo que los tipos marginales efectivos de las rentas realmente elevadas son tan sumamente bajos.
Conclusiones
El análisis planteado pone de manifiesto los siguientes puntos observados:
Desde el 2003, las rentas más bajas han visto cómo se incrementaba su tipo marginal efectivo entre un 2% y un 3%. Sobre todo para rentas inferiores a 30.000 euros de base imponible, que representan el 88% de los declarantes del impuesto.
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Las modificaciones introducidas en el IRPF en estos años han rebajado los tipos efectivos de las rentas superiores en torno a un 5%, a partir de 240.000 euros fundamentalmente.
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El impuesto no es progresivo para rentas superiores a 480.000 euros, teniendo estos declarantes tipos efectivos muy inferiores a los que correspondería.
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Modificar la tributación de las ganancias patrimoniales para integrarlas en el tipo general de manera homogénea tiene unas consecuencias colaterales mucho peores para el resto de la actividad económica, desde la operativa en bolsa, a los movimientos del mercado inmobiliario, además de la deslocalización empresarial a otros territorios con situaciones fiscales más favorables.
Por último, la propuesta de ampliación de tipos marginales penaliza realmente a los trabajadores cualificados, que tengan una posición financiera relativamente poco cualificada y fundamentalmente jóvenes que no han acumulado patrimonio aún. En esta tesitura, la medida propuesta por el ejecutivo no se dirige a aumentar la progresividad real del impuesto ni tampoco va a conseguir que las rentas más altas (superiores a 600.000 euros) comiencen a tributar a tipos efectivos superiores al resto de declarantes.
http://www.actibva.com/guias/2010/09/23-analisis-irpf-2003-2007-rentas-bajas-pagan-mas-y-rentas-altas-pagan-menos-impuesto-de-la-renta




