Las inyecciones de liquidez a los bancos impidieron la bajada del precio de la vivienda
El sistema bancario ha "necesitado" durante los últimos meses inyecciones monetarias por valor de miles de millones de euros para dotarles de liquidez. Ahora con el mismo dinero que pidieron prestado al Estado, le compran su deuda y ganan dinero a costa de éste y de todos los ciudadanos. ¿Alguien pensó que siendo los banca la mayor inmobiliaria de España, si necesitaban liquidez por qué no vendieron los cientos de inmuebles que poseen?
Las inyecciones monetarias del Gobierno a la banca han evitado la irremediable bajada del precio de los inmuebles, en porcentajes más que considerables, ya que si el sistema bancario no hubiese recibido esas inyecciones, hubiesen tenido que vender gran parte de los inmuebles que tienen en propiedad (mucho de ellos embargados tanto a constructores como de ciudadanos de a pie) y no hubieran tenido la necesidad de inyecciones monetarias del Estado porque habrían ingresado, con las ventas, cientos de millones de euros ¿Y por qué no lo hicieron? Porque si hubiesen sacado a la venta y a la vez una gran parte de los miles de inmuebles que poseen, su precio hubiese bajado y los bancos hubieran perdido cientos de millones de euros, casualmente los mismo millones que pierden los ciudadanos cada vez que deciden embarcarse en la compra de una casa y pagan por ellos precios hinchados.
Las inyecciones de dinero público, el de los ciudadanos, impidió la bajada del precio de las viviendas permitiendo mantener unos precios muy por encima de los de equilibrio y permitió a la banca seguir especulando no sólo con las casas sino que ahora aquellas inyecciones les permiten prestar dinero a quienes se lo prestaron.
http://porantonomasia.wordpress.com/2009/11/03/las-inyecciones-de-liquidez-a-los-bancos-impieron-la-bajada-del-precio-de-la-vivienda/



Antonio dijo
La tremenda inyección de liquidez que el Estado le ha regalado a la Banca hubiera tenido razón de ser si nubiese sido a cambio de algo concreto. Podrían decir con razón que de no ser por semejante "dádiva" la banca hubiese estallado, podría haber sucedido una crisis de confianza de los clientes, pánico masivo para retirar fondos que no resiste la banca ni en el período más álgido de la economía... todo hubiese concluído en el "corralito" argentino.
Incluso los economistas más liberales insisten en este hecho: No se ha articulado ningún instrumento de control para que con ese dinero la banca estimulase con créditos a las Pimes (que son las que más empleo producen) o al I más D indispensable para la competitividad de nuestra economía si es que quiere salir de la trampa sin fondo del ladrillo. Sencillamente ha consistido todo en tapar con dinero público la inmensa fosa que la ambición desaforada de los banqueros ha abierto, por especular en una burbuja inmobiliaria que al final ha estallado. Con esto se pueden seguir las consecuencias: Por un lado una economía en deflación, incapaz de despuntar y competir por que por otro lado se detrae liquidez a una demanda acosada por nuevos impuestos (para pagar un déficit que no puede sino seguir creciendo como bola de nieve hasta que llegue la hora de devolverlo y entonces será el climax de la crisis; la suspensión de pagos del Estado) y unas hipotecas para compra de viviendas que, como muy bien explica el artículo de fondo, están muy lejos de haberse vito beneficiadas por la caída del precio de la vivienda, que si bien ha caído un poco, ha sido poquísimo para lo que debía haber sido. Otra vez la socialdemocracia maldita funcionando como ya dijera José Antonio: echando arena a los cojinetes del sistema capitalista para que lo poquito que hubiese podido funcionar, no funcione. ¡¡Hasta el mismo Milton Freedman, gurú astro-rey de la economía neoliberal decía que en situaciones de deflación -ciertamente extrañas en el devenir histórico del capitalismo- habçía que bombardear con dinero a las capas medias de la población!! sin demanda solvente, se va al cierre de fábricas y a más paro.
Pero es hora de preguntarnos: ¿A qué ha venido este tremendo engaño que, no olvidemos, no es solo de Zapatero, sino de todo el sistema?
