La Coctelera

GALLOS DE MARZO

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1 Marzo 2010

Consecuencias Psicológicas del Aborto.

Recupero lo que escribí sobre las consecuencia psicológicas del aborto en mi anterior blog. Entre otras cosas, por la reciente aprobación de la Ley del Aborto y las cosas que se están diciendo últimamente del tema.

Que el aborto no es algo precisamente agradable es algo que sabemos todos, lo de sus efectos psicológicos concretos no tanto.

1.- ¿Es nocivo para la salud psíquica el aborto?:

"Lask (1975) realizó en Inglaterra uno de los primeros estudios sistemáticos sobre las secuelas psiquiátricas a corto plazo de la I.V.E (Interrupción Voluntaria del Embarazo)., encontrando una escasa incidencia de trastornos, los cuales se relacionaban más con características del entorno de los sujetos que con la I.V.E. en sí misma. Posteriormente resumo los factores de riesgo detectados por Lask.
Payne et. al., (1976) en Boston (Estados Unidos) en un estudio de seguimiento de los efectos que tiene la experiencia de aborto sobre las emociones de ansiedad, depresión, cólera, culpa y vergüenza, encuentran un decremento significativo de todas ellas seis meses después de la intervención.
Watters (1980) ha investigado, en mujeres canadienses, las consecuencias que sobre la salud mental tiene el aborto o el rechazo a electuario. Watters encuentra en una proporción de 6:1 la depresión en el post-partum con más frecuencia que en el post-aborto. En una dirección similar Watters documenta la mayor amplitud y gravedad de trastornos psíquicos acaecidos en las mujeres a las que se les niega el aborto que en aquellas que pudieron realizarlo libremente. Watters no niega que el aborto tenga alguna incidencia sobre la salud mental de la mujer, pero sus resultados demuestran el mayor riesgo que para la salud mental implica el denegar el aborto, forzando así a una maternidad obligada.
" (fuente).

Handy (1982), en el trabajo ya citado, revisando la experiencia inglesa sobre el aborto documenta como la gran mayoría de las mujeres no presentan alteraciones psicológicas después del aborto. Por contraste Handy observa como las mujeres a las que se les rechaza la solicitud de aborto tienden a presentar mayor estrés psicológico y a ofrecer un entorno deficitario a su hijo.

En general la mayoría de los estudios muestran que las consecuencias psicológicas del aborto espontáneo son más intensas y graves que las de la I.V.E., caracterizándose por la culpa, tanto en la mujer como en el cónyuge, mostrando resistencia los síntomas a remitir sin ayuda especializada. Las sesiones de asesoramiento se evidencian en este caso igualmente necesarias, aunque con una indicación diferente: la post-intervención.

¿Cuáles serían los Factores de Riesgo Psicológico específico ante el aborto?

Cabe esperar un mayor riesgo psicológico en aquellas demandas de I.V.E. que se producen en un momento más avanzado de la gestación. Este aspecto ya fue estudiado por Fielding et. al., (1978) quienes encontraron que las demandas tardías de aborto eran debidas al rechazo explícito de la decisión hasta ese momento (21,4%), irregularidades en el ciclo menstrual (17,6%), tardanza en acudir al médico (15,2%), ambivalencia (14,8%), y con menor incidencia la falta de información, miedo, errores en los tests clínicos, problemas económicos para afrontar la intervención, temores religiosos, etc.

Payne et. al., en el estudio ya citado (1976) identifican los siguientes factores de riesgo psicológico ante el aborto: No estar en pareja y ser nuliparas; historia previa de problemas emocionales; Relaciones conflictivas con sus compañeros; Relaciones negativas en el pasado con la madre; Fuerte ambivalencia ante el aborto; Actitudes culturales o religiosas negativas hacia el aborto.

Moseley et. al. (1981), refiriéndose a una muestra norteamericana, describen que los principales factores predictivos de una reacción positiva ante la I.V.E. son los indicadores favorables del mismo contexto social y un adecuado nivel de apoyo, entre el que se incluye el psicológico

Las consecuencias psicológicas de abortar voluntariamente son inferiores a las que se tienen cuando se obliga a parir queriendo abortar (ojo a ésto, que no suele ser muy comentado, y es muy grave).

Llamo la atención también sobre que causa muchísimo más impacto psicológico un aborto espontáneo o uno muy tardío que un aborto temprano y voluntario. Además hay que tener en cuenta que someterse a un aborto por primera vez no amenaza la salud mental más que dar a luz.

Parece que el hecho de que la mujer pueda elegir ayuda a minimizar el impacto psicológico en este asunto.

2.- ¿Qué hace más probable que se tengan secuelas psicológicas después de abortar?

"Lask, en el estudio ya citado (1975) extrajo los siguientes indicadores de riesgo respecto de posibles secuelas emocionales y/o psicopatológicas del aborto: Ser multípara, abandono por parte del compañero, venir de un país extranjero, tener de 21 a 30 años, historia anterior de trastorno psiquiátrico, trastorno psiquiátrico actual, la ambivalencia -intensa o moderada- hacia la I.V.E. las orienta el mayor valor predictivo hacia los efectos negativos del aborto en la influencia de las actitudes que muestren hacia la I.V.E. las personas que están en el entorno inmediato de la mujer. Lask elaboré la primera escala para predecir el riesgo psicológico del aborto.". (fuente).

Un estudio ya clásico sobre los factores predictivos de la respuesta emocional ante el aborto es el de Beisey (1977), quien hizo un seguimiento con 360 mujeres inglesas, realizando entrevistas y aplicando un cuestionario antes de la realización del aborto legal durante el primer trimestre del embarazo, así como 3 meses después del mismo. Sus datos muestran claramente como sólo un pequeño número de mujeres muestran signos característicos de trastorno emocional después del aborto, y que en ellas era mucho más probable la presencia de signos previos tales como: Historia psicosocial inestable, vínculos familiares empobrecidos o ausentes, escaso número de amigos, y deficiente adaptación laboral. Belsey sugiere la utilización de estos criterios, junto a otros signos clínicos, para decidir si la mujer necesita de un mero asesoramiento rutinario antes del aborto, o bien de un asesoramiento psicológico en profundidad.
Pariser, Dixon y Thatcher (1978), en los Estados Unidos, han descrito las características de la consulta psiquiátrica adecuada a la demanda de aborto, describiendo como los mayores riesgos se presentan en las adolescentes célibes o abandonadas que se encuentran con la oposición de la madre o de sus ideas religiosas, y/o ambivalentes respecto de su deseo de maternidad.

Desde el estudio de Carlson y La Barba (1979) queda suficientemente claro que la Ansiedades la principal condición psicológica que influye de manera determinante en los diversos trastornos que afectan al embarazo, aborto, y problemas peri y post-natales. No es menos cierto que en dicho estudio queda igualmente claro la dificultad para utilizar la ansiedad como predictor diferencial de la incidencia de unas u otras complicaciones específicas. Es probable que nuevas investigaciones permitan aclarar este aspecto, bien a través de la distinción entre nivel de la ansiedad y su contenido cualitativo.
Entre los métodos utilizados con frecuencia para valorar el riesgo psicológico está el MMPI. Este cuestionario ha sido utilizado también para describir las características psicológicas de las mujeres que demandan repetidamente la I.V.E. (Lang et. al., 1980), habiéndose constatado un perfil caracterizado por tendencias psicóticas y psicopáticas en las mujeres más jóvenes (adolescentes y jóvenes), pero no en las de más edad

El "síndrome post-aborto" en realidad tiene más que ver con trastornos mentales previos que se agudizan con el aborto que a otra cosa. También contribuye el estar sola, tener pocas habilidades sociales y el tener fuertes creencias religiosas.

Es un perfil muy repetido en madres inmigrantes, a las que forzar su maternidad les puede fastidiar psicológicamente más que el hecho de que puedan abortar (como hemos visto arriba).

3.- Una vez dicho todo esto, decir que abortar nunca es agradable, ni bonito ni fácil. Que sea comparativamente menos perjudicial que ser forzada a tener el niño no hace que sea cosa buena.

Abortar por primera vez es algo que marca y que no se olvida. Puede que no genere más trastornos que haberlo tenido, pero no es un recuerdo agradable. La inmensa mayoría no repite, por mucho que se empeñen algunos en pintar el aborto como "método anticonceptivo" para gente con poca cabeza y reincidente.
Creo que, por lo antes comentado, una ley de plazos que permita a la mujer decidir sobre si aborta o tiene el niño ayudaría a reducir los trastornos mentales asociados a estas situaciones.

RAÚL S.

http://www.ishkarioth.com/terapiadechoque/2010/02/26/consecuencias-psicologicas-del-aborto-remake/?utm_source=twitterfeed&utm_medium=twitter

 

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SantiagoLC

SantiagoLC dijo

Artículo conocido de la progresía proabortista, y sus referencias a los ya caducos trabajos (alguno tiene más de 30 años) de Lask, Watters y Payne.

Ignoro que persiguen los Gallos con ese artículo.

El artículo olvida trabajos posteriores que dicen justo los contrario. Seguramente el trabajo de Gissler en el British Medical Journal del 96 no merece la pena porque pudiera ser un peligroso fascista, o Gesselman en el suyo del 93 mostrase algún atisbo preconciliar o la serie de casi 180.000 mujeres de Reardon en el 2001 estuviera trufado de clericalismo obsoleto o Asthon también en el British Journal llevase una camisa azul escondida o Sommers en la década de los 80 y tantos y tantos otros que desmienten este trabajo.

Gallos, no os entiendo en algunas ocasiones hacia donde quereis ir. O mejor dicho, os entiendo pero me niego a creer que sea cierto.

2 Marzo 2010 | 01:24 AM

piotr

piotr dijo

Pues está clarísimo lo que pretenden: articular una corriente de opinión proabortista dentro del mundillo azul. Además es que nunca lo han ocultado. Lo tuyo con Gallos de Marzo debe ser como el votante medio del PP, que todavía cree que su partido defiende las esencias patrias o está contra el aborto. Cuando te engañan la primera vez puede ser culpa del otro. El resto de veces ya es culpa del que se deja engañar.

2 Marzo 2010 | 03:39 AM

Gonzalo

Gonzalo dijo

En mi opinión, los temas polémicos no se deben evitar. Y, en el tema que nos ocupa, estamos además sometidos a fuertes dosis de desinformación y manipulación. El discurso contra-abortista recurre con frecuencia a este argumento de los riesgos psicológicos para la mujer, pero es poco lo que sabemos de tales argumentos. Es relativamente fácil encontrar en la red materiales que minimizan ese impacto, por lo que un debate como éste permite ejercicios como el de Santiago LC, que pone sobre la mesa documentos en sentido contrario. En definitiva: en esta materia (como en la mayoría de ellas) no basta con asumir una postura moral; hay que apoyarla con los mismos medios que utiliza la parte contraria si de verdad lo que pretendemos es convencer y no imponer. Quizás el propio Santiago podría hacer una exposición un poco más amplia de los argumentos que refrendan el riesgo psicológico para contar con todos los puntos de vista y buscar argumentos para el debate. De otra forma, parecería como abandonar la batalla de las ideas.

2 Marzo 2010 | 10:37 AM

Arturo

Arturo dijo

Abortar es arrebatarle la vida a un ser desvalido por pura arbitrariedad.A partir de esta premisa,los habrà que lo justifiquen o quienes lo condenen.

2 Marzo 2010 | 04:16 PM

Falangista Serrano

Falangista Serrano dijo

Gran articulo de los camaradas de Gallos de marzo, muy alejados de las tesis ultracatólicas de La Camarilla de FE-JONS. Bravo camaradas.

2 Marzo 2010 | 05:40 PM

SantiagoLC

SantiagoLC dijo

Falangista Serrano:

Te encuentro en todos los lados. Ya sueño contigo

Gonzalo:

En relación con el tema.

Entrar en este debate tiene trampa (y no digo que sea tu intención) ya que la cuestión no es si con la posibilidad de realizar un aborto se tienen más o menos alteraciones psicológicas en la madre que cuando a esta se la niega el mismo. El asunto clave es que no puede prevalecer la supuesta patología posterior de la madre en que esto signifique el acabar con la vida de lo que ya es un ser humano. Es decir estamos poniendo en un mismo plano una potencial patología con la vida o la muerte de un embrión y esto es inaceptable.

En cualquier caso hay multitud de trabajos prospectivos y retrospectivos que tratan del tema que aborda el título del comentario inicial. Entrar en estudio por estudio es sumamente extenso y las réplicas y contraréplicas que generarían me llevan, por experiencia propia, a desistir del debate que deseas. Te puedo dar alguna cita o comentario breve que tengo a mano, pero entrar a fondo es para escribir un libro.

Independientemente de los autores que te cito en mi primer comentario, te pudo decir como por ejemplo la Real Academia de Obstetricia de Inglaterra, sin ir más lejos, cifra en un 59 por ciento de las mujeres que abortan con altas probabilidades de sufrir problemas psiquiátricos graves y permanentes.

Investigadores finlandeses como Speckhard y Vaughan constataron que la tasa de suicidio en el año posterior al aborto era tres veces más alta que la media femenina, y siete veces más alta que la de las mujeres que habían dado a luz.

El British Medical Journal de Enero del 2002 informa de que las mujeres que abortan su primer hijo tienen un riesgo mayor de depresión crónica posterior que las mujeres que llevaron a término su primer embarazo. El estudio se basa en datos obtenidos del estudio nacional sobre jóvenes norteamericanos comenzado en 1979 y seguido hasta la fecha de publicación.

Investigadores de la Universidad de Oslo en 2005 han encontrado que las mujeres que se practican un aborto sufren más angustia vital a largo plazo que las mujeres que sufren abortos espontáneos. El estudio de 40 mujeres que habían sufrido un aborto espontáneo (no provocado) y de 80 que se habían practicado un aborto descubrió que, después de 10 días, el 47’5% de las mujeres del primer grupo sufrían angustia vital, en comparación con el 30% de las que habían abortado. Sin embargo, después de cinco años, sólo un 2’6% de las mujeres con abortos espontáneos seguían sufriendo angustia, en comparación con el 20% del grupo que había abortado.

En el Journal of Child Psychology and Psychiatry de 2006, se publicó un trabajo del Dr. Fergusson, ateo y partidario del aborto, que no dejó de sorprenderse por los resultados. En el mismos observó como cuando una mujer aborta incrementa significativamente el riesgo de padecer problemas mentales. Según los resultados, el 42% de las mujeres que se habían sometido a un aborto antes de los 25 años experimentaron una depresión en los cuatro años siguientes.

En el British Journal of Psichyatry de 2008 en un estudio en más de 500 mujeres, los investigadores encontraron que las mujeres que habían abortado sufrían un 30% más de problemas mentales que las demás mujeres.

Organismos internacionales que promueven el aborto han reconocido la existencia de secuelas psicopatológicas. La Federación Internacional de Planificación Familiar en el período 1990-1993 han mostrado que la incidencia del trauma post-aborto puede llegar a afectar al 91 por ciento de los casos, muy superior a la cifras del post-aborto no voluntario.

Te aclaro que este trauma postaborto o síndrome postaborto no es en todos los casos reconocido nosologicamente ya que abraza conceptos de dificil precisión en la terminología médica y los proabortistas y algunos médicos del mismo ámbito, lo ponen en cuestión. En mi opinión hay algunos item bajo tal concepto que tienen una enorme subjetividad pero otros si que se pueden entender como alteraciones mensurables.

Hay una serie de estudios que muestran una asociación significativa del aborto con intentos de suicidio posteriores por parte de la madre, como son los casos de los trabajos de:

Tischler C.: Adolescent suicide attempts following elective abortion. Pediatrics, 1981; 68(5): 670- 671.

Gissler M, Hemminki E, Lonnqvist J.: Suicides after pregnancy in Finland: 1987-94: register linkage study. British Medical Journal, 1996; 313: 1431-1434.

Morgan CM, Evans M, Peter JR, Currie C.: Mental health may deteriorate as a direct effect of induced abortion. British Medical Journal, 1997; 314: 902.

En fín que es muy largo y solo he entrado en aspectos psicológicos, pero también hay secuelas físicas que dependen del medio utilizado. Se incrementan estos a medida que el aborto se practique más tardíamente, pero es cierto que cuadros como placenta previa, futuros partos pretérmino o salpingitis (infección de las trompas) son descritos habitualmente.

Un saludo

2 Marzo 2010 | 06:55 PM

Gonzalo

Gonzalo dijo

Excelente aportación, Santiago.
Yo creo que a partir de ella se tienen elementos para opinar en la controversia sobre los efectos psicológicos del aborto, que es el punto al que se pretendía llegar.
Por lo demás, yo creo que uno de los puntos donde existe un acuerdo más unánime entre falangistas de diversa sensibilidad es en su repudio del aborto. Desde luego, la mayoría partimos de la convicción de que en esta práctica quedan comprometidos los valores más elementales del respeto a la dignidad humana. Pero es una realidad con la que:
1. Provisionalmente tenemos que convivir. Es de una ingenuidad dolosa suponer que la penalización del aborto es la solución al problema. Porque basta con coger el coche y plantarte en Portugal para perpetrarlo, o soliviantar al loby feminista para que, una vez más, se desborden los juzgados con autoinculpaciones de aborto. ¿Cuántas mujeres necesitaríamos meter en la cárcel para acabar con una práctica que, sencillamente, ha resultado socialmente aceptada, por incomprensible y doloroso que nos resulte reconocerlo?
2. Es necesario trabajar desde el poder para poder revertirla. En democracia, el tribunal últinmo de apelación es la sociedad. Y, como digo, la sociedad se ha hecho absolutamente tolerante con esta práctica. Ahora bien, los que hemos crecido y nos hemos formado en el entorno de "la transición" somos muy conscientes de que esta permisividad es el resultado de un lento y calculado proceso de ingeniería social. El aborto ha sido objeto de normalización desde el poder político, que ha hecho uso de sus atribuciones para influir en la sociedad. Por tanto, es en el ámbito cotidiano donde se necesitan desarrollar nuevos programas de re-ingeniería social. La prohibición, la penalización, no sirve de nada. Nunca sirvió de nada, ni cuando Franco y sus horripilantes vuelos charter para abortar en Londres. Hay que diseñar una estrategia metapolítica que sea capaz de reinstaurar en la sociedad el rechazo hacia esta práctica brutal. Porque legislar contra la voluntad popular mayoritariamente expresada resulta inútil. Te diré, querido camarada, cuál es mi sueño en la materia: que el Estado permita el aborto libre, gratuito y con vacaciones pagadas en Marbella de 15 días para la superación del trauma... y que ni una sola mujer española se preste a interrumpir su embarazo. Sí: hay mucho trabajo que hacer. Lo se.

