ESPAÑA

Por Eduardo López Pascual
Tenía que escribir sobre este asunto magnífico y planetario, esto sí, de la victoria de España en el mundial del fútbol 2010, al fin y al cabo esto se llama Radiografía de un tiempo, y debo de ser testimonio de lo que pasa a nuestro alrededor, y sobre todo, si es cosa importante como ha sido este evento deportivo. No hará falta decir mi alegría y felicidad - deportiva, claro-, ante esa hazaña de nuestro país es tan fuerte como sincera, es más, me doy cuenta de que para muchos compatriotas y más si son jóvenes, fue como si hubieran descubierto que España es su patria, que España promueve un sentimiento común de sentirse y saberse español. Otra cosa es que esa conciencia a lo mejor recién descubierta, se consolide y se convierta en una seña de identidad permanente. A muchos de nosotros, hay que decirlo, esa manera de entender la convivencia nacional, nos fue dada y asumida hace muchos años, y desde luego, una victoria como esta no hace sino reforzar nuestro sentimiento español.
Alguien muy cercano, intelectualmente, nos enseñó que ser español era una de las cosas serias que se podían ser en el mundo; no por pura exageración patriótica, sino porque España fue la inventora del Estado moderno, crisol de civilizaciones históricas, muro para el islam invasor, Apolos para las Américas, cuna de lo liberal, freno para el soviet, ejemplo para una transición, y todo eso de una parte; de la otra, patria de la Furia en la Amberes de Zamora,, volante de los Portago, anillas de Joaquín Blume, asombro en el Bahamontes del Tour, un Fútbol a lo Zarra Brasil- 50, . nieve en Saporo, oros en Jimenes, en Santana. en Orantes, Europeo de Fútbol en el cabezazo de Marcelino, en fin, España ganando, nuestro país haciendo historia cuando menos deportiva, en fin, victorias que se han exaltado con esta grandiosa conquista del campeonato mundial de fútbol y que no hace sino continuar un camino gloriosamente deportivo.
Personalmente siento que es un placer el escuchar de boca de jóvenes de mi país, cantando a grito pelado, eso de " Yo soy español, español, español,...yo soy español, español, español..." , pero me gustaría que ese sentimiento, esa conciencia de sentirse español, llegue a ser parte consciente de su propia manera de vivir y de contar. No sería bueno que todo esto fuera producto de un "calentón futbolero", y que mañana mismo las banderas se guarden de nuevo en el arcón de las cosas "fachas", simplemente, porque nos demostraría una vez más que los españoles, estos de ahora, lejos de ser coherentes consigo mismos, se dejen llevar por ruidos más o menos oportunos y proclamen su voz en temas más comprometidos como el paro que ofecta a nuestros hermanos, hijos, cónyuges, amigos, o esa pasividad que tenemos ante los deseos y prácticas que nos conducen precisamente a la desintegración de la Patria, ( lean las 4 particularida4es al Estatuto), esa misma nación que la noche del triunfo en Jhonnaesburgo, hacían ondear con todo orgullo su esencia y presencia española.





rompetechos dijo
¿Puede un movimiento revolucionario convertirse en una sociedad contemplativa y quietista? Algunos lo quieren intentar con la Falange. Contra todo lo híbrido, carca, casposo y fantasmón, alzamos la bandera de la informalidad para construir una alternativa alegre y faldicorta
http://hispaniainformal.blogspot.com/
20 Julio 2010 | 05:46 PM