La Coctelera

GALLOS DE MARZO

SOMOS POLLOS PIO PIO MUY POLLITOS www.gallosdemarzo@gmail.com

15 Diciembre 2009

"EL CAPITAN ALATRISTE ATACA DE NUEVO...."

Paso a menudo por la carrera de San Jerónimo, caminando por la acera opuesta a las Cortes y a veces coincido con la salida de los diputados del Congreso. Hay coches oficiales con sus conductores y escoltas, periodistas dando los últimos canutazos junto a la verja y un tropel de individuos de ambos sexos, encorbatados ellos y peripuestas ellas, saliendo del recinto con los aires que pueden ustedes imaginar. No identifico a casi ninguno y apenas veo los telediarios; pero al pájaro se le conoce por la cagada.
Van pavoneándose graves, importantes, seguros de su papel en los destinos de España, camino del coche o del restaurante donde seguirán trazando líneas maestras de la política nacional y periférica. No pocos salen arrogantes y sobrados como estrellas de la tele, con trajes a medida, zapatos caros y maneras afectadas de nuevos ricos. Oportunistas advenedizos que cada mañana se miran al espejo para comprobar que están despiertos y celebrar su buena suerte. Diputados, nada menos. Sin tener, algunos, el bachillerato. Ni haber trabajado en su vida. Desconociendo lo que es madrugar para fichar a las nueve de la mañana, o buscar curro fuera de la protección del partido político al que se afiliaron sabiamente desde jovencitos. Sin miedo a la cola del paro. Sin escrúpulos y sin vergüenza. Y en cada ocasión, cuando me cruzo con ese desfile insultante, con ese espectáculo de prepotencia absurda, experimento un intenso desagrado; un malestar íntimo, hecho de indignación y desprecio. No es un acto reflexivo, como digo. Sólo visceral. Desprovisto de razón. Un estallido de cólera interior. Las ganas de acercarme a cualquiera de ellos y ciscarme en su puta madre.

Sé que esto es excesivo. Que siempre hay justos en Sodoma. Gente honrada. Políticos decentes cuya existencia es necesaria. No digo que no. Pero hablo hoy de sentimientos, no de razones. De impulsos. Yo no elijo cómo me siento. Cómo me salta el automático. Algo debe de ocurrir, sin embargo, cuando a un ciudadano de 57 años y en uso correcto de sus facultades mentales, con la vida resuelta, cultura adecuada, inteligencia media y conocimiento amplio y razonable del mundo, se le sube la pólvora al campanario mientras asiste al desfile de los diputados españoles saliendo de las Cortes. Cuando la náusea y la cólera son tan intensas. Eso me preocupa, por supuesto. Sigo caminando carrera de San Jerónimo abajo, y me pregunto qué está pasando. Hasta qué punto los años, la vida que llevé en otro tiempo, los libros que he leído, el panorama actual, me hacen ver las cosas de modo tan siniestro. Tan agresivo y pesimista. Por qué creo ver sólo gentuza cuando los miro, pese a saber que entre ellos hay gente perfectamente honorable. Por qué, de admirar y respetar a quienes ocuparon esos mismos escaños hace veinte o treinta años, he pasado a despreciar de este modo a sus mediocres reyezuelos sucesores. Por qué unas cuantas docenas de analfabetos irresponsables y pagados de sí mismos, sin distinción de partido ni ideología, pueden amargarme en un instante, de este modo, la tarde, el día, el país y la vida.

Quizá porque los conozco, concluyo. No uno por uno, claro, sino a la tropa. La casta general. Los he visto durante años, aquí y afuera. Estuve en los bosques de cruces de madera, en los callejones sin salida a donde llevan sus irresponsabilidades, sus corruptelas, sus ambiciones. Su incultura atroz y su falta de escrúpulos. Conozco las consecuencias. Y sé cómo lo hacen ahora, adaptándose a su tiempo y su momento. Lo sabe cualquiera que se fije. Que lea y mire. Algún día, si tengo la cabeza lo bastante fría, les detallaré a ustedes cómo se lo montan. Cómo y dónde comen y a costa de quién. Cómo se reparten las dietas, los privilegios y los coches oficiales. Cómo organizan entre ellos, en comisiones y visitas institucionales que a nadie importan una mierda, descarados e inútiles viajes turísticos que pagan los contribuyentes. Cómo se han trajinado –ahí no hay discrepancias ideológicas– el privilegio de cobrar la máxima pensión pública de jubilación tras sólo 7 años en el escaño, frente a los 35 de trabajo honrado que necesita un ciudadano común. Cómo quienes llegan a ministros tendrán, al jubilarse, sólidas pensiones compatibles con cualquier trabajo público o privado, pensiones vitalicias cuando lleguen a la edad de jubilación forzosa, e indemnizaciones mensuales del 100% de su salario al cesar en el cargo, cobradas completas y sin hacer cola en ventanillas, desde el primer día.