3 Marzo 2010 | 10:00 AM

Motero malote

Motero malote dijo

Me encantaria que opinara una mujer, a fin de cuentas son ellas y no los hombres las unicas que tienen derecho a tomar esa decision, recordais el slogan: "nosotras parimos, nosotras decidimos..." pues eso

4 Marzo 2010 | 11:09 AM

restituto

restituto dijo

PRECISIONES LEGULEYAS PARA EL AMIGO GONZALO

Tras tomarme unas "vacaciones" , aprovechadas a "menesteres de inestigación histórica", ya ultimados en esta primera fase, paso a tomar un descanso y a hacer algunas precisiones leguleyas a GONZALO.

En cuanto al tema de que la mujer que aborta vaya a la cárcel y hoy serían miles conviene no exagerar. Una de las legislaciones más duras en el tema del aborto fué en en la Rumania de Ceaucescu, donde llegó a tener una pena máxima de 25 años. En la España de Franco (Código Penal de 1944 básicamente con algunas reformas posteriores, qye yo estudié hacia el año 71) el aborto estaba castigado con prisión menor (seis meses y un día a seis años), mientras el homicidio tenía una pena de reclusión menor (doce años y un día a 20 años). En el aborto había diferente tipología según los casos (en aquella época, como dato curioso, había en relación al infanticidio una chusca atenuante que podría calificarse de "tipo eclesiástico" reduciendo sensiblemente la pena cuando la mujer se deshacía del ya nacido "para evitar su deshonra"), distinguiendo entre el caso de la mujer y el facultativo (imponiéndose en este caso la pena en grado superior al mínimo). En resumen: ´Teniendo en cuenta que el tope mínimo de la pena eran seis meses en el caso de la mujer que cometiese un aborto por primera vez (otra cuestión era la que reincidía) era prácticamente imposible que los tribunales la condenasen a pena superior a dos años (dentro del grado mínimo), por lo que, consecuentemente, salvo en el caso de que tuviese antecedentes penales, se le aplicaría la "remisión condicional" y JAMÁS INGRESARÍA EN PRISIÓN, como digo, la primera vez que abortase (en la situación actual no varía el tema de la remisión condicional).

4 Marzo 2010 | 10:27 PM

Gonzalo

Gonzalo dijo

Para "Motero malote".

Hombre: si consideras que el aborto no tiene ninguna implicación más allá de lo individual (la mujer que aborta) y no repercute de niguna manera en la sociedad (moral, económica, etc.), pues tienes razón. Ahora bien, esas repercusiones existen y son graves. Tu limitación del derecho a decidir a las mujeres equivale a hacer recaer el derecho a dictar las leyes penales a los delincuentes que, anulado el papel de la sociedad, serían los únicos interesdos en el tema.

5 Marzo 2010 | 10:56 AM

Motero malote

Motero malote dijo

Amos Gonzalo que estamos hablando de aborto, y de las mujeres no de otras cosas, asi que no salgamos por la tangente. De moralidades no hablemos ya que la sociedad es hipocrita por naturaleza o tal vez por definicion a veces me lo pregunto... En cuanto lo economico, creo que es menos costoso la pastilla del dia despues ( con prescripicion falcutativa a ser posible ) que una intervencion quirurgica por un aborto mal realizo, ya sabes hospitalizacion etc,etc ( practica muy comun en todos los pueblos del mundo mundial y desde siempre)........ De todos modos creo que es un tema muy controvertido para "hablarlo" en un blog, por lo que propongo que se a un tema a tratar en la proxima tertulia de el Tiburon Convincente

5 Marzo 2010 | 11:56 AM

Gonzalo

Gonzalo dijo

Pues no: yo hablo de la totalidad. No se por qué debería mostrarme indiferente ante una circunstancia que me afecta a pesar de no ser una mujer. A mí, como al resto de la sociedad ya que, hipócrita o no, es innegable que el aborto, como decía, tiene consecuencias de muy diverso calado. (Por cierto, la referencia económica no iba por el precio de las pastillas, sino por las consecuencias de un crecimiento negativo de la población).
Y sí; desde luego parece un bun tema de tertulia.

8 Marzo 2010 | 08:23 PM

Istolacio

Istolacio dijo

Quiero manifestar mi coincidencia con la opinión de Gonzalo en respuesta al muy erudito y documentado argumento de Santiago.
Nada más añadir que una revolución nacionalsindicalista tal como la concibo pondría el énfasis en la dignidad de la persona ante todo, y no sería objeto de persecucióny deshonor una mujer que hubiese quedado embarazada.
Y en segundo lugar, habría una protección real a la familia como célula básica de la Sociedad Organizada en Estado Sindical y Comunal de tal manera que mediante el salario familiar (a cada cual en función de sus necesidades) los hijos no serían una carga sino todo lo contrario toda vez que el fomento de la natalidad sería uno de los objetivos prioritarios del nuevo estado dada la verdadera catástrofe demográfica que se cierne sobre nuestra nación y que augura otro 711 (invasión musulmana) con menos violencia incluso que el primero.
Dentro del capitalismo es hipócrita lamentarse del aborto y de los métodos anticonceptivos. Su abolición hará posible la adjudicación de viviendas sindicales a las familias en función de sus miembros, toda vez que se ha nacionalizado TODO el suelo; el agrerio y el urbano. La propiedad es de la nación; el usufructo, de los ciudadanos organizados en comunas, municipios y sindicatos. La vivienda no será impedimento a que nazcan niños; ni tampoco el bajo salario. En nuestro estado no se venderá el trabajo como un mercancia a bajo coste, sino que será el destinatario de la plusvaía de la producción hoy acumulada por el poder financiero-político en grandes depósitos dedicados a la especulación que hace pagar al pueblo sus malas jugarretas. ¡Desamortización de esas manos muertas acumuladas! ¡Nacionalización de la banca!
Solamente así se hará posible esa "cultura de la vida" por la que con gran hipocresía, se manifiesta la derecha. Todo en ella es falso, hipócrita y cínico. Hay suicidios entre los nuevos parados. De esas vidas perdidas por el terrorismo consustancial con el capitalismo, nadie se ocupa ni se lamenta.

11 Marzo 2010 | 08:38 PM

Gonzalo

Gonzalo dijo

Abundo y no añado, Istolacio. Has focalizado el origen del problema y delineado la estricta solución falangista.
Ahora bien, yo me pregunto si los programas electorales de todos los grupos falangistas que conozco tratan esta cuestión con realismo y seriedad o se contentan con demonizar el hecho (demoníaco en sí, que no se me vaya a malinterpretar). ¿Cuál debe ser nuestra postura "transitoria"? (Entendiendo por esto el peridodo de tiempo que aún nos separa de la Revolución). Hay que poner el cascabel al gato, me temo.

12 Marzo 2010 | 09:28 AM

Istolacio

Istolacio dijo

Gonzalo:

Me temo que las respuestas de los diversos grupos llamados falangistas coinciden con esa demonización a la que aludes cuando hablamos de una respuesta pare el presente.
Lo que yo, personalmente, tengo claro como falangista y como cristiano, es que nunca arrojaría la primera piedra contra la mujer que aborta. Encuentro hipócrita la actitud de "por mi manga no ha pasado" de penalizar el aborto cuando se sabe que al mismo tiempo se puede comprar un billete a Londres, como hacían las niñas pijas.
Estar contra el aborto es, para mí, divulgar ante todo información, por lo menos con la calidad que tiene la que aquí hemos leído. Es crear soluciones para salvar la vida del nasciturus, ayudas sicológicas, económicas, etc a la mujer que se encuentre en ese difícil tance, etc, antes que manifestarse por la calle de la mano del Opus. Nada se logra en este sentido por la vía represiva.
Y desde luego, haciendo ver a la población que Falange propone una revolución para evitar entre otras cosas esta monstruosidad. Por que tmbién, qué caramba, es terrible que los huevos del buitre leonado estén más protegidos que un feto humano (sí, humano, por más que diga la ministra esa analfabeta)

12 Marzo 2010 | 12:36 PM

Istolacio

Istolacio dijo

Gonzalo:

Me temo que las respuestas de los diversos grupos llamados falangistas coinciden con esa demonización a la que aludes cuando hablamos de una respuesta pare el presente.
Lo que yo, personalmente, tengo claro como falangista y como cristiano, es que nunca arrojaría la primera piedra contra la mujer que aborta. Encuentro hipócrita la actitud de "por mi manga no ha pasado" de penalizar el aborto cuando se sabe que al mismo tiempo se puede comprar un billete a Londres, como hacían las niñas pijas.
Estar contra el aborto es, para mí, divulgar ante todo información, por lo menos con la calidad que tiene la que aquí hemos leído. Es crear soluciones para salvar la vida del nasciturus, ayudas sicológicas, económicas, etc a la mujer que se encuentre en ese difícil tance, etc, antes que manifestarse por la calle de la mano del Opus. Nada se logra en este sentido por la vía represiva.
Y desde luego, haciendo ver a la población que Falange propone una revolución para evitar entre otras cosas esta monstruosidad. Por que tmbién, qué caramba, es terrible que los huevos del buitre leonado estén más protegidos que un feto humano (sí, humano, por más que diga la ministra esa analfabeta)

12 Marzo 2010 | 12:36 PM

Gonzalo

Gonzalo dijo

Una vez más te muestro mi pleno acuerdo con lo que expones.
En un mundo mediático como éste es buena táctica hallar frases que resuman las ideas fuerza que se pretenden expresar. Y así, por el momento, sería un gran éxito calar en la sociedad el mensaje de que, al igual que se acepta el principio de "dar oportunidades a las mujeres que han decidido abortar", hay que dar las mismas oportunidades a las que no quieran hacerlo.

12 Marzo 2010 | 12:51 PM

No existe el derecho a matar!

No existe el derecho a matar! dijo

Bibi,
¡VIVE!,
¡Y DEJA VIVIR!.,
VIVA LA MADRE QUE TE PARIÓ, AIDO.
VIVA LA MUJER QUE NO TE INTERRUMPIÓ VOLUNTARIAMENTE DURANTE SU EMBARAZO!
¡¡¡No a la violencia de género;
También NO a la VIOLENCIA DE EDAD!!!
MATAR NO ES UN DERECHO:

Se puede estar a favor o en contra del futbol, de Las Meninas de Velázquez o de la “interrupción voluntaria del embarazo”, lo que no se puede negar, gustándote o no el futbol, es que el futbol es un deporte, que Las Meninas es una pintura, y que la “I.V.E.” es MATAR. La finalidad de este comentario no es que tanto que cambies tus gustos y preferencias dejando tu postura necrófila y apostando por el vitalismo, sino que NO DESCONOZCAS la realidad, el sustrato material, la base de fondo, el presupuesto de partida verdadero y real a partir del cual te posiciones como en buena gana te venga: QUE ROMPER UN EL A.D.N. NUEVO Y ÚNICO RECIÉN FORMADO POR FUSIÓN DE ÓVULO Y ESPERMATOZOIDE, ES MATAR. A partir de ahí, toma partido por lo que te parezca: defender la vida en abstracto y en concreto, en una posición vitalista, activa, positiva, o atacarla.
Con la nueva ley matar no va a ser obligatorio; pero es que matar nunca fue un derecho, nunca fue justo, ni con los romanos, ni con los nazis, ni con los Castro, ni con una ley vigente ni con la próxima ley, por mucho que los manipuladores se emperren en disfrazarlo como “derecho” para confundir con la oscuridad a las personas.
Si alguien te dice “ojalá te hubieran abortado”, te ofendes, porque sabes que te está deseando la muerte.
Lo que es descabellado es que una IDEOLOGÍA NECRÓFILA esté ocupando el Parlamento y Gobierno (y parece que también desbordando la república asaltando una vez más el Judicial), y nos esté llevando decidida y abiertamente a apostar por la MUERTE y el asesinato de los humanos más indefensos de todos, los que están en las barriguitas de sus madres.
Es deprimente saber que tengo compatriotas tan cobardes como para intentar justificar la premeditación y alevosía que conlleva el ASESINATO de menores.
Igual que la ley de la gravedad no se puede cambiar por mayorías parlamentarias, donde hay un ser humano es imposible negar su existencia por igual mayoría parlamentaria. Cuando los parlamentarios que defienden este GENOCIDIO SILENCIOSO estén cerca de la muerte, habrán de saber que sobre sus espaldas pesan miles de VIDAS SESGADAS por la avaricia y codicia socialista. Millones de mujeres que han matado, se han arrepentido amarga y desconsoladamente cuando más tarde han sido conscientes del CRÍMEN al que el MOVIMIENTO ANTIVITALISTA les han achuchado a cometer.
Si zETAp no mató (gracias a Dios) a sus 2 preciosas hijas, ¿por qué nos invita a que los demás sí matemos a nuestra propia sangre?
El ABORTO es la
DESPENALIZACIÓN,
LEGALIZACIÓN,
AMPARO JURÍDICO O DERECHO SUBJETIVO
AL ASESINATO POR CUESTIÓN DE LA EDAD DE LA VÍCTIMA.
El PARTIDO NECRÓFILO en el Gobierno nos quiere vender la moto de que MATAR es un derecho. Un derecho de la mujer. MATAR no es un derecho, sea cual sea la edad de la VÍCTIMA, y sea cual sea la edad del ejecutor.
Es lamentable que sea considerado una “conquista social” el hecho de despenalizar el ASESINATO por cuestión de la edad de la víctima. ¿La próxima “conquista social” cual será, despenalizar el asesinato de los mayores de 60 (¿disfrazándolo bajo el eufemismo ”derecho a la muerte digna”?) porque no son 100% productivos?.
Esto es PROGRESAR, con todas sus letras.
Esto es lo que nos prometían con su IMPLEMENTACIÓN DEL SOCIALISMO.
Esto son las “conquistas sociales” de zETAp, un mejor matar.
Este es el preámbulo de la decadencia y de la Camboya socialista:
MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR (y la tentativa de ASESINATO SILENCIOSO MASIVO es tan burda que ni la contínua PERVERSIÓN DEL LENGUAJE de la que la RELIGIÓN NECRÓFILA hace gala puede esconder esta vez sus crueles e intrínsecas intenciones).
Y es que es necesario alzar la voz por aquellos que por circunstancias de la vida, aún no pueden dejarse oir, y que tal vez nunca les dejen ver la luz del sol, pese a que ya han nacido a la vida.
El hecho de que se hayan perpetrado abortos en la clandestinidad o en Londres o en Paris o en Calcuta o en clínicas-chekas no exculpa ni justifica nada de nada. ¿Porque alguien mató en Londres yo ahora voy a facilitar que se mate en España?. ¿Porque allí no respetan la vida, nosotros nos rebajamos a su bajeza?. El egoísmo humano no tiene límites. Es mejor desembarazarse de la persona que crear unas estructuras sociales de apoyo a la madre embarazada, mayor y mejor educación sexual y subvenciones a las familias menos pudientes económicamente. Supondría calentarse más la cabeza, entretanto, las clínicas-chekas cada vez mas enriquecidas y los partidarios del aborto miserablemente sentados sobre más cadáveres.
¿Y por qué no aborto con carácter retroactivo?
Si hombre, es muy sencillito. Como madre, yo me puedo arrepentir de haber tenido un hijo, que me ha salido socialista por ejemplo. ¿Por que cambiarle el nombre y llamarle asesinato?
Curioso el empeño que ponen muchos en su afán por despenalizar la muerte por cuestión de la edad de la víctima, cuando todos ellos pasaron a su vez por el estado de adolescente, niño, y el de embrión antes que éstos.
Me gustaría saber si muchos de los que aquí hablan, seguramente PADRES, ABUELOS O HERMANOS, son capaces de mirar a los ojos a sus personitas cercanas y queridas y decirles que su conciencia estaría tranquila en el caso de haber decidido en su momento ELIMINARLOS (y encima con una ley que les amparara y que ellos mismos apoyaron).
Incluso a la PROFETA DE LA MUERTE (y vergüenza de su madre), la señora ministra Bibiana Aído, le deseo lo mejor, y me partiría la cara porque a ella nunca la hubiesen podido MATAR mientras estaba ya viva en la barriguita de su madre. Igual que ella, todos los que vienen por detrás también tienen el DERECHO A VIVIR!!!!
Sentados los NECRÓFILOS en Consejo de Ministros, recuerdan la Última Cena, pero no la de la piedad y la misericordia, sino la de la avaricia y la PLANIFICACIÓN DE LA ELIMINACIÓN SISTEMÁTICA POR LA EDAD DE LA EDAD DE LA VÍCTIMA, una última cena satánica, en la que no se corta el pan y el vino sino pequeños huesecitos y frágiles membranas celulares DE VIDA HUMANA (Conferencia de Wannsee, Solución Final, 20 enero 1942).
No hace falta ser católico para respetar la ciencia y defender la vida. ¿No es ciencia que un espermatozoide o un óvulo por separado son una cosa, y que ambos combinados son otra muy distinta?
Dogma cruel es repetir hasta la saciedad que eso que la evidencia científica muestra como vida humana, no lo es.
Doctrina antihumanista es profetizar la doctrina de que se puede pactar sobre lo que es vida y sobre lo que no. Igual que no se puede cambiar por decreto ley la ley de la gravedad, tampoco qué es vida y qué no lo es no se puede cambiar por decreto ley.
Hay necrófilos quienes en su ignorancia atacan a los vitalistas acusándoles de no defender los huevos de gallina fecundados; allá los necrófilos que se ponen a la altura de las gallinas, y denigran voluntariamente su dignidad y amor propio a la altura de los bichos. Pero por favor que no usen esta excusa para intentar justificar (lo imposible de justificar) el asesinato de otro, y menos aún de uno que no ha nacido y no puede defenderse de la brutalidad como un adulto sí que puede hacer.
Otros sectarios acuden a ideas cavernarias para reaccionar contra la vida; aluden a que “hay demasiados vivos”, o que “muchos de los vivos padecen situaciones de hambre, pobreza…”, de tal modo que si se les mata, ya no tendrán la posibilidad de sufrir – tampoco la de vivir, eso se lo callan hipócritamente en sus necrófilas ansias por alcanzar el “derecho a matar” –; si esa es la solución, apliquemos consecuentemente la máxima “muerto el perro se acabó la rabia”: encendamos el “dispositivo del día del juicio final”, la bomba sucia de cobalto 59 (véase “Teléfono Rojo: Volamos Hacia Moscú “ Stanley Kubrick 1964; Mutual Assured Destruction (MAD)El Secreto de Zara); mientras tanto, los necrófilos podían ir dando ejemplo en su lucha contra la supuesta “superpoblación” interrumpiendo voluntariamente sus propias vidas como mejor entiendan.
Allá usted, señor/a socialista con su conciencia si puede cargar con la complicidad moral de apoyar la DESPENALIZACIÓN DEL ASESINATO POR CUESTIÓN DE LA EDAD DE LA VÍCTIMA. Yo seguiré prestando mi voz a aquellos a los que aún no la tienen y que tal vez no le dejen nunca alcanzarla, porque usted, como yo, igual que una vez fuimos adolescentes, es más, mocosos de pocos años, aún antes de todo eso fuimos fetos de apenas un segundo de vida (recién concebidos).
Matar al vecino porque hace ruido no es un derecho, y matar al indefenso porque no se le puede ver la cara, tampoco es un derecho.
Yo creía que después de 2 Guerras Mundiales, y varios regímenes totalitarios de varios colores pero idéntica esencia criminal, ya habíamos aprendido a valorar la vida humana.
Saludos esperanzados en que cambie de postura, señor/a socialista.
Basta con conocer el dato de que el concebido ya está vivo. No dejes que te confundan con artimañas como que esa criatura es inviable: si a ti o a mi nos sacan de nuestro espacio natural, el aire libre, y nos sumergen en el agua o bajo tierra, o nos abandonan sin oxígeno más allá de la atmósfera terrestre, también nos convertimos en inviables para la vida (por cierto, luego le dan caña a los católicos con el tema de que siempre están con los ricos. Pues no se yo qué beneficio económico puede obtener esa Iglesia de defender la vida).
Todo parte de “La Gran Estafa” (Eudocio Ravines): Ahí radica la trampa Wyoming-iana, el embaucamiento Gabilondiano, la perorata ”bienintencionada” de LA SECTA, la razón de SER del seudo lenguaje más radiofónico, la SANTILLANA (a modo de Santo y Seña) de los profetas de los ”mira que lo hago por tu bien”, la kantilena kultureta de los intelektuales de ”a tanto el kilo de seudoperiodismo-pelíkula manipuladora y oskurecedora”, derrochadores de derechos(-trampa) a lo largo y ancho de la geografía peninsular, esa perversión del lenguaje, esa neolengua 1984ntera, ese derecho-trampa de 3ªgeneración que confunde el sentido común de los sufridos trabajadores, la que pervierte el sentido de las cosas, la que convierte los puros conceptos en ”conzzettos pepiño-blanqueros-ferrazianos” (de cuyos conzzettos concienzudamente reniego a incluirlos en mi vocabulario), la que a base de mil repeticiones (Lenin: ”una mentira mil veces repetida hasta la saciedad machaconamente sobre la cabeza del obrero hasta que la tenga por verdad”) asienta como verdad un dogma indemostrable (o según se mire, bien demostrable en los extensos gulags fascistas, siberianos, maoístas, castristas, mussolinianos… en las amplias bolsas de pobreza y desempleo de las socialdemocracias, en la falta de republicanismo y democracia en las Repúblicas Democráticas Socialistas, en los Cortijos, en los Señoríos y demás kacikadas universitarias de provectos hombres de infinitas ansias de paz y progreso), la que rebaja a los hombres a comebocadillos-subeautobuses-meneapancartas-agitabanderas-repiteconsignas-apaleadisidentes-vendetuculoytuconcienciaporcuatrodurosqueademássontuyos (léase “Rebelión en la Granja”), la que asienta la doctrina de la masa informe y de la anulación de diferencias entre los individuos, la que conforma el sentir de los hombres sobre premisas malintencionadamente falsas, falseadoras, ocultadoras de datos relevantes (joder, la dictadura perfecta, ya la quisieran para sí Largo Caballero, Pablo Iglesias, Sabino Arana, la Nelken, Chancho Guevara, Salvador Allende, Pilar Bardem, Carrillo y Josu Ternera entre otros profetas de las chekas del Bienestar –léase “Un Mundo Feliz” de Aldous Huxley).
La ciudadanía mundial y la española en particular debe alzarse en urnas, tomar las urnas, aprovechar su OPORTUNIDAD, seguir por el camino que ATENAS y sus griegos a duras penas abrieron y en gloriosa, inmortal e imperecedera herencia nos dejaron, revolucionarse cívicamente (no mediante el Terror, no mediante el Socialismo), y RECUPERAR LA PROPIEDAD DE SU DESTINO PARTICULAR, DE SU INDIVIDUAL BÚSQUEDA DE LA PROPIA FELICIDAD empezando quizás por recuperar su poder en los entes locales, ese sería un buen primer paso.
Ya está bien de provincionalismos y de aupar a las públicas magistraturas a los más catetos, cínicos y gusanos desperdicios de la sociedad, rebajándonos con ello al nivel de suciedad, o en el mejor de los casos al de zoociedad.
Cuando la CIENCIA nos ha demostrado que que ADNs FUSIONADOS es ya un ser humano, eliminarlo equivale a MATAR.
No entiendo a cuento de qué este ataque dogmático y cerril de la religión socialista contra la religión católica que defiende la vida frente a la necrofilia.
Un espermatozoide será ”una potencia” (moralmente considerado).
Pero ADNs FUSIONADOS son una realidad que ningún decreto ley ni ninguna mayoría parlamentaria pueden cambiar, del mismo modo que así no se puede cambiar la ley de la gravedad.
Conceder al aborto la categoría de derecho equivale a DESPENALIZAR EL ASESINATO POR CUESTIÓN DE LA EDAD DE LA VÍCTIMA, por mucha buena intención que se diga que hay de trasfondo. También los nazis partían de una buenaintención para sus congéneres arios cuando decretaron por ley considerar infrahombres a los judíos y eliminables.

