LOS DUEÑOS DEL “CORTIJO”
Pasada la farisaica indignación que levantó nuestro anterior comentario ("Que se vaya"), en el que se denunciaba la sempiterna costumbre de confundir La Falange con un cortijo (lo cual en sí ya estaba mal) y también se denunciaba el que un grupo aparentemente bien avenido, pero en realidad enfrentados entre sí, con grandes diferencias ideológicas en el pasado reciente, como lo atestiguan las hemerotecas, y que parecen sólo unidas en "la conquista del poder", del poder con minúsculas, del poder ramplón de unas jefaturas inoperantes y vagamente testimoniales, se habían proclamado los dueños del "cortijo" alegando unos muy dudosos títulos seudo históricos desde los cuales expedían pedigríes de legitimidad e identidad a los demás falangistas, ello eran los legítimos, los ortodoxos, por que ellos habían permanecido en el Partido, los otros los que ellos mismos habían defenestrado a las buenas o a las malas ya estaban descalificados por estos dueños del "cortijo". Como el Rey Sol: "La Falange soy yo".
Ahora vemos con cansino estupor que siguiendo este camino "cortijero" se expulsa (otra vez, y van...) a unos camaradas por que sí, por que les da la real gana o ¿por qué cometieron el imperdonable pecado mortal de preguntar por las cuentas del Partido? ¿Qué se hace con el dinero? ¿Quién se lo gasta y cómo?
Las expulsiones, como siempre, se hacen sin atenerse a la norma ni a la legalidad vigente. ¿Para qué? En el régimen del General ya lo hacían así. A estos como a Garzón hay que recordarles que el General ya murió.
Pero he aquí que los camaradas en cuestión apelan a los Tribunales de Justicia, en contra de la "seráfica" reacción de los anteriores expulsados que con una airada misiva o con el español lema "que te den" abandonaban la organización (esto de la organización es un decir), eso sí dejando a los dueños del "cortijo" aún más dueños de él.
¿Y ahora qué? Suspendidos legalmente los dueños del "cortijo" ¿Qué harán? Pueden hacer dos cosas: una la que harán y otra la falangista.
La que harán: rebuscar, parchear y trampear para no perder el "cortijo"
La otra solución la que si les daría el marchamo de falangistas sería: dimitir y sin trampas convocar una asamblea nacional de afiliados para que libremente escojan un nuevo Consejo Nacional y una nueva jefatura nacional y de paso dictaran una norma que aboliera los cargos vitalicios: "que nadie esté más de seis años en puestos de mando" y una segunda que también aboliera la gerontocracia: "que nadie pueda ser elegido para un cargo ejecutivo si tiene más de cuarenta años: Falange: "Juvenil mensaje en manos viejas"
Sería un sueño, un gran sueño que fueran los falangistas, todos los falangistas, no los dueños del "cortijo", los que de una vez y para siempre eligieran libremente el futuro de La Falange.
Ya está bien de francos, raimundos y demás parentela.
¡La Falange para los falangistas!
O. Cuadrado



Iker dijo
Esa gran coalición de las llamadas "fuerzas nacionales", que me temo que será perjudicial para la Falange, ¿es el Nudo Patriota Español?
25 Junio 2009 | 10:53 PM