De cualquier modo, por hoy es suficiente. Y se acaba la página. Tenía ganas de echar la pota, eso es todo. De desahogarme dándole a la tecla, y es lo que he hecho. Otro día seré más coherente. Más razonable y objetivo. Quizás. Ahora, por lo menos, mientras camino por la carrera de San Jerónimo, algunos sabrán lo que tengo en la cabeza cuando me cruzo con ellos.

La vicepresidenta del Congreso, indignada con Pérez Reverte por un artículo

LIBERTAD DIGITAL

La carta al director está recogida en XL Semanal, el suplemento dominical de ABC que también publica los artículos de Arturo Pérez Reverte. Hace unas semanas, el escritor y académico se refirió a los diputados en un texto titulado "Esa gentuza" en el que cargaba con sus "maneras" de "nuevos ricos" y, sobre todo, con su abultado sueldo.

El escritor apuntaba que "siempre hay justos en Sodoma" pero no ahorraba críticas para los parlamentarios, de los que decía que algunos no habían "trabajado en su vida". Recordaba, además, que juntos "se habían trajinado" cobrar la máxima pensión pública "tras sólo siete años en el escaño".

Este domingo, la revista incluye la respuesta de una indignada Teresa Cunillera. La diputada y vicepresidenta del Congreso dice que el "sentimiento" del que habla el escritor se traduce en "insulto y desprecio a los diputados" y le acusa de un "desconocimiento supino de lo que supone el trabajo y la dedicación de los parlamentarios españoles".

"Tenga cuidado cuando quiera ciscarse en la p… madre de alguien, no vaya a ser que sea un ciudadano que no sea parlamentario y se lo tome con menos paciencia y resignación", continúa. Alude a otra de las frases de Reverte.

Apunta Cunillera que artículos como este se hacen "cuando a lo peor no tienen ideas mejores sobre las que escribir" y se acude al "recurso fácil de meterse con los políticos". Y añade que le dice todo esto "desde la razón", porque espera "más de quien como escritor nos ha dado grandes momentos de lectura".

La diputada le pide "más reflexión, más crítica serena y razonada y menos exabruptos" y le pregunta cuál es su "fórmula", si pretende que se "vayan" todos esos parlamentarios a los que critica. Termina Cunillera solicitándole "rigor y educación". "No me atrevería a pedirle respeto", apunta la diputada, que no hace mención en su carta a uno de los motivos centrales del artículo de Reverte, el sueldo suyo y de sus compañeros.

Habrá que ver si hay respuesta en las próximas semanas del académico. Lo cierto es que su artículo terminaba diciendo que "algún día" contaría con detalle "cómo se reparten las dietas" y "los privilegios".

servido por gallos-de-marzo 4 comentarios compártelo

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

vascofalangista

vascofalangista dijo

reverte , con un par,de los pocos que dicen lo que piensa,

19 Diciembre 2009 | 10:27 AM

Qeija de la Vega

Qeija de la Vega dijo

Si hubiera mas falangismo en la calle y menos en internet, estariamos en la puerta del Cogreso de Ali Baba y los 400 Ladrones, dia tras dia, recordandoles los derechos del trabajador comparandolos con su privilegios, pero eso no mola, se pasa frio
ARRIBA ESPAÑA

22 Diciembre 2009 | 01:25 PM

viçent

viçent dijo

soy admirador de perez reverte,y ademas ,y lo digo a mucha honra y con todo el orgullo del mundo,tengo pensamiento Jose Antoniano.Don Arturo no ha dicho ninguna mentira,como siempre ha dado en el clavo.Son unos sinverguenzas que estan llevando el pais cada vez mas hacia abajo y rapidito,mientras ellos cada vez viven mejor.Si la individua esta se ha enfadado don Don Arturo,Don Arturo debe pensar en su pais y seguir siendo el aguijon que ataque sin piedad a todo e ganado,tiene el apoyode la practica totalidad de España

6 Enero 2010 | 10:11 AM

Incisivo

Incisivo dijo

No hay falangismo ni en la calle ni en internet ni en las sedes.
Y el activismo es un error. Es mera agitación o algarada callejera sin previsión, sin estrategia y sin proyecto. Eso no lleva a ningún lado, más que a quemar a los activistas.

9 Enero 2010 | 03:50 PM

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Sobre mí

Somos muchos los que creemos que se pueden hacer las cosas de otra manera. Tuvimos como enlace común las Falanges Juveniles de España. Pero ahora nos sentimos falangistas sin falange y muchos que no estuvieron con nosotros al principio, comparten hoy nuestras inquietudes

Quisisteis ser el ascua en otro cerco

que enciendan acampadas venideras

en pos de ese sueño... siempre terco

atisbado en románticas quimeras

No quisisteis jamás dejar de serlo

a pesar de ver arriadas sus banderas

...no se deja de estar por no entreverlo

... no se deja de ser, por quedar fuera

Cinco flechas en distintas direcciones

apuntan, soportando el mismo yugo

buscando así atinar blanco seguro

Cinco mil distintas opiniones

vivifican y atemperan al verdugo

que quisiera ejecutar... Nuestro futuro

(Sancies)

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