Y pese a que muchos como tú, socialista, seguís apoyando la LEGALIZACIÓN DE LA MUERTE POR DISCRIMINACIÓN DE LA EDAD, yo y muchos más seguiremos ofreciendo nuestra voz a los más indefensos para que nunca tengas la facultad de ELIMINARLOS del mismo modo que nadie tuvo derecho jurídico a ELIMINARTE a ti, un PRO-LEGALIZACIÓN DEL HOMICIDIO POR CUESTIÓN DE LA EDAD DE LA VÍCTIMA, cuando aún eras embrión. Me alegro mucho de que a pesar de tus ANSIAS NECRÓFILAS nadie tuviera en su momento la facultad de eliminarte, y de que estés VIVITO Y COLEANDO y ojalá con SALUD.
Los nazis también legalizaron la INTERRUPCIÓN VOLUNTARIA DE LA VIDA DE LOS JUDÍOS Y LOS GITANOS, y no por ser legal fué menos despreciable.
Síntoma de la confusión a la que nos inducen es que con nuestro propio dinero robado en forma de impuestos, nos lo devuelvan en forma de migajas y condicionado a RENOVAR EL COCHE, O EL FRIGORÍFICO, y cosas así, y en cambio la única ”ayuda” que se les da a las madres es MATAR a las criaturas que llevan dentro, convertir su seno en CAMPOS DE CONCENTRACIÓN LEGALIZADOS (véase “Paracuellos-Katin” de Cesar Vidal). Un poquito de por favor…
Lo que nos preguntamos muchos ingenuos es porqué se desea despenalizar el asesinato de los humanos que aún no han salido del útero, mientras que asesinar a humanos que llevan 5 días, 5 meses o 50 años fuera del útero sí que está penado por la ley civil.
Es trágico que cuando la ciencia nos ha demostrado que ADNs FUSIONADOS son ya un SER HUMANO, las doctrinas de la muerte se aferren a dogmas necrófilos para facilitar la muerte de un indefenso.
Yo como mujer puedo hacer lo que me venga en gana, pero desde luego bajo ningún concepto y bajo ninguna excusa (ni siquiera una violación, qué culpa tiene ese SER de haber sido concebido a la fuerza) tengo la facultad de matar al SER HUMANO que llevo en mi vientre, de igual modo que no puedo matar a ninguno de los SERES HUMANOS que son mis vecinos.
No existe ningún derecho a matar, diga lo que diga la Iglesia Católica, o la Mahometana, o la Socialista o la Progresista o la Hebrea o…
Un millón de personas han sido asesinadas legalmente desde 1985 en España. Nos vamos acercando a las cifras de los nazis con los judíos, de los turcos con los armenios, de los socialistas contra los demás, para los que matar también estaba legalizado, pues al igual que los necrófilos consideran hoy al hombre en etapa de feto como un infrahombre, los nazis también consideraban a los morenos, a los judíos, a los negros, etc, infrahombres y por tanto eliminables. Los arios tenían el ”derecho a la interrupción voluntaria de la vida de los demás”.
No entiendo la inquina con la que se le trata al que defiende que matar no es un derecho a favor de nadie.
Me la trae al pairo lo que diga el Papa de Roma, el Papa de Ferraz o el Papa de La Meca.
Si yo considerara el tema del aborto algo trivial no pondría empeño en manifestar mi postura.
Y el núcleo en que se basa mi argumentación, yo se lo aclaro: un átomo de hierro no deja de ser un átomo de hierro porque 350, o 45.000.000 de personas digan que ya no es hierro. Se le podrá cambiar de nombre. Pero mientras es hierro, es hierro, y no otra cosa. La voluntad del hombre no transmuta la realidad de las cosas. Esto es, se podrá llamar jurídicamente al asesinato como “derecho a interrumpir voluntariamente (encima voluntario) el embarazo”, pero si resulta que “eso” que se rompe no es un cáncer sino una vida, eliminarla en llanamente matar. Trágico error que por una torpeza estemos matando a mansalva y nos hallamos convertidos en matarifes masivos por razón de actitudes viscerales, sectarias, cerriles, acríticas, acientíficas, dogmáticas, intolerantes, irracionales y excluyentes.
Una decisión de un parlamento cualquiera no crea o quita la naturaleza de las cosas; si la vida nace tras la expulsión del feto del útero, entonces abortar no es nada; si la vida nace en la semana 13, abortar antes tampoco es nada; y si la vida nace con la fusión de ADNs, entonces abortar equivale a matar.
A la luz de la ciencia, de la que no disponían los antiguos, observo que adquirí individualidad propia en la concepción, y no antes, ni después. Por eso defiendo la vida de los demás del mismo modo que otros antes que yo no acabaron con la mía.
También hay cavernícolas que huyen de la razón e intentan justificar la DESPENALIZACIÓN DEL ASESINATO POR CUESTIÓN DE LA EDAD DE LA VÍCTIMA amparándose, intentando justificar ante sus propias malas conciencias en que se lleva realizando desde hace mucho tiempo, o que fueron “otros” los que lo iniciaron, o cosas por el estilo. Errar es de humanos, pero cuando se cae en la cuenta de que algo se está haciendo mal y no se corrige por empecinamiento visceral-sectario, PERSEVERAR EN EL AFÁN NECRÓFILO ES CRIMINAL.
Se puede estar a favor o en contra del futbol, de Las Meninas de Velázquez o de la “interrupción voluntaria del embarazo”, lo que no se puede negar es que el futbol es un deporte, que Las Meninas es una pintura, y que el “I.V.E.” es MATAR. La finalidad de este comentario no es que tanto que cambies tus gustos y preferencias, sino que NO DESCONOZCAS la realidad, el sustrato material, la base de fondo, el presupuesto de partida verdadero y real a partir del cual te posiciones como en buena gana te venga: QUE ROMPER UN EL A.D.N. NUEVO Y ÚNICO RECIÉN FORMADO POR FUSIÓN DE ÓVULO Y ESPERMATOZOIDE, ES MATAR. A partir de ahí, toma partido por lo que te parezca: defender la vida en abstracto y en concreto en una posición vitalista, activa, positiva, o atacarla.
El caso es MATAR, a cualquier precio, INSULTANDO, DENIGRANDO, y ATACANDO al que defiende la vida, al vitalista. Seguir con la MUERTE hacia adelante, con CONTUMACIA, a cualquier precio. Cuando no estaba desprotegida la vida, los necrófilos estaban reivindicando la DESPENALIZACIÓN DEL ASESINATO POR CUESTIÓN DE LA EDAD DE LA VÍCTIMA todo el día. Y eso era democrático, legal y estaban en su derecho. Ahora que hacen lo mismo los vitalistas, ya no les parece tanto, incluso tienen la cara de decir que es provocación. Hay que ser cínico, mezquino y deshonesto para usar esa doble vara de medir.
¿Por qué los socialistas ponen tanto empeño en que los demás,
especialmente los más desfavorecidos,
matemos, y matemos a nuestros hijos?

Socialismo o muerte, valga la redundancia!
La solución socialista a los problemas: matar.

Descorazonador ver a las socialistas Aído y Pajín celebrando como hienas, o mejor dicho, como socialistas (las cosas por su nombre), la promoción del aborto (eufemismo que esconde, para confundir, la despenalización del asesinato por cuestión de la edad de la víctima).

“Un judí­o, independientemente de su edad, claro que es un ser vivo; ahora bien, no puede afirmarse que sea un ser humano, no hay base cientí­fica para ello”. Adolph Hitler; zETAp del III Reich. Año 1939

“Un feto de 13 semanas es un ser vivo, pero no puede ser un ser humano porque eso no tiene ninguna base cientí­fica”. Bibiana Aido. Ministra de Igualdad del Gobierno de España. Año 2009.

Una vez más, se pone en evidencia la máxima antihumanista:
¡¡¡SOCIALISMO O MUERTE, VALGA LA REDUNDANCIA, VALGA LA REPUGNANCIA, VALGA LA REBUZNANCIA!!!
¡Qué le vamos a hacer, prácticamente toda la gente que se manifiesta a favor de la despenalización del asesinato por cuestión de la edad de la víctima, se autoproclama de izquierdas!
Si abortar no es matar, el canibalismo es gastronomía, y la limpieza étnica una acción humanitaria.
Bibi,
¡VIVE!,
¡Y DEJA VIVIR!.
VIVA LA MADRE QUE TE PARIÓ, AIDO.
VIVA LA MUJER QUE NO TE INTERRUMPIÓ VOLUNTARIAMENTE DURANTE SU EMBARAZO!
VISCA LA MADRE QUE NO TE ABORTÓ, BIBIANA!
VISCA LA PERSONA QUE NO TE MATÓ, AÍDO!
¡¡¡No a la violencia de género;
También NO a la VIOLENCIA DE EDAD!!!
MATAR NO ES UN DERECHO!!!
Una vitalista.

30 Abril 2010 | 04:02 PM

Istolacio

Istolacio dijo

Solamente va de prueba, porque he escrito antes y no sale.

3 Mayo 2010 | 11:21 AM

Istolacio

Istolacio dijo

Para Vitalista:
Hay dos clases de moral. Autónoma y heterónoma. Esta última dimana de la Verdad Revelada. De la religión. En el caso que nos ocupa, la Católica es sumamente clara en la condena del aborto.
Pero si nos basamos en la primera no cabe duda de que la moral, que etimológicamente viene de "costumbre", esto es, lo que la tradición ha consagrado, al menos en Occidente, como deseable en el comportamiento humano, surgen problemas. Los católicos no podemos imponer nuestra moral. Solamente invitar, con ejemplos constructivos y atractivos, a que esa moral autónoma, social, histórica en sus raíces y hoy por hoy mayoritaria en nuestro pueblo querámoslo o no, se impregne lo más posible con nuestros principios.
Es inútil condenar el aborto desde el punto de vista de la Ley Natural. El asesinato siempre ha sido detestable, socialmente detestable, contra-natura, si quieres. Pero el aborto... Veamos. Este es un método contemporáneo, que ha sustituído al terrible infanticidio selctivo (matar niñas para anular el efecto multiplicador de la especie.) Diose en el Paleolítico;y si no se hubiese dado, la dialéctica multiplicación de la especie humana - recursos disponibles alimentarios en la Naturaleza, hubiese terminado con la primera, y hoy no existiríamos. Cualquier manual universitario de introducción a la Antropología te lo dirá.
Luego el infanticidio (más terrible que el aborto) en su tiempo fue eficaz para la supervivencia de la especie. Es tremendo decirlo, pero no se le puede por tato calificar de inmoral, al menos en sus coordenadas espaciotemporales.
En Roma, no era considerado asesinato, como se desprende de tu escrito. Solamente cuando el paterfamilias elevaba al bebé por encima de sus hombros, era reconocido. Si no, era "expuesto" a la puerta de la domus esperando que algún mercader de esclavos en el mejor de los casos, se lo llevase. Si no, el basurero público, perros o hienas darían cuenta de sus restos. No hay textos históricos que condenen esta práctica como inmoral.
En la Revolución industrial, en los tiempos en que la penuria de la clase obrera era descrita por Marx y Engels, una familia obrera -lejos estaban los tiempos incluso de los anticonceptivos eficaces- no podía alimentar a todos los retoños que naciesen. El confesor decretaba una leve penitencia a la madre que "por descuido"había asfixiado a su bebé contra sus pechos al "quedarse dormida".
El tener "todos los hijos que Dios mandase" era esa libertad liberal, que como todas, solamente estaba como privilegio al alcance de los más ricos, de los más poderosos. Esa libertad no tenía cabida en casa de los humildes. La libertad incluso de "no pecar".
¿Hoy? la multiplicación de los bienes alimenticios, sanitarios y de bienestar en general harían deseable que n hubiese trabas a la natalidad sobre todo en España, un país (¿?) que camina hacia su suicidio demográfico.
¿Quien las pone?
El Capitalismo. Este sistema odioso, que en medio de la abundancia, impone el hambre. Que en medio de la riqueza, hace que masas enteras sean proclives a la desesperación. Que impone otra vez ese nefasto "ecologismo" o relación maldita entre el número de miembros de la familia y las subsistencias.
Echo en falte, dentro de tu escrito, esa alusión a la injusticia capitalista como origen no solo del aborto, sino de tantas y tantas más miserias espirituales y materiales que encadenan al ser humano.
Me parece que en tu escrito, además, se aprecia una falta de rigor. al condenar universalmente el hecho de "matar" en general sin aludir a los matices. Asesinar es detestable, pero el soldado que mata al enemigo en guerra, no es un asesino.
Y te hago una pregunta. Si el aborto es un "asesinato"... Bueno; se asesina a las personas. ¿Por qué legislaciones tan antiabortistas como las de Franco no consideraron al feto como una "persona"?
Y conste que el aborto me parece una monstruosidad. Pero no seré yo quien arroje la primera piedra contra la mujer que aborta. ¿Lo harías tú?

