¡QUE SE VAYA!
Parece que se va. Dicen que se va, pero ¿por fin se ira?
Cuando alguien se va aparece en nuestro interior un sentimiento de tristeza.
Tristeza: con él se ira una época que aunque nefasta no deja de ser nuestra época. Él no hay duda ha marcado una época en nuestra intrahistoria, una época caracterizada por la división, la ineptitud y la inoperancia. Como en el “Principio de Peter” pronto llegó a su “nivel de incompetencia”.
Se va como llegó: siendo una gran promesa, la eterna promesa. Nunca sirvió para nada, porque no vino a servir. Se rodeo de aduladores profesionales, ineptos políticos, de analfabetos funcionales y de los otros, además de toda fauna que hiciera posible su continuidad. Todo aquel que podía hacerle sombra o que osaba contradecir al “joven Cesar” era rápidamente depurado “de cualquier modo o manera”.
Es triste que se vaya sin darse cuenta de todo el mal que ha hecho, ¿cuantos jóvenes generosos que se nos acercaron, poco después se apartaban decepcionados, amargados o engañados? Hoy somos más los de fuera que los de dentro.
Dicen que se va, es una pena que no se hubiera ido hace 20 ó 30 años, hoy tendríamos la nostalgia de lo que hubiera podido ser: pero… se quedó, y por fin dice que se va.
Siguiendo el ejemplo y los pasos de su nefasto predecesor, se creyó como él “eternamente joven” y se creyó como él que “esto” era un cortijo de su propiedad. Pero…dice que se va.
Pero si se va… ¿Ahora qué? ¿A quién dejará, como “el otro”, heredero a titulo de rey? ¿Encontrará, como “el otro”, un idiota en el que poner la corona? Ha tenido tiempo para dejar una organización y no una mesnada, ha tenido tiempo para dejar un grupo preparado y no a los de siempre. Pero si se hubiera ocupado de dejar un grupo organizado, serio, trabajador y sobre todo preparado, haría ya mucho tiempo que le habrían dado una patada “allí en donde la espalda pierde su casto nombre”. ¡Es una pena!
Ahora que dice que se va aparecerán las plañideras de turno: aduladores y enchufados, que intuyendo su propia caída intentarán convencer al “eternamente joven” de que si se va detrás de él: el caos. Cuando él es el caos.
La única forma que le añoremos sería que como su nefasto predecesor dejará alguien más inepto que él (¡que ya es difícil!)
Dicen que se va. ¡Bien ido sea! Como en la canción: “que se vaya, se vaya, se vaya, que se vaya y no vuelva más”.
O. Cuadrado



NACHO TOLEDANO dijo
Saludos Camaradas:
Nada como terminar FUERTE el Año Viejo. FELIZ 2.009...
Me gustaría manifestar un poco de OPTIMISMO en la SALIDA a la que el artículo se refiere. Se nos abren posibilidades insospechadas hasta hace unos meses. El problema estaría en articular políticamente estas posibilidades de recambio.
2.009... APASIONANTE para el falangismo.
Un abrazo a todos. AE
29 Diciembre 2008 | 11:11 AM