Porque ya hace tiempo, un magnífico economista, Manuel Robert Funes, denunció la alianza del capital financiero con la clase política, componiendo entre ambos el cuerpo de un enorme parásito que succiona la riqueza nacional para estancarla en "manos muertas", en un lago inerte en el que solo unos privilegiados, políticos, banqueros, se bañan, disfrutan, mientras el pueblo pasa hambre. Y no olvidemos que el pueblo español está empezando a pasar hambre de verdad. No es tiempo de bromas.
Pero, ¿es que esto no os recuerda a la situación pre-revolucionaria que existía en los años anteriores a la Revolución de 1798 en Francia? Lo mismo que los bienes de producción entonces dominados por la tierra, ¿no están por lo mismo los de hoy en día -bienes de capital- necesitados de todo un proceso desamortizador vía revolucionaria?
Es que no acaban ahí los paralelismos. La burguesía, que entonces la componían pequeños artesanos, comerciantes, etc estaba harta de ser ella la única que pagase impuestos, mientras los aristócratas no pagaban un duro. Ahora, con la libre circulación de capitales, hay que "mimar" al rico, vía privilegios fiscales, no sea que, legalmente, no lo olvidemos, coja su dinerito y se vaya a invertir a otra parte o a guardarlos en algún paraíso fiscal, isla pirata donde las haya.
La situación estalló cuando el Estado fracés, necesitado de financiación, recurrió como el actual a castigar con impuestos a una clase media harta de privaciones y de trabajos. No sé si estaréis de acuerdo conmigo, pero esto me parece la nuez, el corazón de la situación pre-revolucionaria que hoy nos ocupa.
Se ha dicho demasiadas veces que estamos repitiendo la historia del siglo V D.JC en el viejo Imperio Romano. No estoy de acuerdo. Entonces el cristianismo naciente operaba con su maravilloso mensaje de igualdad entre todos los seres humanos y el individuo, mediante la racionalidad de ver en cada uno de sus vecinos a su hermano (el viejo y caduco paganismo llamaba por esta exaltación de la razón a los cristianos, nada menos que ateos) se liberaba de esa sumisión a los dioses de la ciudad que ahogaban su indivudualidad y su libre albedrío; rompía con los restos de una civilización basada en caducas "castas" y se preparaba el mundo para la más maravillosa e increíble expansión de la la razón cristiana, de la igualdad anti-castas, que produjo el Imperio Español. Nuestra sagrada, amada, humillada y ofendida, Patria.
No. No estamos repitiendo el siglo V. Estamos repitiendo el XVIII, y ojalá que haya signos en el horizonte de que se acabe. Estamos imitando a un siglo que, dicho amante de la razón y de las "luces", como resulta que se dedicó,mediante la masonería, a apartar de la razón a Dios, a dejarnos huérfanos de un sentido cristiano, católico, trascendente de la persona, acabó siendo, como el siglo XX y este que vivimos en su inicio, el siglo de la superstición, de la superchería, de los disparates increíbles, de los payasos que exhiben cualquier vulgaridad irracional como si de un invento se tratase, el siglo de las sectas que ahogan la creatividad y la independencia del pensamiento individual.
Es nuestra Revolución, camaradas, la revolución de los obreros contra sus opresores, y también la revolución de España, la revlución nacional, para que nuestra amada Patria vuelva a encontrarse con su propia autenticidad, buscándose de nuevo en aquella misión que durante su Imperio católico, justificó su destino en lo Universal.
Preguntémonos si vale la pena como antes seguir con cuatrocientas falanges con ineptos jefecillos presentándose cada cuatro años a unas elecciones que ojalá no ganen nunca, poque no sabrían que hacer con su pequeña victoria, y con experimentos de disfraces diversos que no se sabe a ciencia cierta qué mercancía envuelven.
El sitio de la Falange está en la calle. Pero de una Falange sin complejos. De una Falange de las JONS auténtica que no tiene nada de lo que avergonzarse. Porque los españoles que pasan hambre nos están llamando. La justicia social está siendo ofendida. Y cuando esto sucede, contra la tiranía solo cabe una actitud valiente, decidida... Y no quiero seguir porque seguro que me estáis entendiendo.
¡¡ARRIBA EL HOMBRE!!
¡¡ARRIBA ESPAÑA!!
14 Noviembre 2009 | 10:20 AM