3 Mayo 2010 | 07:03 PM

Istolacio

Istolacio dijo

Bueno; parece que el patio no está muy animado que se diga.
Agradecería que alguien me comunicase a quien me tengo que dirigir para adquirir en DVD la película "Rojo y negro", ya que bajármela por Intenet no me es posible.
Parece ser que para junio hay reunión de antiguos militantes de FE JONS Auténtica, con Pedro Conde. A ver si cuaja.
Aunque seamos ya todos vejetes canosos, alguna luz roja se encenderá.

6 Mayo 2010 | 12:04 PM

Julián

Julián dijo

Cuando bajes a Madrid ponte en contacto con Luis Miguel y te hacemos una copia.
Ánimo con la iniciativa de la Auténtica, desde luego parece que en estos últimos tiempos se esta moviendo el gallinero.

Un saludo.

Julián.

6 Mayo 2010 | 10:25 PM

blankitha

blankitha dijo

LO MAS FEO ES ABORTA

7 Mayo 2010 | 03:12 AM

No existe el derecho a matar!!!!

No existe el derecho a matar!!!! dijo

Señor Istolacio:
-que si en Roma no estaba mal visto...
-que si Franco pa riba...
-que si Aznar pa bajo...

¿Y a mí qué me cuentas?.

Con Roma, con Franco, y con Aznar, abortar es matar.

No promovamos el asesinato porque otros ya lo hicieron.

Ahora que somos conscientes de la realidad material de los hechos, a la luz de la ciencia, DEFENDAMOS LA VIDA!!!!

8 Mayo 2010 | 06:34 PM

Istolacio

Istolacio dijo

Para "No existe derecho a matar y demás signos de puntuación"
Allá usted si se desentiende de las causas últimas que desembocan en el aborto e incluso en el infanticidio y me responde con un desdeñoso "¿Y a mí qué me cuentas?"
Espero que su entusiasmo por la vida se prolongue màs allá de su monotema y condene con igual virulencia el genocidio que provoca día tras otro el capitalismo; por ejemplo cuando especula con los cereales poniendo en riesgo la nutrición de más de cien millones de personas, o cuando condena al paro a millones de seres humanos en refinado terrorismo. Eso es lo que echo de menos en las manifestaciones "pro vida" a las que usted, de seguro, se suma. ¿Condena usted también al patrono que por no poner medidas de seguridad en sus obras hace que haya una cifra record en Es`paña de accidentes de trabajo?
Pero no me responde a la pregunta úlitma que le hacía en mi anterior escrito. Curioso.

11 Mayo 2010 | 10:24 AM

Gonzalo

Gonzalo dijo

Mi punto de vista:
1. Coincido en que el aborto es un crimen, un asesinato. El mundo sería un lugar más noble si todos los seres humanos concebidos vieran la luz.
2. El aborto no es cosa de hoy, ni de los socialistas, ni de la decadencia de los valores tradicionales. Nos acompaña desde la noche de los tiempos. La especie humana ha abortado desde los tiempos más remotos y en todas las épocas históricas.
3. Ninguna moral ha podido imponerse definitivamente sobre esta práctica. Sería muy deseable la presencia de una tal moral, inmensamente mayoritaria, que desterrara definitivamente de las mentes y de los corazones la aceptación del aborto, incluso en las más dramáticas circunstancias. Dudo que tal cosa sea ya posible pero, desde luego, no será con prohibiciones y amenazas como logrará instaurarse.
4. Hay que aceptar que el aborto convivirá con la especie humana por siempre. Pero, en el momento actual, el problema reviste una segunda dimensión: lo que podríamos denominar la “proliferación industrial del aborto”. Ésta es resultado de la transformación de una realidad minoritaria y marginal en una práctica habitual y ampliamente aceptada por la sociedad. Una transformación operada desde los poderes públicos y gracias al consenso “de facto” habido en todo el espectro ideológico. Sí existe el derecho a matar, ya que son los políticos, los legisladores, quienes dictan las leyes y sustantivan los derechos.
5. ¿Qué hacer? La única solución duradera y viable es generar en la sociedad una corriente de rechazo a la práctica indiscriminada del aborto. Un trabajo de alta escuela metapolítica: “transformar las mentalidades para transformar la sociedad y el ordenamiento jurídico de una forma no traumática sino acorde con la voluntad popular”.
6. En primera instancia, las mentalidades se transforman en el seno de las comunidades naturales más elementales. En la familia, en el entorno social más inmediato. Por desgracia, la detentadora de la moral oficial española (la Iglesia Católica) está fracasando estrepitosamente en esta misión. Si la sociedad española es mayoritariamente católica, resulta abrumador deducir que la inmensa mayoría de los abortos se dan en el seno de familias católicas. Si la Iglesia se muestra incapaz de detener esa hemorragia abortiva en su mismo rebaño sólo caben dos opciones: o cambia su estrategia o habrá que promover una moral nueva que vincule más profundamente a la sociedad con los valores de la vida.
7. En segunda instancia, el poder político deberá revertir los pasos que, en materia educativa, se han dado a favor de la trivialización de la grave cuestión del aborto. No son leyes ni prohibiciones lo que se requiere, sino información, cultura y sensibilidad humana ante una práctica que (véase el punto 1) resulta criminal.

12 Mayo 2010 | 01:33 PM

Istolacio

Istolacio dijo

A Gonzalo:
Plnamente de acuerdo contigo y te felicito por tu precisión y rigor conceptual. "Habrá que promover una moral nueva que vincule más a la sociedad con los valores de la vida". Me congratula mucho esta frase, ya que:
-Estimo que afirma una moral nacional, al estilo ramirista, moral que aspira a ser de validez universal a despecho del número de votos o aceptación generalizada de hoy en día a lo que se puede llamar "moral imperante" con respecto al hecho de la cultura de la muerte.
Los católicos tenemos,a fe mía, la misión de influir en lo que antes he llamado "moral autónoma" desde luego con el ejemplo y el convencimiento, nunca con el castigo o la imposición.
El proceso de convncimiento a una sociedad entera, puede ser tarea, según la llamas, "metapòlítca" A largo plazo; entiendo.
Para ello hay un inconveniente. La formación para tal misión de una minoría capacitada, inasequible al desaliento, que hoy en nuestros ambientes, sean o no declaradamente falangistas, no existe. Hay expresiones individuales, a lo más intelectuales (entre los que no me cuento) perdidos en el abatimiento y el desencanto. Y el tiempo corre en contra nuestra. La sociedad no puede esperar tanto.
¿La vía revolucionaria? La conquista del Estado. El poder. Teniendo el poder tienes de la noche al día una opinión pública favorable. Inconvenientes:
No hay "manera de hacer una tortilla sin romper huevos" que dijo Lenin. La violencia es algo discutido y discutible en la Falange. ¿Qué hacer?
Por último solo señalar que yo no llamaría al aborto asesinato, a no ser que hayas utilizado una hipérbole para dar contundencia a tu argumento. Se asesina a personas, y el feto no lo es. Lo que digo es que el asesinato es tan horrible (tan pecado, como decimos los católicos, y tan pecado mortal) como el aborto. SE diferecian en que en el primer caso, moral heterónom a y moral autónoma, coinciden, y lleva aparejado el castigo o vindicta social.
Pero lo que digo; me ha parecido magnífico tu escrito.

15 Mayo 2010 | 09:15 PM

SantiagoLC

SantiagoLC dijo

Istolacio:

Dices:

".....yo no llamaría al aborto asesinato, a no ser que hayas utilizado una hipérbole para dar contundencia a tu argumento. Se asesina a personas, y el feto no lo es"

La nada sospechosa de representar a la carcundia clerical y ultra, Falange Auténtica, no hace mucho, emitió un comunicado bajo el epígrafe de "Falange Auténtica contra el aborto“ y que suscribo literalmente. Decía ente otras cosas:

"abortar no es sino el resultado criminal de llevar a sus ultimas consecuencias el individualismo y la falta de valores humanos de nuestra sociedad”. Lo llama crimen al aborto

Y esta otra:

“el aborto, además de dañar, tal vez de manera irreversible, a la madre que aborta, supone evitar voluntariamente que una persona llegue a nacer”
. Llama persona al feto

Istolacio: Para tí ¿ Qué es una persona ?.y ¿ Qué es una persona desde un posicionamiento nacionalsindicalista que quiero pensar que tienes?

16 Mayo 2010 | 12:28 AM

Gonzalo

Gonzalo dijo

Para Istolacio: En efecto: es el concepto de la moral nacional ramirista lo que tenía en mente al escribir esa idea. Pero hay que tener cuidado para no "hacernos trampas en el solitario". Nuestro rechazo falangista al aborto es de índole moral, al considerar al hombre como portador de valores eternos. Nosotros no necesitaríamos más argumento que ese. Sin embrago, tenemos que hallar argumentos que vinculen al resto de la sociedad pra vencer al aborto desde su misma raíz. En ese sentido podemos y debemos hacer uso de la moral nacional. Por ejemplo, en este mismo blog publicábamos hace unos días las consecuencias que conlleva el colapso de la natalidad para la economía española. Yo creo que esas reflexiones podrían muy bien formar parte de esa moral-no-espiritual que los falangistas no precisamos pero que la mayoría de nuestros compatriotas parecen estar pidiendo a voces. Respecto a los medios de hacerse con el poder, me parece un tema muy interesante de debate pero que yo iniciaría en otro hilo para no desviarnos del que nos ocupa en éste. Para Santiago LC: Personalmente, me siento muy identificado con las fórmulas empleadas por los queridos camaradas de FA. Pero entiendo que no debemos incurrir en abstracciones como el concepto de persona en esta materia. No es necesario, desde mi punto de vista. El aborto es una práctica que consiste en la interrupción de una vida en estado embrionario. De no producirse esa intervención, el desarrollo llegaría finalmente a completarse. Por tanto, es una vida lo que se está segando. Y yo a eso lo considero un crimen.

16 Mayo 2010 | 01:44 AM

Istolacio

Istolacio dijo

Para Santiago L C:
Ante todo aclarar que no tengo ninguna relación con ese partido que se llama Fa; al menos con su presidencia, dirección o como quiera llamarse su jefatura. Me parece una Falange más descafeinada todavía que los Círculos José Antonio. Y además que practica la censura. Y la censura la aborrezco. No obstante me honro en tener amistad y camaradería con personas que están de momento ahi dentro y que espero en un futuro cambien la rutina de un partido "falangista" que se complace en aburrir al personal mortalmente.
Un feto no es una persona. Que "pueda llegar a ser una persona" al nacer es otra cosa. Aristóteles, creo, diferenció entre potencia y acto. Una semilla no ES un árbol. Pero puede llegar a serlo, en acto. Un huevo no es un pollito. Es un pollito en potencia. Pero cuando me frío un huevo (es mi vicio, con patatas y chorizamen) no digo que me estoy friendo un pollito pío pío. Si consentimos en que un feto es una persona, surgirán muchas dificultades. ¿Desde cuándo ES una persona? ¿desde qué fase embrionaria? ¿Desde que es huevo o zigoto? ¿Un espermatozoide es por consiguiente algo así como "media persona"? ¿Por qué legislaciones tan antiabortistas como la franquista han llamado al feto, feto, y no persona? incluso se le sigue llamando feto (a mí me dijeron que mi señora había dado a luz un feto, al menos por escrito) hasta no sé cuantas horas después de haber nacido.
No, Santiago. Léete con atención la cita de Fa. Creo que la redacción no es muy brillante,como cabe esperar; pero de ahí se destaca un verbo en subjuntivo :"llegue". Pareciera dar a entender que el embrión HUMANO (va por la Bibi) que se va a desarrollar cumpliendo sus fases , llegará a SER persona.
De ahi mi precisión semántica que no la creo baladí. Crimen, como acertadamente usa Gonzalo, es palabra que significa no solamente asesinato, sino también todo acto dolosamente inmoral. La Biblia llama crimen también al hecho de explotar a los trabajadores. Pero asesinato, tiene un significado muy restrictivo. Se asesina a personas. Consulta el Diccionario de la RA, ahora no lo tengo a mano.
Pero me preocupa un hecho. Los que llaman "asesinato" al aborto, ¿Qué quieren dar a entender? ¿Que hay que aplicar a la mujer -y al médico o matarife. que aborta o colabora con el aborto- lo que el Código Penal señala para los asesinos?
Yo ya me he posicionado al respecto.
Y me muestro del todo de acuerdo con el fondo de lo que Gonzalo ha expresado. Es más, me parece que su tesis está más cerca de la virtud teologal de la CARIDAD que la de otras muchas que con ruido y furia se manifiestan por las calles de la manita del OPus Dei. O de los legionarios de Cristo Rey.
Un saludo, camarada.

17 Mayo 2010 | 06:55 PM

Gonzalo

Gonzalo dijo

No se si hago bien en comentar esto, que tal vez no viene al caso y puede que sirva, sin desearlo, para trivializar el debate... pero el caso es que los huevos que se fríen no están fecundados.
Dejando al margen esta cuestión anecdótica, yo advertí del punto al que nos podría llevar plantear la cuestión en término de persona y propuse, y mantengo, hacerlo en términos de "vida". Reconozco que a mí, a estos efectos, las referncias al concepto de "persona" me lleva a reflexinar en términos más jurídicos que otra cosa. Y no va por ahí la solución.
Pero lo que resulta innegable es que el feto humano es una forma de vida; embrionaria, no autónoma... pero viva. Y sinceramente no se me ocurren muchos términos para referirme, sin eufemismos, a lo que una interrupción del embarazo supone: impedir no ya el desarrollo de una vida humana autónoma, sino sencillamente eliminar un pálpito vital humano. No necesito más abstracción para posicionarme. Creo que estamos ante un crimen, un asesinato, por más que ciertamente el sujeto paciente igual no es aún "persona". Pero Istolacio llama la atención sobre una "trampa" argumental que debe tenerse muy presente: la equiparación del crimen del aborto con otros crímenes.
Desde la perspectiva de una lógica iusnaturalista este argumento parece irrefutable. Sin embargo, y volviendo al centro de mi anterior argumentación, hay una diferencia esencial que constituye el núcleo del problema: que el aborto es un forma de "dar-muerte" (utilizo este término para ensayar una cierta descarga semántica) que está plenamente aceptada por la sociedad. Si objetivamente se comete un crimen al abortar, socialmente no se considera así, o se trata el hecho con una benevolencia que lo hace parecer inocuo. Y no se puede penalizar una práctica social tan aceptada, no, al menos, desde una perspectiva auténticamente democrática. Esta es la realidad con la que nos toca lidiar, la realidad que tenemos que cambiar: la percepción de que el aborto es un logro social, un avance de la humanidad, la forma de liberar a la mujer de una de sus más pesadas cadenas-condenas. Cualquier otra forma de verlo me parece inquisitorial y arrogante.

18 Mayo 2010 | 12:40 AM

SantiagoLC

SantiagoLC dijo

Istolacio:

No estoy de acuerdo. Para Aristoteles la potencia es lo que puede llegar a ser y donde caben dos posibilidades la facultad de tener la capacidad de transformarse en algo o la capacidad de llegar a ser otra cosa. Por ello distinguió entre potencia activa y pasiva. De ello derivan dos modelos de situación disitintos, siguiendo tu ejemplo. Bajo el primero (capacidad de transformarse en algo) la semilla es potencia y puede ser árbol en acto. Bajo el segundo (capacidad de llegar a ser otra cosa). El árbol es potencia y puede ser un armario en acto. ¿ Qué diferencia hay entre ambos ejemplos?. En el primero se mantiene la identidad y en el segundo no. En el primero se mantiene la esencia siendo diferente la existencia. En el segundo cambia la esencia y la existencia.
Si te has dado cuenta con las dos situaciones anteriores en esa lógica Aristotélica existe una contradicción. La semilla que es un árbol en potencia, es al tiempo semilla en acto y en el otro ejemplo el árbol, armario en potencia es también árbol en acto. ¿ Qué ocurre?. Pues que para Aristóteles lo fundamental es la forma sustancial, da primacía al acto sobre la potencia, da primacía no a la esencia sino a la existencia. Lo fundamental no es lo posible o pensable sino lo existente.
Por tanto poner como ejemplo a Aristóteles en esta discusión lleva a contradicción, ya que la potencia vienen a significar como un “ no ser relativo “ porque no es lo existente.
En este punto tenemos dos caminos o recoger el concepto de potencia activa (capacidad de transformarse en algo) de Aristóteles o recurrir a Santo Tomás y recobrar para la potencia el concepto de esencia y que también está presente en el acto.
Por tanto solo es posible el aceptar que hay una identidad de la sustancia tanto en su forma virtual o de potencia como en la de ejercicio o acto.
En acto está lo que está siendo y puede estarse desarrollando, pero que es. Por tanto el feto no puede encontrarse en potencia de ser humano. El feto no es potencia humana, sino acto, ya que no puede ser otro sino humano.
El feto es recien nacido en potencia. El recien nacido es adulto en potencia y el adulto es anciano en potencia. Pero tanto el feto, el recién nacido, el adulto, como el anciano tienen la misma esencia. Todos ellos son el ser humano y ninguno de ellos desde su potencialidad al acto pueden ser otra cosa. Un ser humano es un individuo de la especie humana, que es justo el concepto de persona que nos da la RAE, en su primera acepción: “individuo de la especie humana”
Cualquier otra acepción del concepto de persona que se quiera definir como por ejemplo “ ser racional y consciente de sí mismo, poseedor de una identidad propia “ hace el no considerar persona a enfermos psiquiátricos graves o a disminuidos psíquicos profundos. O el más jurídico de sujeto de derechos y obligaciones lleva a incluir bajo ese paraguas a entidades mercantiles o asociaciones de personas.
No es posible entender que el hombre es concebido inicialmente como "no persona", y que se vuelve "persona" en un momento dado de su desarrollo. Como tampoco lo es que solo se es persona en base a la posesión de ciertas capacidades, ya que hasta el recién nacido puede estar carente de ellas.
Me preguntas ¿Desde cuándo ES una persona? ¿desde qué fase embrionaria? ¿Desde que es huevo o zigoto? ¿Un espermatozoide es por consiguiente algo así como "media persona"?
Te haría la pregunta a la inversa. ¿ Desde qué momento no lo es? ¿ En qué momento ha dejado de serlo?. Otorgarle al feto la categoría de un individuo de la especie humana (persona), solo cuando es un ser vivo independiente y capaz de responder por sí mismo al medio es un error ya que excluye incluso de la consideración de individuo la recien nacido desde que nace hasta que es capaz de independencia propia para sus mínimas necesidades, o excluye al niño con deficiencias neurológicas, psíquicas o motoras. El desarrollo neurológico y musculo-esquelético no concluye sino muchos años después del nacimiento. ¿No es persona según las definiciones al uso?
El ser humano es un ente en desarrollo continuo; el comienzo de este desarrollo se da en la concepción cuando dos estructuras biológicas distintas (óvulo y espermatozoide) se unen y originan un nuevo ser, diferenciado de las dos estructuras que lo originaron. Este nuevo ser tiene características propias que lo diferencian de cualquier otro y las tendrá hasta el momento de su muerte. Su código genético único e irrepetible lo es desde el momento de la concepción y distinto al de sus padres. El espermatozoide no es media persona por que su génetica es coincidente con la del progenitor.

Desde la concepción ha desarrollado una individualidad propia que lo diferencia de cualquier otro. Estas cualidades que le otorgarán la identidad, es lo que antes hemos definido como esencia (lo que hace que un ser sea lo que es y no otro.). La esencia es inmutable. El ser humano no puede ser otro desde su origen y que todo cambio que sufre desde éste será accidental y no esencial.
Me dices: No, Santiago. Léete con atención la cita de Fa. Creo que la redacción no es muy brillante,como cabe esperar; pero de ahí se destaca un verbo en subjuntivo :"llegue". Pareciera dar a entender que el embrión HUMANO (va por la Bibi) que se va a desarrollar cumpliendo sus fases , llegará a SER persona
Pues te pongo la cita literal de la Auténtica, de nuevo: “el aborto, además de dañar, tal vez de manera irreversible, a la madre que aborta, supone evitar voluntariamente que una persona llegue a nacer”
Dice que “una persona llegue a nacer “ y no que “ llegue a ser persona cuando nazca”. Lo considera persona antes de que nazca.
Istolacio, en cualquier caso me pareces coherente. Si para ti un feto no es persona, entoncés acabar con él no es un asesinato. Lo que pasa es que yo niego la mayor, y es que si es persona.
Un saludo, camarada y me tengo que ir, a la noche seguimos.

18 Mayo 2010 | 09:40 AM

Istolacio

Istolacio dijo

Los huevos que se fríen no pueden llegar a pollitos. Evidente. Pero soy terco e insisto en que un huevo, aun fecundado, no es un pollito. Una semilla no es un árbol.
La legislación antiabortista jamás ha considerado al feto como persona. Creo que por algo será. De todas formas nadie me ha contestado que hay que proponer un cambio en la legislación y considerar que el embrión humano, en su estado de huevo o zigoto, es nada menos que una persona. Aquí hay que retratarse.
Si el aborto es un asesinato, ¿La mujer que aborta es una asesina? ¿Y que por lo tanto debe entrar en lo penal que marca el Código? Si o no.
El aborto, lo digo para aclarar, es un crimen horrendo. Un pecado mortal para un católico. Pero no es un asesinato.

18 Mayo 2010 | 09:02 PM

SantiagoLC

SantiagoLC dijo

Istolacio:

Dices:

“La legislación antiabortista jamás ha considerado al feto como persona”.

Cuando el tema del aborto se legisla los conceptos de defiinición son jurídicos, es decir sujeto de derecho y obligaciones e ignora los conceptos antropológicos, filosóficos y biológicos. Otra cuestión es que esto debiera ser así.

Dices.

“Si el aborto es un asesinato, ¿La mujer que aborta es una asesina?”

No seré yo quien juzgue a las personas. Odia al delito y compadece al delincuente. Pero entiendo que cualquier acción positiva o negativa para ser tenida como intrinsecamente responsable requiere de tres caracteristicas esenciales que deben darse simultáneamente: voluntad, libertad y conocimiento. La mujer que aborta probablemente carezca de libertad por el ámbiente en que en tales circunstancias pueda desenvolverse y muy probablemente de conocimiento, al no saber con precisión lo que está haciendo. Juzgo de manera más severa al centro médico o al clínico que si tiene conocimiento, voluntad y libertad y que además obtiene un beneficio pecuniario de la acción que ejecuta.

Un saludo, Istolacio

18 Mayo 2010 | 11:56 PM

Istolacio

Istolacio dijo

Santiago:
Deduzco por lo que dices que la legislación, incluso la antiabortista, adolece de rigor. Se desprende de lo que dices, si no corrígeme, que el feto es una persona.
Si matas a una persona, es un asesinato; en el que pueden concurrir circunstancias atenuantes como las que señalas. Pero también agravantes.
Una cosa es juzgar a las personas y otra es proponer, dentro del debate de un partido político nonnato que pretendería legislar democráticamente, determinadas leyes como las que nos ocupa.
Yo no estoy de acuerdo con tus aseveraciones al respecto y no me repito.
Un saludo

19 Mayo 2010 | 09:10 AM

Gonzalo

Gonzalo dijo

Temo que nos perdamos en una marea semántica.

1. El aborto supone una forma de dar muerte, de matar, realizada de manera consciente y premeditada.
2. Desde una perspectiva jurídica, parece que el problema radica en determinar si lo que muere es “algo” o es “alguien”. Por eso, tiene razón Istolacio al apuntar que el concepto de “asesinato” puede venir grande al caso, y la condición de “asesinos”, excesiva para quienes lo perpetran.
3. En la actualidad (no se si Bibiana habrá tocado este aspecto, la verdad), en la legislación española el aborto estaba “despenalizado”. Esta figura jurídica lleva implícita la consideración del aborto como un crimen. En efecto, el aborto es, de momento, un “crimen despenalizado”.
4. Atención al hecho: el aborto no deja de ser un acto criminal: su consecuencia es la muerte, voluntariamente decidida, de “alguien” (persona) o de “algo” (no-persona) que, sin embargo, llegaría a ser “alguien” a la vuelta de unos meses de gestación.
5. Pero es un crimen despenalizado: está autorizado en determinados supuestos y nadie es sancionado por promoverlo o por perpetrarlo. Esto es así gracias a la amplia aceptación de la que goza este acto criminal en el seno de la sociedad y la alta incidencia de casos registrados anualmente. Y esto es lo que de verdad debería preocuparnos.

La cuestión es, como apunta Istolacio, esclarecer qué contendría un hipotético programa electoral falangista en esta materia. Con otras palabras: ¿promoveremos los falangistas un retorno a la penalización del aborto? Mi punto de vista es taxativo: NO.

Considero que la penalización del aborto es:

1. EXCESIVA. El aborto pertenece a aquella esfera especialísima y singular de las circunstancias humanas donde la propia conciencia moral y la libertad de las personas (la intimidad, en definitiva) debe prevalecer sobre la Ley.
2. INÚTIL. Recordemos que nuestro objetivo final es reducir todo lo posible la práctica del “aborto industrial”, del aborto frívolo, del aborto de fin de semana. Y la penalización no contribuye en modo alguno a la consecución de este objetivo.

2.1: Se puede abortar en cualquier punto de Europa; la penalización no resuelve el problema, sólo lo entorpece ligeramente (se puede volar a cualquier capital europea por unos 50 euros).
2.2: El aborto industrial se aborda desde la familia y desde el Estado. En el primer caso, con la educación en determinados valores morales que muestren al aborto como un mal “espiritual”. En el segundo, promoviendo políticas de re-ingeniería social para cambiar la percepción de la gente y mostrar al aborto como un mal público (por ejemplo: males económicos asociados al descenso de la natalidad, etc.). Ahora bien, para poder promover esas políticas de re-ingeniería hay que lograr poder político, y en el momento actual, defender una política de penalización supone una segura hemorragia de votos.

EN CONCLUSIÓN: estamos destinados a convivir con el aborto en sus términos actuales para poder reducirlo desde el poder político. El estado actual de la cuestión es el resultado de más de 30 años de permisividad. No podemos pretender resolverlo todo en un solo día. Y, lo que resulta aún más preocupantes, nuestros “aliados” en la guerra contra el aborto industrial, los administradores de la moral “espiritual”, están fracasando en su tarea.

19 Mayo 2010 | 11:55 AM

SantiagoLC

SantiagoLC dijo

La verdad es que la opinión de Istolacio, me parece impecable por su coherencia, aunque no coincida en ninguna de sus premisas. Pero las premisas en las que el cree son coherentes con su conclusión.

Me parece preocupante la opinión de Gonzalo porque me parece estratégica exclusivamente.

Vamos a ver Gonzalo:

1) Afirmas en un comentario anterior que en el tema del aborto “ estamos ante un crimen, un asesinato, por más que ciertamente el sujeto paciente igual no es aún "persona".

Esto no lo entiendo. El concepto de asesinato solo se aplica a la muerte violenta de un ser vivo de la especie humana, ser humano por tanto. No es asesinato cepillarte a la semilla que será árbol o a un embrión de ternero que será ternero. Istolacio es claro en esto, ya que para él no es asesinato porque el embrión no es persona para él.

2) Afirmas en el primero de tus apartados del último comentario “ El aborto supone una forma de dar muerte, de matar, realizada de manera consciente y premeditada”.

Ojo con esto que lo dejas muy claro. Recuerda esta premisa en los siguientes comentarios.

3)Afirmas “Por eso, tiene razón Istolacio al apuntar que el concepto de “asesinato” puede venir grande al caso, y la condición de “asesinos”, excesiva para quienes lo perpetran”.

Vuelve a leer los dos puntos anteriores. Porque una de dos o afirmas que “estamos ante un asesinato” o afirmas que el “concepto de asesinato puede venir grande al caso”

4) Afirmas: “En efecto, el aborto es, de momento, un “crimen despenalizado””

Te pregunto ¿ Aceptarías como extensible a otras crimenes que ocurren en la sociedad a su despenalización o es que este crimen es un crimen distinto a otros? ¿ Conoces otros supuestos de crímenes reconocidos como tales y que se despenalicen?. Una de dos o se dejan de conceptuar como crímenes o si son crímenes deben estar penalizados.

5) Afirmas en tu cuarto punto: “el aborto no deja de ser un acto criminal”

Vuelves a reafirmarte en los apartados 1) y 2) y contradecir al 3)

6) Afirmas en tu quinto punto: “es un crimen despenalizado: está autorizado en determinados supuestos y nadie es sancionado por promoverlo o por perpetrarlo. Esto es así gracias a la amplia aceptación de la que goza este acto criminal en el seno de la sociedad y la alta incidencia de casos registrados anualmente”

¿ Es suficiente motivo para despenalizar un crimen su amplia aceptación y su alta incidencia?. Un Canciller centroeuropeo en los años 30 conceptuaba a los judios como seres vivos pero no humanos. Amplias masas de esa población suscribían estas palabras. ¿ Es suficiente la amplia aceptación y la alta incidencia para justificar una aberración?

7) La penalización te parece EXCESIVA porque: “El aborto pertenece a aquella esfera especialísima y singular de las circunstancias humanas donde la propia conciencia moral y la libertad de las personas prevalece sobre la Ley”

¿Te refieres a la “esfera especialísima y singular de todas las circunstancias humanas o solo a las de la madre?

8) La penalización te parece INUTIL porque: “nuestro objetivo final es reducir todo lo posible la práctica del “aborto industrial”, del aborto frívolo, del aborto de fin de semana”

Cuando dices “nuestro” ¿De quienes? ¿ Se excluyen del objetivo final los abortos no industriales, los no frívolos y los de entre semana? ¿ Es un objetivo final la reducción del número de abortos o la inexistencia del mismo? ¿ Es una cuestión tan solo cuantitativa?

9) Afirmas que hay que promover desde el Estado “políticas de re-ingeniería social para cambiar la percepción de la gente y mostrar al aborto como un mal público (por ejemplo: males económicos asociados al descenso de la natalidad, etc.)”.

¿Solo mal público?¿ Ya no es un mal individual? ¿Ya no es un asesinato? ¿ O a la sociedad no conviene acogotarla con verdades que no quiere escuchar no sea que entonces rechacen ese “supuesto programa electoral falangista”

10) Afirmas: “en el momento actual, defender una política de penalización supone una segura hemorragia de votos”

¡¡¡Acabáramos!!!!¡¡¡Es una estrategia electoral para conseguir votos!!!!

Demos pues a la sociedad los mensajes que quiere escuchar. Demosle segregación territorial ya que amplias zonas de España la desean. Reforcemos en nuestro mensaje el capitalismo, que es lo que la sociedad quiere, encegada en un consumismo atroz el que puede y máxima aspiración deseada para el que no puede. No les asustemos con nacionalizaciones ni reversiones de la plusvalía al productor no sea que se nos echen para atrás. Pero entoncés, llamémonos otra cosa y no falangistas.

Bueno un saludo a los dos y concluyo mis comentarios.

19 Mayo 2010 | 05:05 PM

Gonzalo

Gonzalo dijo

1) 3) y 5)
Ya he reconocido que tal vez me haya excedido en la utilización del término “asesinato”. La cuestión para mí reside en establecer si el feto es “un ser vivo de la especie humana”, que es la condición que tú mismo planteas para poder hablar de asesinato. Que es un ser vivo, parece fuera de discusión; ahora bien, el hecho de que su forma de vida durante la gestación no sea autónoma abre espacio para la controversia. Por eso, y para no encallar en este punto y poder avanzar en la reflexión, acepto gustoso la posibilidad de haberme excedido en la elección del término.

2)
Me ratifico plenamente en mi premisa: el aborto es una forma de matar a un ser vivo de la especie humana.

4)
En efecto: el aborto es un caso muy especial de nuestro régimen jurídico. Yo no soy abogado (gracias al Cielo), y no conozco ni recuerdo otro ejemplo de crimen o delito despenalizado (¿tal vez la prostitución?). Esto nos da idea del estatus excepcional del aborto. El aborto es, ciertamente, un crimen distinto a los otros: es un crimen mayoritariamente aceptado por la sociedad y practicado en un volumen atroz (112.138 en 2007 y sólo en España). Existe un principio democrático elemental: no se puede legislar en contra de la voluntad popular. Y desde esa mentalidad no habría más remedio que extender, ciertamente y como tú apuntas, la despenalización a otros delitos si una fuerte tensión en la sociedad civil así lo demandara. Ahora bien: también debemos tener en cuenta que esta aceptación del aborto no ha sido espontánea sino promovida por el poder político en una inmensa obra de ingeniería social. Dada esta constatación, se pueden albergar esperanzas de revertir la situación. Pero sí: de producirse mañana mismo una corriente de opinión absolutamente mayoritaria y activa (esta condición es importante) en contra –digamos- de los límites de velocidad, las autoridades harían bien en despenalizarlos antes de las próximas elecciones o redoblar la inversión publicitaria para intentar convencer a la sociedad de esa necesidad. Otro ejemplo: si la población española descargara mayoritariamente contenidos de Internet, las leyes antipiratería que se están redactando supondrían el suicidio político del Gobierno. Esta son enseñanzas que deberían haber quedado muy claras tras la experiencia de la Guerra de Iraq.

6)
En efecto: esa es la lógica democrática. Por eso el pueblo alemán de aquella generación, que eligió al Canciller en cuestión, es responsable de lo sucedido. A ti te parece una aberración y a mí también, pero no así al votante alemán del periodo. De hecho, ese lamentable capítulo de la historia llegó a su fin no gracias a una corriente masiva de opinión del pueblo alemán en su contra sino merced al poderío industrial de los Estados Unidos. ¿Tenía derecho ese país a hacerlo? Esa es una cuestión que, traída a momentos recientes de la historia, sigue resultando polémica (Los Balcanes, Iraq, Afganistán, etc.) A ver: si a la inmensa mayoría de la sociedad española le da por hacer la Revolución Nacional-Sindicalista, ¿hemos de estar a expensas de lo que opinen los EEUU? No. La sociedad dice “quiero esto” y, desde una mentalidad democrática, la sociedad es soberana para decidir su futuro.

7)
Parece una obviedad recordar que la decisión final de abortar recae sobre la mujer embarazada. Y es ella quien tendrá en cuenta, o no, todas las circunstancias que confluyen en la grave decisión y las consecuencias de todo tipo (sociales, sentimentales, morales, psicológicas, etc.) que su acto va a acarrearle. Una forma de luchar contra el aborto es poniendo de manifiesto estas consecuencias. Ahora bien, una cosa es reconocer que es a la mujer embarazada a quien corresponde la íntima decisión de abortar y otra muy distinta pretender que las consecuencias quedan circunscritas a su estricto ámbito privado. No: el aborto conlleva también consecuencias sociales y es ahí donde los políticos tenemos algo que decir.

8)
El posesivo “nuestro” es utilizado aquí en forma mayestática, nada más.
Por lo demás, el número ideal de abortos sería igual a cero. Pero como ya he tenido ocasión de referir en un comentario anterior, ese límite es imposible de alcanzar; al menos, nunca se ha dado en la historia y todos los intentos por aproximarse a él han resultado infecundos. Hablar de la “inexistencia del aborto” me resulta, cuanto menos, idílico. En consecuencia, parece lógico adoptar el objetivo de un número de abortos tendente a cero. En ese sentido, sí hablamos de una cuestión de grado, de volumen. Cuantos menos mejor, pero sabiendo que siempre los hubo y siempre los habrá. Y, desde luego, el problema más acuciante en estos momentos es el volumen, industrial, de los abortos perpetrados anualmente.

9)
Como políticos podemos afirmar que el aborto es un mal público porque conlleva consecuencias negativas para la sociedad. Como personas individuales… pues cada cuál podrá afirmar lo que su código, sistema moral o simple inteligencia le dicte. Por eso digo que la lucha contra el aborto tiene dos frentes. El político muestra los males públicos del aborto, y el moral los individuales. Desde el poder también se pueden hacer advertencias respecto a las consecuencias individuales pero no desde una postura moral sino técnica: psicológicos, médicos, etc. El trabajo moral individual corresponde a los “administradores” de la moral elemental: padres de familia, sacerdotes, formadores y profesores en valores, etc. La cuestión central es que el aborto no será vencido si no se opera un cambio en las mentalidades y ese fin debe perseguirse desde ambas instancias.

10)
¿Es una estrategia electoral para conseguir votos? Por supuesto que sí. Aunque no comparto el tono desaprobatorio que imprimes a tu comentario. De lo que se trata es de obtener poder político, pero no por el poder en sí sino para poder llevar a términos políticas acordes con unos fines. En el caso que nos ocupa, la reducción drástica del número de abortos. No se si te has enterado, pero estamos en un régimen democrático en el que el poder se consigue merced al apoyo de los votantes. La inteligencia política radica en construir proyectos electorales dotados de contenido que puedan recabar la aceptación popular. Mi propuesta para el programa electoral al que hipotéticamente me he referido sería: “promoveremos unas políticas activas de natalidad basadas en el fomento de la natalidad por medio de incentivos económicos y sociales por nacimiento de hijos equiparables a las ayudas concedidas en los países de nuestro entorno. Se respetará la decisión de la mujer que decida interrumpir voluntariamente su embarazo al tiempo que el Estado articulará una serie de alternativas para apoyar a aquellas mujeres sin recursos que no deseen abortar. Los poderes públicos diseñarán campañas de concienciación ciudadana respecto a los riesgos y consecuencias del aborto y apoyarán de manera significativa a aquellas instituciones privadas y ONG que conformen su actividad con arreglo a estos mismos objetivos”.

20 Mayo 2010 | 01:27 PM

SantiagoLC

SantiagoLC dijo

Podría titularlo Gonzalo contesta a Gonzalo:

Dices:

“ He reconocido que tal vez me haya excedido en la utilización del término “asesinato “

y luego:

“La cuestión para mí reside en establecer si el feto es “un ser vivo de la especie humana”

y después:

“Que es un ser vivo, parece fuera de discusión; ahora bien, el hecho de que su forma de vida durante la gestación no sea autónoma abre espacio para la controversia”

y 4 líneas después concluyes:

“Me ratifico plenamente en mi premisa: el aborto es una forma de matar a un ser vivo de la especie humana”

Leelo varias veces y me explicas en qué quedamos, porque no lo tengo claro. Voy a intentar entenderlo.

1) Al parecer consideras que el aborto, siendo excesivo el término asesinato, si es una forma de matar. ¿ Me lo explicas?.

2) Consideras que el feto sea “un ser vivo de la especie humana” es cuestionable. Luego de lo que no dudas es de que sea un “ser vivo” y lo demás es controversia y terminas ratificándote plenamente en que es un “ser vivo de la especie humana”

¿ Estamos de broma o es que hay una cámara oculta?

Otras cuestiones a destacar:

- Cuidado con entender que formas de vida humana no autónomas es controvertido el asumirlas como seres vivos de la especie humana. Muy resbaladizo este terreno. Parálisis cerebral, tetrapléjicos de diferente etilogía, cuadros vasculo-cerebrales graves, esclerosis lateral amiotrófica y tantos otros. Vete y di a sus familias que al menos son seres vivos y lo demás es controversia.

- “No habría más remedio despenalizar a otros delitos si una fuerte tensión en la sociedad civil así lo demandara”.

Hay pueblos del Pais Vasco en los que habría que despenalizar el terrorismo

Gonzalo, con todo aprecio:

El que la mayoría no necesita tener razón para que sean legítimas sus decisiones, no es nuestro. El que lo justo deje de ser una categoría de razón para ser en cada instante una decisión de voluntad, tampoco es nuestro. El que al pueblo pueda dotársele de un alma superior, de jerarquía diferente a cada una de nuestras almas, y que ese yo superior esté dotado de una voluntad infalible, capaz de definir en cada instante lo justo y lo injusto, el bien y el mal, tampoco es nuestro. Estas cosas las afirmaba, como sé que sabes, un tal José Antonio Primo de Rivera, que creo que si es nuestro ¿ o no lo es ya?

Disculpa si el tono de mis comentarios son un tanto ácidos. No tengo nada contra tí.

21 Mayo 2010 | 01:04 AM

Gonzalo

Gonzalo dijo

Apreciado Santiago: no hay nada que disculpar. Llevamos ya algún tiempo intercambiando opiniones en este foro y estoy convencido de que actúas con la mejor voluntad y con el ánimo constructivo. Los “calentones” a veces son inevitables, y yo no estoy libre de pecado.
Dicho esto, a ver si puedo expresarme con mayor finura y aclarar los puntos que me reclamas (con un cambio en el orden de la exposición para hacerlo más comprensible):
2. Has debido leer mal lo que he escrito, ya que afirmo lo contrario a lo que tú reproduces. Para que quede claro: personalmente entiendo INCUESTIONABLE que el feto es un ser vivo de la especie humana. Pero esa es MI opinión particular. La controversia surge porque hay un sector, mayoritario, que estima que el feto no es tal cosa y que la condición humana se adquiere en el momento de nacer. Por eso, dicen, no se comete una acción demasiado grave al abortar; sencillamente, se interrumpe un proceso biológico que aún no ha cobrado entidad humana y que, por tanto, no es objeto ni de derechos ni de obligaciones. Pero éste NO ES mi punto de vista. ¿Quién tiene razón, dónde reside la Verdad?
1. El aborto es una forma de matar. Pero, ¿de matar, qué? Y volvemos al mismo punto. Por eso, para quienes consideramos al feto como miembro de la especie humana antes de nacer, esa forma de matar es un crimen. Para quienes no lo consideran así, es una simple extirpación quirúrgica. Pero ese crimen al que me refiero, ¿es un asesinato? ¿Tiene la misma entidad matar a un no-nacido que a un nacido? Parece evidente que el hecho de nacer instituye una cualidad adicional de la que adolece el no-nacido. Y ya que el asesinato es un concepto semánticamente asociado a los nacidos, me vuelve a parecer excesivo hablar de asesinato en el caso de los no-nacidos. Pero eso no resta gravedad al crimen perpetrado en el claustro materno.
Otras cuestiones:

- Formas de vida no-autónomas. Yo creo que, efectivamente, trazas la ruta lógica que principia en el aborto y se hace extensivo a la eutanasia. Aquí te adelanto cuál será el aspecto controversial ya que sus partidarios argumentarán, imitando la reflexión usada con el aborto, que la de esas personas con discapacidades tan graves no es una vida auténtica o plenamente humana y que, para vivir así, es mejor morir y “evitar el sufrimiento”.
- Despenalización del terrorismo. No se por dónde llegas a esta conclusión. En primer lugar, estás limitando el ámbito de la sociedad que debe pronunciarse sobre el tema, y que no es la vasca sino la española en su conjunto. En segundo lugar, ya no es sólo que la inmensa mayoría de la sociedad española está contra el terrorismo, sino que también lo está la inmensa mayoría de la sociedad vasca. El ejemplo que propones no me parece válido.

Y, finalmente, la cuestión de la razón, de la verdad. Por muy grande que sea mi admiración por José Antonio (y te aseguro que es muy grande), no puedo dejar de pensar por mí mismo ni de estar atento a lo que ha habido en el mundo del pensamiento desde el fusilamiento de 1936. Las posiciones esencialistas basadas en una verdad absoluta o absolutista se han tornado muy débiles. Vivimos en un mundo donde coexisten diversas verdades o, para ser más exactos, diferentes criterios de verdad. Esa es la plaza donde nos ha tocado lidiar. Y así como no comparto declaraciones de José Antonio que me parecen extemporáneas y obsoletas, tampoco creo que resulte una oportunidad para la Revolución Nacional-Sindicalista ir proclamando verdades inmutables que, muy probablemente, no sean tales. Para luchar contra el aborto hace falta poder político. Y el poder político no emana de la verdad, sino de la voluntad popular. Por supuesto, no hay que mercadear con las propias convicciones; pero resulta imprescindible, y muy sano, TOLERAR la opinión ajena e intentar batirla con sus mismas armas.

21 Mayo 2010 | 10:03 AM

Istolacio

Istolacio dijo

No quisiera yo de ninguna forma interrumpir este interesantísimo debate lleno de aportaciones ricas en contenido por parte de Gonzalo y de Santiago LC.
Hay una frase de Gonzalo que me confunde. Según él, la mayoría social concibe que "la condición humana se adquiere en el momento de nacer" Esto me parece muy próximo semánticamente hablando a lo que dijo la ministra Bibiana Aído acerca de que el embrión que alberga la mujer no puede ser llamado humano. Vaya; esto es un disparate denunciado ¡espero no confundirme! por una amplísima opinión general. El feto no es el embrión de un plantígrado, de un ser de la especie de los marsupiales o de los batracios (aunque enigmáticamente la evolución del feto siga determinados esquemas evolutivos paralelos a los que la vida orgánica ha sufrido a lo largo de millones de años, atravesando, así, las fases de pez, rptil, etc) No cabe duda para nadie con dos dedos de frente, excepción hecha de la ministra Bibiana, de cuya adscripción a alguna especie no humana puedo legítimamente sospechar, y de los psicopedagogos, el feto es un EMBRIÓN HUMANO. A las tantas horas de haber nacido, adquiere su condición de persona. Ya hablé de ello.
Recuerdo que empecé haciendo diferenciación entre moral autónoma y heterónoma. La primera no se puede entender sin verla como interacción con el medio ambiente, con el reto ambiental, físico y humano con el que la persona se enfrenta, y que tiene mucho de cultural o de histórico. Traté de explicar -quizá mal- que la manera de cambiar la mentalidad sobre algo que todos los falangistas entendemos como CRIMEN, es cambiar ese reto, esas circunstancias que mueven a que la persona vea ese crimen como socialmene aceptado.Y voy a un ejemplo concreto y claro.
Muchos abortos son provocados no por capricho, sino por subsistencia. Si, por sobrevivir; lo mismo que cuando imperaban las circunstancias pre-industriales o las condiciones misérrimas de la clase obrera en el Manchester de Marx y Engels. ¿Ahora por qué? Muy sencillo. Un patrono por "debajo de la mesa" cuando cotrata a una mujer le deja muy claro que si se casa no le "renueva el contrato" y si queda embarazada... Que Dios la ampare. Ese cerdo, de los que tantos hay, y que como no son denunciados por sus compañeros de clase hace que éstos compartan con él su condición de terrorista, criminal y de ser abyecto y despreciable, es un verdadero inductor al crimen, alguien que merece una pena mayor que la que correspodería a un asesinato. Sí; mayor. Aunque luego incluso pueda herirnos vistiendo de falangista, yendo a misa los domingos y denostando contra Zapatero.
Por algo José Antonio concebía en su sistema la extinción institucional de los que "compran trabajo" Son parecidos o iguales a los terroristas; quizá peor porque son más cobardes. "De izquierdas o derechas un patrón es un......" que decíamos en la Auténtica.
Ahora bien; yo veo dos soluciones a esto apuntadas en estos escritos:
Tener en cuenta a la mayoría social e ir cambiando metapolíticamnte su mentalidad, influyendo culturalmente, etc. Labor de decenios. Mientras seguirá haiendo crímenes inducidos por los terroristas empresariales, y por el poder político financiero que deshaucia y sume en la desesperación a familias enteras.O la vía revolucionaria, que creo que apunta Santiago en la que defendemos e imponemos nuestra verdad en la confianza de que aunque la tachen de absolutista nosotros lo haremos con la fe ciega en que eso salva muchas vidas y devuelve el Pan y la Justicia a los españoles que hoy carecen de ellos. Con la fe ciega, también, en que solo un sistema como el NS puede concebir a la persona, a la familia, como eje y fundamento del hacer de un Estado justo y revolucionario. Solamente así no habrá ninguna causa social que explique y dé una triste justificación a eso tan terrible que es el aborto. Como antes era el infanticidio.
Espero ilusionado a que continúe este brillante debate que mantienen Gonzalo y Santiago, pero es que echaba de menos el papel que el sistema capitalista y liberalburgués tiene en esta película.
Un saludo a los dos.

23 Mayo 2010 | 08:16 PM

Gonzalo

Gonzalo dijo

Istolacio: este debate es a "tres bandas", por lo que no debes considerar tu participación como una interrupción. Ya me preguntaba qué tendrías que decir.
Tu argumentación respecto a la responsabilidad subyacente del sistema capitalista en esta tragedia no ha sido retomada, en mi caso, porque quedó clara y plenamente establecida días atrás, cuando la expusiste en un comentario anterior. Ese punto goza de pleno consenso; pero nunca está de más insistir en ello. Aunque, insisto, es tan claro que no genera controversia.
Por lo demás, dos aclaraciones:
1. Me temo que, tal como apuntaba, la escasa sensibilidad social hacia el crimen (y tragedia) que supone el aborto se debe a que en el imaginario colectivo la adquisición de la condición humana está supeditada al hecho de nacer (para algunos, incluso, de "nacer sano"). Esto no es una percepción exclusiva de Bibiana o de Leire. Por lo que puedo observar, preguntar y apreciar, es así para un amplísimo sector de la población. Considerar al no nacido como no-humano, o como no-plenamente-humano, permite resolver muchos escrúpulos frente al aborto. Y de este modo, "ante la duda..." En esta lógica de las cosas, "embrión humano" no es lo mismo que "ser humano". Por lo que les permite concluir a muchos que matar a un feto no es un crimen, ni mucho menos un asesinato. Repito que esto es lo que observo, no lo que yo detento.
2. Yo también aprecio la urgencia de Santiago por resolver de un plumazo la cuestión. Lamentablemente, no nos dice cómo piensa hacerlo. En dos sentidos: no nos dice cómo pretende acceder al poder, ni cómo va a legislar para solventar el problema.

24 Mayo 2010 | 09:57 AM

SantiagoLC

SantiagoLC dijo

Gonzalo:

Bueno el debate toma otro giro distinto. Ya no compartes en ti mismo dos opiniones distintas sino que al parecer, entiendo ahora o a lo mejor no lo aprecié antes, que tu opinión del aborto es reprobable, pero que tu tienes una forma de ver las cosas y que un amplio sector mayoritario piensa distinto de lo que tu piensas.

Hasta aquí de acuerdo.

La conclusión lógica, es pensar: “ En este sistema en el que la verdad y la razón son mutables en función de lo que la mayoría piense, hace que la verdad en la que crea la mayoría se me impondrá”

Pero añades algo a tu conclusión que es nada menos: “¿Quién tiene razón, dónde reside la Verdad?”.

La mayoría se me impondrá. Es inevitable. Pero no por ello tiene la razón y la verdad. Es aquí donde viene mi discrepancia.

Insisto, no es discutible científicamente, el que no se sepa con certeza si tras la fecundación lo que hay es “algo” o “alguién”. La vida del nuevo ser humano comienza con la fusión de los pronúcleos masculino y femenino, es decir, con la fecundación del óvulo. El óvulo fecundado tiene ya toda la dotación cromosómica necesaria, es decir, total capacidad para alcanzar su pleno desarrollo. El primer hecho que ocurre tras la fecundación es el restablecimiento del numero diploide de cromosomas, a partir de la mitad procedente del padre y la mitad de la madre, y la combinación que se genera es diferente de la de ambos progenitores. A las 30 horas de la fecundación el ovulo fecundado ya es bicelular, y las sucesivas blastómeras que se generan alacanzan la fase de mórula a los 3 o 4 días y así proseguirá por distintas fases, pero ya el óvulo fecundado unicelular tiene un código genético independiente, singular, propio y de especie.

Has despachado alegremente el ejemplo que te he puesto sobre despenalizar el terrorismo. Insisto en ello porque observo verdades “inmutables” en tu respuesta.

¿ Porqué tu no tienes ninguna duda y es tu verdad que el ámbito de decisión es español y no vasco? ¿ Entiendes que haya otras verdades que digan lo contrario? ¿ Y si estas son mayoritarias? ¿ Y si además sabemos que lo son en ciertas provincias guipuzcoanas?. En estas provincias hay municipios en que mayoritariamente la población no es solo separatista sino además protectora y defensora de partidos que apoyan el terrorismo. En estas provincias si se defendiera despenalizar el terrorismo, siendo éste el sentir mayoritario de la población, utilizo tu frase: “¿Quién tiene razón, dónde reside la Verdad?”.

Dices en otro momento:

“ tampoco creo que resulte una oportunidad para la Revolución Nacional-Sindicalista ir proclamando verdades inmutables que, muy probablemente, no sean tales”

No si al final en el “falangismo de los nuevos tiempos” todo será relativo. Volvemos a Protágoras. Menos mal que le salió Platón respondón.

El nacionalsindicalismo tiene pocas verdades inmutables pero las tiene, si las ponemos en solfa defenderemos otra doctrina. El respeto a la dignidad humana, el concepto de nación y la defensa de su unidad incuestionable y la prevalencia del trabajo sobre el capital son incuestionables. Pero al parecer en el “falangismo de los nuevos tiempos” la dignidad humana es un término relativo, España, puede ser una nación de naciones y probablemente terminaremos defendiendo una forma tranquila y sosegada de capitalismo social.

Los Gallos siguen empeñados en ir a no sé donde, para no se sabe qué y no sabemos como.

En un partido de futbol si quitas el balón y las porterías y das los jugadores una raqueta y pones una red en el medio del campo. Yo a esto lo llamo tenis. Los Gallos, lo llamarían “el futbol de los nuevos tiempos”. Vamos bien.

Dices:

“resulta imprescindible, y muy sano, TOLERAR la opinión ajena”

Hombre, por Dios. Yo no estoy defendiendo que haya que perseguir a los que no piensen como yo. Como no puedo impedir por mucho que lo intente el que la tierra deje de ser redonda, que gire alrededor del sol o que tras el día venga la noche. El que tolere la opinión ajena no quiere decir que equidiste entre la mia y la suya. La tolerancia no lo es a las opiniones por ser opiniones sino por ser ajenas. Pero la tolerancia en que alguién tenga una opinión distinta a la mía y el que tenga el legítimo derecho a expresarla no me conduce ni a conjugar la mia con la suya, ni al ensamblaje de ambas, ni al cambalache retorcido ni al enjuague pestilente.

Yo si creo en la democracia, pero no si esta es liberal. La democracia es respetar el disenso y no vivir para el consenso pactista, melifluo, suave, blandorro y entreguista.

Estoy bastante de acuerdo con las críticas de Istolacio al modelo económico vigente, no ajeno en absoluto, sino incluso partícipe clave y activo en el tema que estamos discutiendo.

Bueno un saludo y ha sido un placer debatir con vosotros.

24 Mayo 2010 | 10:02 AM

SantiagoLC

SantiagoLC dijo

Gonzalo:

Perdona, no te contesté al punto de como acceder al poder.

Voy fatal de tiempo. Ya me extenderé. Pero te digo que en este momento el acceder al poder es secundario. Los falangistas tenemos que arreglar primero la casa por dentro ya que ésta está en ruinas. Ya después hablaremos del poder.

Primero resolvamos quienes somos y cuantos los que creemos ser.

Un abrazo

24 Mayo 2010 | 10:10 AM

Gonzalo

Gonzalo dijo

Para Santiago LC.

Pues así es; mi posición contraria frente al aborto es conocida y no ha variado lo más mínimo desde hace muchos años. Si te ha parecido que entraba en contradicción o incoherencia (defectos contra los que empleo todos mis recursos mentales), debe deberse a una mala exposición por mi parte.

Ya discutimos ampliamente sobre la Verdad en enero de este año (http://gallos-de-marzo.espacioblog.com/post/2009/12/22/menos-cato...). Allí exponía tres dificultades, a mi modo insuperables, para poder reclamarse de la Verdad a la hora de emitir juicios subjetivos. Han pasado más de cuatro meses y aún no tengo respuesta a esas tres objeciones. No es que me importe mucho, pero sí creo que antes de volver a arrogarse los beneficios de “la Verdad”, sería bueno cerrar previamente el debate en torno a ella. Pero, con todo y con eso, debo insistir en que el poder político (la posibilidad de hacer cosas en bien de la comunidad, que no de otra forma entiendo yo la política) no nace de la verdad, y rara vez tiene algo que ver con ella. Se detentan posiciones antagónicas y se lleva el “pato al agua” quien mejor sabe convencer a los otros de la bondad (que no de la verdad) de sus posiciones. Y siempre en una senda temporal, inmediata, fenomenológica (no metafísica). En este sentido, la bondad viene a interpretarse como “aquello que me causa un bien inmediato, aquí y ahora. Sí: corren muy malos tiempos para el platonismo. Para mal y para bien, añadiría yo.

Nada que alegar a tu argumento sobre el momento en que principia la vida humana, que para mí tiene lugar en el momento de la concepción. Para mí, digo. Porque ya me he referido a que la tónica general parece situar ese momento en el instante de nacer. Te propongo un juego mental. Esta son las premisas:

1. En España abortan más de 100.000 mujeres al año.
2. Casi la totalidad de ellas son personas normales, que se mostrarían incapaces de dar muerte a un semejante.
3. Ergo: esas mujeres no consideran que al abortar estén dando muerte a un ser humano, sino a “algo” que todavía no es “alguien”.

Creo que la lógica del “juego” es buena.

Ahora intentaré responder a algunas de tus preguntas.

"¿Porqué tu no tienes ninguna duda y es tu verdad que el ámbito de decisión es español y no vasco?"
Porque me remito a la pequeña verdad jurídica (con munísculas) que establece, en la Constitución, que la soberanía reside en el pueblo español, no en el vasco.

"¿Entiendes que haya otras verdades que digan lo contrario?"
Sí.

"¿Y si estas son mayoritarias?"
Haré exactamente lo mismo que con el aborto: expondré mi punto de vista, intentaré forjar una nueva conciencia mayoritaria y me atendré a las posibilidades que me ofrece el estado democrático de derecho para aplicar una legislación acorde con mis postulados.

"¿Y si además sabemos que lo son en ciertas provincias guipuzcoanas?" ¿Provincias guipuzcoanas? No comprendo. Pero, para el caso, como si lo son en una aldea del tamaño de la de Astérix: la soberanía reside en el pueblo español. (Qué gigantesca paradoja que esa Constitución que tanto hemos vilipendiado, con razón, los falangistas sea ahora la única garantía de la unidad nacional, ¿verdad?)

"¿Quién tiene razón, dónde reside la Verdad?"
En el tema que nos ocupa, la Constitución mayoritariamente sufragada por el pueblo español y en cuya aplicación se va a tener que derogar el nuevo Estatuto catalán.

Respecto a las verdades del falangismo, no creo que sean inmutables. De hecho, ya hemos dejado atrás algunas de las opiniones de nuestros fundadores porque el paso del tiempo les ha restado su razón de ser. Por lo que hace al respeto a la dignidad humana, sería bueno recordar que está íntimamente en consonancia con la libertad humana (sí, sí: incluso con aquella en función de la cuál una mujer embarazada decide abortar).

Santiago: si estás conforme con la Democracia lo estás no con la opinión de la mayoría (en el caso del aborto, ninguno de los dos lo estamos), sino con el principio según el cuál debe legislarse según la voluntad de esa mayoría, aunque no tengan ni idea de lo que sea verdad o no lo sea o auqnue una minoría se crea en posesión de la verdad. Eso es tolerancia.

Por lo demás, la senda de los Gallos es de sobra conocida. Intentamos pensar los grandes temas que afectan a la Nación, darles una solución estratégica e intentar conformarlos tácticamente para que sean comprendidos y aceptados por la sociedad. Por favor: no te olvides de mostrarnos tu fórmula para encarar el problema del aborto, porque el sábado tenemos tertulia y será bueno contar con cuantas más propuestas mejor.

Un abrazo y gracias por tu paciencia.

24 Mayo 2010 | 03:50 PM

SantiagoLC

SantiagoLC dijo

Ahora cambian de nuevo las cosas. Hablamos en planos distintos. Yo te digo que la verdad no es más verdad porque la mayoría lo diga y tu me dices que da igual la verdad que tengamos ya que esta la impone la mayoría, en base a una verdad jurídica.

No se que tiene que ver un tema con otro. El que la verdad que tiene la mayoría, nos la impone la mayoría es de perogrullo, esto no es motivo de discusión. A mí la Constitución nefasta que padecemos me la imponen porque la mayoría la refrendó y si intento violentarla, la legislación vigente caerá sobre mi. Si esta es la discusión no sé para que discutimos. Es una obviedad. Pero algún derecho tendré yo en defender posiciones manifiestamente contrarias a la opinión de la mayoría. Esto es como si no pudieramos defender un programa politico que defendiera de forma radical la República por el absurdo argumento de que la Constitución Española es monárquica ya que la mayoría lo refrendó. Pues del mismo modo si tu y yo estamos en contra del aborto defendamos nuestro posicionamiento con la misma decisión en un supuesto programa politico.

Pero el tema es otro y es el que si lo que la mayoría piensa otorga categoría de verdad. No es cuestionable ni objeto de esta discusión si esta termina siendo impuesta por ser mayoritaria.

El relativismo y la permanencia en negar verdades absolutas es un entretenimiento muy divertido porque termina poniendo en cuestión al propio relativismo. Por ello, volvemos a tus argumentos que me generan confusión.

Fíjate lo que dices, que no tiene desperdicio:

“1. En España abortan más de 100.000 mujeres al año.”
”2. Casi la totalidad de ellas son personas normales, que se mostrarían incapaces de dar muerte a un semejante”
”3. Ergo: esas mujeres no consideran que al abortar estén dando muerte a un ser humano, sino a “algo” que todavía no es “alguien”. “

Objeto lo siguiente a estos argumentos:

1) Das por hecho que la casi totalidad de esas persona que abortan son normales. No tengo argumentos para decir que no sean normales, pero no sé cuales tienes tu para decir que si los son. Luego es una afirmación relativa

2) No se que entiendes por personas normales. ¿ Lo qué no es patológico? ¿ Lo qué hace la mayoría?

3) Aseveras que las mismas se mostrarían incapaces de dar muerte a un semejante. No sé que que te basas para tal certeza. Luego es una afirmación relativa.

4) Esas personas que tu dices que se mostrarían incapaces de dar muerte a un semejante, son las mismas que han abortado. Luego una de dos, o si que son capaces de dar muerte a un semejante por haber abortado o el feto muerto no es un semejante.

5) En el tercer punto eres muy generoso con las motivaciones de quien aborta, ya que afirmas que esas mujeres que abortan , lo hacen bajo el motivo de que lo que matan es “algo” y no “alguién”. ¿ Todas las que abortan creen que han matado a algo y no a alguién? ¿En que te basas?. No tengo argumentos para decir que no sea cierto lo que dices, pero tu tampoco los tienes para afirmar que si es cierto ese argumento que utilizas. Afirmación pues relativa.

Si las afirmaciones que has hecho son relativas, es decir pueden ser ciertas o falsas es que no son verdaderas. Ninguna verdad puede ser a la vez cierta y falsa.

Gonzalo, no sabes la que nos espera el dia que la mayoria diga que tu y yo no existimos, ya que aunque tu y yo pensemos lo contrario, la verdad de la mayoría nos condenará a ser seres inexistentes. Y tendremos que ser tolerantes con esta opinión por ser mayoritaria.

En otro momento dices:

“Por lo que hace al respeto a la dignidad humana, sería bueno recordar que está íntimamente en consonancia con la libertad humana (sí, sí: incluso con aquella en función de la cuál una mujer embarazada decide abortar).”

Me sorprende, pero no es la primera ves que leo que el respeto a la dignidad humana reside en tener libertad para poder matar a otro ser humano tan digno de ese respeto que tu otorgas al que va a matar como el que tiene quien va a ser matado. Es más si me apuras tiene que ser más respetada la dignidad del indefenso, es decir de aquel que va a ser matado sin poder defenderse.

Un saludo, Gonzalo

25 Mayo 2010 | 01:54 AM

Gonzalo

Gonzalo dijo

Apreciado Santiago:
Reconozco que después de leer tu último comentario me cuesta conectar su contenido con lo que yo vengo afirmando, que es lo siguiente:
1. Las relaciones entre la política y La Verdad son irrelevantes. El referente del hombre político es el Bien (común), no la Verdad (cosa de filósofos). Por supuesto, el hombre político, como el resto de los seres humanos, posee su propia verdad personal y es lógico entender que la proyecte sobre su quehacer público. Incluso detenta una verdad “de grupo”, que sería la ideología que comparte con sus comilitones de partido. Pero no puede ir más allá; no puede legislar en función de una Verdad Universal por la sencilla razón de que tal verdad no existe.
2. Las mayorías no son fuentes para la Verdad Absoluta Universal (que no existe salvo en el dominio de las ciencias lógicas puras). Nadie puede pretender que la mayoría “tenga razón”, o que es más cierto (verdadero) lo que detentan muchos que lo que detentan unos pocos. Antes bien, suele ser todo lo contrario. Pero, a cambio, en Democracia, las mayorías son fuentes del poder político. Y por muy erradas, o confundidas, o alejadas de la hipotética Verdad Absoluta que se sitúen, son quienes mandan. En efecto: ellas generan la única verdad que tiene un efecto inmediato y claro en nuestras vidas, la verdad (o la razón) jurídica.
3. Por supuesto que te asiste (que nos asiste) el derecho a detentar posiciones contrarias a las de la mayoría. Y a defenderlas y expresarlas en voz alta. Es una de las prerrogativas del sistema democrático. Pero no basta con ejercer el “derecho al patelo”. Nuestra esperanza reside en que la mayoría (la opinión pública) es voluble, en que puede cambiar de punto de vista, en que puede oscilar y convertir en mayoritaria una opinión minoritaria hasta la víspera. Hay que elegir: vivir en una eterna protesta o intentar la transformación. Yo, que me considero un tipo simpático, optimista y vital, me sitúo claramente en el segundo grupo.
4. Cierto: el relativismo acaba poniendo en cuestión al propio relativismo porque todas las afirmaciones son relativas a un criterio de verdad y el relativismo detenta el suyo propio. Pero nunca he entendido bien por qué esta confirmación de su afirmación inicial le parece divertida a los defensores de la Verdad Absoluta cuando constituye, en realidad, el corolario de la ley relativista.
5. Es cierto que nuestra Constitución es mala y manifiestamente mejorable. Per, oh paradoja: mi conciencia patriótica y social dormiría mucho más tranquilamente si se cumpliera estrictamente. Te lo aseguro.
6. Respecto al “juego mental” que te proponía… Lógicamente: al estar basadas las premisas en un criterio de verdad su contenido es inevitablemente relativo. Sin embargo, no parece por ello menos razonable. Llevada al extremo, mi argumentación conlleva la certeza de que una mujer que es capaz de matar al ser que crece y vive en su seno no es sospechosa de inclinación a hacer lo mismo con personas ya nacidas. Es una inducción que extraigo por simple intuición estadística. Pero, Santiago… tu postura (llevada también al extremo) implica todo lo contrario: quién mata a un feto es capaz de matar a cualquier otro ser vivo. Siendo dos posiciones claramente relativas, la mía al menos me resulta más razonable y apoyada en los hechos. Y, en efecto, mi conclusión es clara: la mujer que aborta no tiene conciencia, en términos generales, de estar matando a un semejante (a “alguien”). Y esa es la percepción moral que, insisto, debemos cambiar desde la educación familiar y desde el poder político (que, recordemos, otorga la mayoría).
7. Todas las verdades son relativas; lo que significa que pueden ser a la vez ciertas y falsas según el criterio de verdad que se les aplique. Si esto ocurre incluso en las ciencias físicas, cuánto más ocurrirá en las “ciencias morales” o humanas.
8. Es inevitable. Para respetar la dignidad de la persona tienes que respetar la libertad de la que hace uso en la toma de sus decisiones, te guste o no te guste el resultado final de la acción libremente asumida. Es la sociedad quien pone los límites para garantizar la posibilidad de una vida en común, a través de la política. Quien va a la cárcel no lo hace como un castigo a una acción reprobable, sino para salvar a la sociedad de una eventual reincidencia del sujeto en una actuación lesiva para el conjunto. En el tema que nos ocupa, la sociedad ha hablado y dictaminado que la voluntad de la mujer embarazada prevalece sobre la del feto. Yo comparto esa visión, pero no me quedo ahí. Al catalogar al aborto como un crimen, estoy obligado a hallar una forma de conjuntar la voluntad de la embarazada, la permisividad de la sociedad y el mal social objetivo que el aborto ocasiona. Y no se me ocurre otra solución que deshacer la obra de ingeniería social que ha calado en la sociedad y culminado en considerar al aborto como una simple intervención quirúrgica para resolver “un problema”. Para eso necesito poder político y para obtenerlo, necesito contar con la sociedad. Entonces no me queda otra solución ética que expresar abiertamente mi postura: “voy a mantener el derecho a abortar, pero haré desde el poder todo lo posible para disuadir a las mujeres de esa práctica que considero criminal”. Por cierto, Santiago: seguimos a la espera de tu propuesta.
Un abrazo.

25 Mayo 2010 | 10:42 AM

SantiagoLC

SantiagoLC dijo

Gonzalo:

Ahora tu comentario parece más directo que el habitual de “tener yo una creencia, pero que no la expreso con claridad por haber una mayoría social que piensa distinto y con la que negocio mi creencia para hacerla aceptable en aras de cambiar a esa sociedad en un supuesto futuro sobre esa creencia que tienen y que considero errónea”. Lo que me parecia alambicado, confuso y lento.

Lo que dices sobre que las relaciones entre la política y La Verdad son irrelevantes y que el referente del primero es el bien común y del segundo es cosa de filosofos es algo con lo que no puedo estar más en desacuerdo. Ya quisieramos todos que el objetivo de la politica fuera la verdad. Precisamente esa irrelevancia en la relación de Politica y Verdad, que tu percibes es la que hace que haya una amplia distancia en la politica entre lo que se dice y se hace y entre lo que se promete y se cumple. Ojalá hubiera más verdad, con mayúscula y con minúscula, en la política.

De todas maneras esa relación de la Filosofía y la Verdad con la politica y el bien común ha existido de forma extensa. Recuerda a Aristoteles en su “Politica” donde intercala filosofia con politica y su deficinición del ser humano como animal social y la polis como faciltadora de una buena y justa sociedad. Y su deseo de que el ciudadano y el hombre virtuoso no sean más que la misma cosa,. Recuerda las bases del gobierno recto de Santo Tomás (que no te asustes que aparte de teologo católico fue filósofo reconocido por algún poco sospechoso de clerical como el longevo Russell). Y a Locke. Y hasta a Hobbes en líneas que a ti te gustarían más. Y a Spinoza. Y otros como Jaspers tan opuestos a Santo Tomás u otro que te puede gustar menos como Martin Heidegger y sus más que sospechosas afinidades políticas, pero que hablaba de lo mismo. Las mucha referencias al bien común de nuevo del propio Santo Tomás. La República de Platón y su estado ideal . Son los que me salen a vuela pluma, pero nos podríamos eternizar, citando a más. Así que lo que dices sobre que la Filosofía y su búsqueda de la verdad sean ajenas a la politica me parece en cierto modo incorrecto.

Sobre lo que dices de que las mayorías no son fuentes para la Verdad Absoluta Universal y si son fuentes del poder político y generadoras de la única verdad que tiene un efecto inmediato y claro en nuestras vidas, la verdad jurídica.

Mira Gonzalo, yo si creo en la democracia pero me temo que no en la misma que en la que tu crees. Que el bien de los súbditos sea la máxima aspiración que haga que un poder político se dignifique es o debiera ser nuestra máxima aspiración. Pero no lo es a través del régimen liberal de dominio de la mayorías, de la absorción de éstas a los principios de las sociedades clásicas como nosotros nos podemos sentir deseosos de llegar a participar para la obtención de un poder relativo, hoy dia impensable, y que requiere más del ejercicio de apoderarse de las conciencias subrepticiamente que del compartir o llamar para un destino común.

Es evidente que en José Antonio late ya desde el principio de su vida pública y hasta el final de sus días un deseo de norma ideal y trascendente, que no etérea ni traslúcida sino tangible y real de deseo de un bien común como fuente legitimadora de cualquier poder existente. Pero para él, el concepto liberal niega misiones propias, niega la búsqueda de finalidades esenciales, reduce a cualquier superestructura política a una mera entidad formal de tal manera que el poder de la voluntad de los individuos no es mas que una forma de convivencia atomizada y en la que aquellas entrañables verdades indiscutibles se convierten en intenciones voluntaristas del colectivo. Es entonces cuando los aspirantes al poder se disputan los catecismos de la verdad y de la justicia, pero no creen tener razón y esto les lleva a la languidez y a no tener la fortaleza de sentirse superiores frente a quienes les afrentan.

La forma liberal o relativista de entender al hombre y en su conjunto a la sociedad de la que forma parte, le hace, como hemos visto en ejemplos que nos hemos puesto, a no creer en nada porque no cree ni en sí misma. Ya no prevalece la reflexión sino el instinto o la espontaneidad del momento. Todo es transitorio y ocasional. Hoy es el aborto lo cuestionado, mañana puede ser la Unidad Nacional y pasado hasta si el régimen económico capitalista es incluso un bien deseable. Lo entiendo en otros, pero no en falangistas. No entiendo que lleguemos a perder la memoria de que en lo primero de nuestro Acto Fundacional, nuestro fundador no se pronunciase contra el marxismo ni contra el régimen republicano como algunas derechas esperaban y si lo hiciera contra quienes bajo el señuelo de las mayorías desvirtuaban la Justicia y la Verdad. Juan Jacobo Rousseau fue la figuraba caricaturizada que personalizaba sus sentimientos pero el mensaje fue claro. No perdamos nuestra esencia en beneficio de nuestra existencia.

Dices que hay que elegir vivir en una eterna protesta o intentar la transformación y que tu que te consideras un tipo simpático, optimista y vital, te situas claramente en el segundo grupo.

Si por transformación tu entiendes la adaptabilidad, el escondite, la ocultación, la máscara, el subvertir la jerarquía de valores en aras de una supervivencia politica carente de valor, me declaro protestón, antitipático y pesimista.

Concluyes con lo siguiente y que me parece grave pero a la vez definitorio:

“En el tema que nos ocupa, la sociedad ha hablado y dictaminado que la voluntad de la mujer embarazada prevalece sobre la del feto. Yo comparto esa visión, pero no me quedo ahí. Al catalogar al aborto como un crimen, estoy obligado a hallar una forma de conjuntar la voluntad de la embarazada, la permisividad de la sociedad y el mal social objetivo que el aborto ocasiona. Y no se me ocurre otra solución que deshacer la obra de ingeniería social que ha calado en la sociedad y culminado en considerar al aborto como una simple intervención quirúrgica para resolver “un problema”. Para eso necesito poder político y para obtenerlo, necesito contar con la sociedad. Entonces no me queda otra solución ética que expresar abiertamente mi postura: “voy a mantener el derecho a abortar, pero haré desde el poder todo lo posible para disuadir a las mujeres de esa práctica que considero criminal”.

La sociedad ha dictaminado. Compartes esa visión. Buscas una forma de conjuntar lo inconjuntable. Vas a mantener el derecho a abortar. Pretenderás después disuadir a las mujeres de esa práctica. Y a todo esto lo llamas solución ética. Sin comentarios

Creo que el tema del aborto ha sido un desencadenante pero no es el profundo motivo de las controversias nuestras.

Gonzalo, grande es nuestra discrepancia. Sigue tú solo el camino de los Gallos. No es el mío. Suerte.

Un saludo

26 Mayo 2010 | 02:10 AM

Gonzalo

Gonzalo dijo

Santiago:
1. Mis creencias son innegociables y las tengo por “verdaderas” (en el sentido de lógicas, razonables y razonadas). Una cosa es que no esté autorizado a definirlas como emanaciones de la Verdad Universal y otra muy distinta que no las defienda “a muerte” y con convicción.
2. Mi postura contra el aborto también es sólida; disimularla o rebajarla (como pareces reprocharme) supondría una absoluta vileza ética que no estoy dispuesto a permitirme. “Preferimos la derrota a la victoria poco honrosa” (seguro que te suena).
3. Pero, en esta materia, tengo otras convicciones. Creo en el ejercicio de la libertad personal con los únicos límites que impone la convivencia social. Y creo igualmente que la prohibición o penalización del aborto EN EL ESTADO ACTUAL DE LA OPINIÓN PÚBLICA supondría más que una solución (ficticia), un quebranto de esa convivencia social.
4. La vocación del político no está en buscar la Verdad, sino en buscar el bien común. Y su actividad debe consistir en atender las demandas de la sociedad y procurarles respuestas políticas. Bien está la aportación de la Filosofía (o, pongamos por caso, de la entomología) para intentar arrojar luz sobre el bien común desde la búsqueda (siempre inacabada) de la Verdad. Suponiendo, claro está, que se trate de aportaciones razonables. Pero el trabajo del político es otro.
5. La sociedad no está demandando, hoy, una rectificación o anulación de las leyes permisivas del aborto. Para que esa deseable reclamación se produzca es necesario acceder al poder político y eso, de momento, se hace a través de las urnas. Y no se obtienen votos oponiéndote a la sociedad, sino buscando puntos de encuentro entre la postura del partido contraria al aborto) y la opinión mayoritaria a favor que, guste o no guste (que no me gusta nada), impera en la actualidad.
6. El “régimen de dominio de las mayorías”, como tú lo defines, no es en puridad un concepto liberal, como pretendes, sino la esencia misma de la Democracia. El apellido “liberal” está reservado a la democracia parlamentaria con base en los partidos políticos. Yo también soy detractor de esa democracia liberal. Pero es la democracia que tenemos. Ya haremos por cambiarla revolucionariamente una vez alcanzado el poder político. Pero mientras tanto, es lo que hay. Y es la única forma realista de aspirar a ejercer poder para hacer cosas “chulas”: limitar el número de abortos, establecer un nuevo sistema económico, acabar con la representación a través de los partidos, etc.
7. El “deseo de norma ideal y trascendente” que tú identificas en José Antonio (tú, y cualquiera que se haya tomado el trabajo de leerlo detenidamente) es una aspiración tan común al hecho humano que yo casi consideraría consustancial. Todo el mundo rige su vida en función de esquemas mentales y valores que la preservan del caos. Pero, ay… cuántas veces nuestros deseos no se corresponden con la realidad, ¿verdad? Sería, desde luego, muy deseable la existencia de tal norma que, por lo demás, tendría un carácter universal dado su carácter trascendente. Pero tal norma no existe. Si eres católico, sin duda pensarás que me equivoco. Pero no hay que preocuparse; también piensan que me equivoco, desde su particular “norma-universal-inevitablemente-parcial”: musulmanes, judíos, masones, marxistas, liberales, nazis o new-agers. Lo malo de las normas universales (ideales y trascendentes) es que cada grupo tiene la suya y todos imitan a los católicos en autoproclamar la propia como “la única y verdadera”. ¿Con qué Verdad Universal nos quedamos, Santiago, y por qué?
8. La identificación entre la descreencia en una Verdad o Ley Universal y la asunción de posiciones nihilistas me parece absolutamente excesiva. El ámbito de la creencia es mucho más amplio y el del nihilismo, mucho más estrecho. Sería muy difícil encontrar a alguien que no creyera en nada y más aún, que no creyera en sí mismo. Incluso la adopción de un nihilismo existencialista conlleva una creencia: en el sinsentido de la vida. Pero la expresión “si no crees en la Verdad (universal, ideal y trascendente), no crees en nada”, es a todas luces excesiva. Por otra parte, tampoco es cierto que el concepto liberal niegue misiones propias. Las naciones más poderosas del mundo detentan, en la actualidad, una cosmovisión liberal. Lo que ocurre es que esa cosmovisión a muchos no nos satisface. (Ver entrada: “Sorprendente encuesta global censurada”, en este mismo blog: http://gallos-de-marzo.espacioblog.com/post/2010/02/02/sorprenden...). Y eso supone una oportunidad revolucionaria.
9. Y, en fin: cabía dentro de lo posible que mi propuesta en relación con el aborto no te satisficiera. Pero no deberías dejarnos sin conocer tu opinión. Hasta el momento no te hemos oído ni una sola propuesta. ¿Nos dirás por fin cómo piensas acceder al poder político y, una vez obtenido, cómo piensas resolver el problema del aborto? ¿En qué se concreta, políticamente, todo el aparato teórico que has expuesto?

26 Mayo 2010 | 12:09 PM

SantiagoLC

SantiagoLC dijo

Gonzalo:

Dices:

“Y creo igualmente que la prohibición o penalización del aborto EN EL ESTADO ACTUAL DE LA OPINIÓN PÚBLICA supondría más que una solución (ficticia), un quebranto de esa convivencia social”.

Prefiro un quebranto en la convivencia social a un quebranto en la vida de forma definitva de un solo ser humano. Si la convivencia social se quebranta por que defendamos la prohibición del aborto el problema del quebranto no está en nosotros sino en esa sociedad que se quebranta ante esa prohibición pero que no se quebranta por matar a seres humanos

Dices:

“Y no se obtienen votos oponiéndote a la sociedad, sino buscando puntos de encuentro entre la postura del partido contraria al aborto) y la opinión mayoritaria a favor que, guste o no guste (que no me gusta nada), impera en la actualidad”.

Injustificable este comentario. No puedo negociar con mis creencias para obtener votos. Si para conseguir votos tengo que buscar puntos de encuentro con quienes están en las antípodas a mi forma de pensar, no quiero un solo voto

Dices:

“El “régimen de dominio de las mayorías”, como tú lo defines, no es en puridad un concepto liberal, como pretendes, sino la esencia misma de la Democracia. El apellido “liberal” está reservado a la democracia parlamentaria con base en los partidos políticos”.

Ojo con esto que dices, porque estoy muy de acuerdo contigo. Había apreciado desde el principio que el origen de la mayoría a las que te referías provenía de los partidos politicos, entidades artificales, a diferencia de nuestras entidades naturales de convivencia. Claro que creo en una Democracia que elija a sus representates y que estos deciden por mayoría lo que tienen que hacer. Esto es de una evidencia supina. Y hasta ahí de acuerdo. Mi crítica a las mayorías es cuando estas deciden sobre aspectos no negociables y no sujetos a discusión. Las mayorías en una estructura politica falangista no debieran decidir sobre cuestiones de si la Patria o Dios existen o no o si matar a un ser inocente es adecuado o no. Para los falangistas hasta donde mi cortedad llega hay pocos pero los hay aspectos no negociables ni tan siquiera por la voluntad de una mayoría.. Repito son muy pocos pero los son. Esto para mi es incuestionable

Dices:

¿Con qué Verdad Universal nos quedamos, Santiago, y por qué?

Gonzalo yo o la ideología que tengo no es un sincretismo. Ante los problemas que tiene la sociedad nosotros tenemos la obligación de aportarles las soluciones que entendemos mejores para ellos, pero siempre desde nuestro cuerpo doctrinal unívoco. Yo no puedo a la sociedad generarle la confusión de que las solucicones que aporto sean falangistas a la vez que marxistas o liberales. No puedo ser a la vez monarquico y republicano. Ni católico y musulmán ni abortista y proabortista, todo ello en un mismo programa

Dices:

“Pero no deberías dejarnos sin conocer tu opinión. Hasta el momento no te hemos oído ni una sola propuesta”.

Mi propuesta:

Si soy coherente con todo lo que he dicho y entiendo el aborto como un asesinato y por lo tanto lo entiendo como un crimen. Y a su vez no entiendo que un crimen no esté penalizado, no me cabe otra que declarar el aborto perseguible por ley para quien lo lleve a cabo. Y entre todos sus actores, más perseguible para quienes incluso obtienen un beneficio economíco por tal crimen.

Pero no vale con medidas coercitivas, hay que ir más lejos:

- Hay que proteger a la mujer embarazada en general

- A la mujer trabajadora que se queda embarazada en particular.

- Medidas de apoyo a la empresas con trabajadoras embarazadas.

- Perseguir a aquellos empresarios con extrema dureza, que como carniceros del capital amedrentan a sus trabajadoras con amenazas ante la eventualidad de un embarazo

- Aumentar el tiempo de baja por maternidad.

- Dotación económica para aquellas embarazadas con escasez de medios económicos para que nunca la causa o intención de aborto sea la económica.

- Educación sexual a las juventudes para que cuando hacen lo que hacen sepan lo que hacen

- Educación sanitaria a la mujer (y al hombre) en general para que cuando han hecho lo que han hecho sepan que es lo que tienen cuando lo tienen.

- Educación a la sociedad en general para que desplacen todos sus anatemas ancestrales hacia la mujer soltera que valientemente decide ser reponsable hacia sus propias e hipócritas miserias.

- Protección a la familia en general y a la numerosa en particular

- Exenciones fiscales de mayor fuste a las familias numerosas.

- Ventajas escolares a las mismas.

- Sistemas más agiles de adopción.

Así a bote pronto es lo que se me ocurre. Pero me pensaría si caben más medidas para que jamás haya un solo motivo para acabar con la vida de un ser humano no nacido

Sobre mi propuesta de cómo acceder al poder politico. Nuestra forma de acceder al poder politico solo puede ser dos formas. O la violenta e insurecional o la que el propio sistema vigente nos permite. La violenta e insurecional está descartada en mi opinión de forma radical. Por muchas razones, primero de conducta, ya que prefiero convencer a imponer, segundo por razones morales, ya que no existen los condicionamientos que hubo en otra época y que pudieran justificar una actitud de legítima defensa ante una persecucción física indiscrimada o la rebelión ante un tirano, tercero por razones aritméticas ya que somos cuatro gatos con mínimas posibilidades de éxito y cuarta por razones finalistas ya que es muy probable que el bien que pudieramos obtener es menor que el daño que pudieramos causar.

Dicho todo lo anterior solo nos queda participar en las opciones que el sistema nos permite y en concreto en la via municipal, que es donde por lógica electoral, tenemos más opciones desde nuestra escasez y que pudiera servir, con una gestión eficaz y personas preparadas, de lanzadera para cotas mayores.

Pero Gonzalo, mucho cuidado, el participar en citas electorales que el sistema nos permite no conlleva el hacer ofertas electorales de jugar al escondite, torcer nuestras creencias, o decir cosas distintas a las que creemos y esto por dos motivos porque si decimos lo que el elector nos quiere escuchar ocultando nuestras verdaderas creencias, estamos haciendo dos cosas mal, la primera engañar al electorado ya que desconoce nuestras verdaderas intenciones entrando en la inmoralidad de que el fin justifica los medios y segundo traicionando nuestra historia y a nuestros muertos que dieron sus vida sin ocultar sus creencias y a los que algo debemos.

Un saludo

PD: Por tu culpa he tenido que comer mientras escribo (o a lo mejor escribir mientras como, que todo es relativo como tu muy bien defiendes). Justo castigo a tu perversidad me debes pincho y caña.

Como te conozco, hasta la noche.

26 Mayo 2010 | 03:58 PM

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Somos muchos los que creemos que se pueden hacer las cosas de otra manera. Tuvimos como enlace común las Falanges Juveniles de España. Pero ahora nos sentimos falangistas sin falange y muchos que no estuvieron con nosotros al principio, comparten hoy nuestras inquietudes.Reconocemos la dimensión religiosa del hombre y la realidad social de España mayoritariamente católica. No somos una corriente de pensamiento confesional, aunque nos inspiramos en una concepción cristiana de la vida.

Quisisteis ser el ascua en otro cerco

que enciendan acampadas venideras

en pos de ese sueño... siempre terco

atisbado en románticas quimeras

No quisisteis jamás dejar de serlo

a pesar de ver arriadas sus banderas

...no se deja de estar por no entreverlo

... no se deja de ser, por quedar fuera

Cinco flechas en distintas direcciones

apuntan, soportando el mismo yugo

buscando así atinar blanco seguro

Cinco mil distintas opiniones

vivifican y atemperan al verdugo

que quisiera ejecutar... Nuestro futuro

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