La Coctelera

GALLOS DE MARZO

SOMOS POLLOS PIO PIO MUY POLLITOS www.gallosdemarzo@gmail.com

29 Octubre 2008

ACTO DEL LXXV ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DE FALANGE ESPAÑOLA.

En la tarde del pasado 28 de octubre tuvo lugar en Madrid un acto conmemorativo del 75 aniversario de la fundación de la Falange Española. No se trató de un acto público, sino de un encuentro a puerta cerrada y bajo rigurosa invitación que, a pesar de ello y de la adversa climatología, llenó el aforo del céntrico teatro Infanta Isabel congregando en torno al medio millar de asistentes.

No asistimos tampoco a un acto político, en el sentido propagandístico del término, sino cultural, en cuya excelente planificación y desarrollo participaron diversas organizaciones del panorama falangista. Pasará, sin duda, a la pequeña historia del falangismo actual por haber congregado durante dos intensas horas a camaradas adscritos a las más diversas sensibilidades que representan al Nacional-sindicalismo a partir de cuánto nos une, postergando por un breve paréntesis todo aquello que nos separa.

Tras la audición del himno nacional y unas brevísimas palabras de introducción subió a la tribuna el politólogo francés Arnaud Imatz, quien profundizó en las líneas maestras del Discurso de la Comedia y trazó un perfil de las ideas que se mostrarían constantes en la vida política de José Antonio.

A continuación, el abogado y poeta Fernando Anaya recuperó la imagen de José Antonio como ejemplo de vida y de coherencia intelectual, apelando a la virtud de su imitación, ofreciendo los momentos más intensos y sobriamente emotivos del encuentro.

Por último, los periodistas Alfredo Amestoy y Eduardo García Serrano dieron lectura al discurso íntegro de José Antonio del 29 de octubre de 1933, llenándolo de matices simbólicos con sus personalísimos recursos de dicción, en el primer caso, y con una equilibrada contención de la expresión propia en el segundo. El contraste, que resultó afortunado, resaltaba a dos voces el grado de universalidad del discurso, algunos de cuyos párrafos muchos asistentes repetíamos de memoria.

El acto, que consiguió trasladarnos al ambiente histórico que debió enmarcar aquel original del Teatro de la Comedia que hoy se conmemoraba, finalizó con el canto pausado, casi silábico, del “Cara al Sol”.

Nuestro agradecimiento a todos los camaradas y amigos que hicieron posible este reencuentro memorable con los orígenes de lo que somos.

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37 comentarios · Escribe aquí tu comentario

tiberio

tiberio dijo

Ayer en Madrid,.... poesía que promete

DISCURSO PRONUNCIADO AYER

Me corresponde el honor de hablar en nombre de todos los que han hecho posible este momento.
Lo que surgió como un comentario improvisado, un sueño lanzado al aire en una fría noche de noviembre, se ha convertido en una emocionante e histórica realidad.
Esto sólo ha sido posible gracias a la adhesión incondicional de todos los que nos hemos dado cita hoy aquí.
Vaya por delante, en especial para los escépticos, que la presente reunión carece de vocación política alguna; para los que exijan una intención que sepan que éste es un acto netamente poético o, ¿es que hay alguien que puede dudar que es posible, después de tantos años, congregar a todas las familias joseantonianas de otra forma?.
Pues es así, el motivo de este encuentro es la rememoración de un acto de afirmación nacional que tuvo lugar hace setenta y cinco años y que supuso el alzamiento de una bandera por la que tantos españoles dieron su vida por una Patria más unida y más justa.
Pero lo que nos une esta noche no es solamente un aniversario, es mucho más; todos los aquí presentes compartimos, en mayor o menor medida, un mismo planteamiento vital, insobornable, que resulta minoritario en esta sociedad de mercaderes y pusilánimes.
Compadezco al compatriota incapaz de percibir la grandeza de este momento y maldigo a los que planificaron su formación con las orejeras del recelo y la ignorancia.
La metafísica es un estadio reservado para las almas libres.
A continuación, se va a proceder a la lectura de un discurso pronunciado tres cuartos de siglo atrás.
Resultaría un ejercicio tedioso y gratuito advertir al presente foro la necesidad de contextualización de su contenido.
En efecto, dicho discurso es hijo de una época extraordinariamente convulsa, el sistema capitalista se desplomaba recrudeciéndose la injusticia y la miseria entre amplias capas de la sociedad española, mientras, de fondo, ya se dejaba oír el sonido metálico y deshumanizador de la utopía comunista.
El tiempo, irremediablemente, ha dado forma a aquellas palabras dorando su blancor almidonado de la primera hora, incluso deshilachando los ribetes que no fueron capaces de superar las tormentas de los hombres.
Es mejor así porque el abandono de lo prescindible aligera el trayecto a toda esencia.
Hay quien puede dudar de la utilidad que aporta la relectura de un discurso pronunciado hace tanto tiempo.
Y sin embargo, si esta mirada se realiza sin el vidrio raspado del prejuicio y echamos un vistazo a nuestra España de hoy, sorprende la actualidad de su contenido, porque la verdadera novedad es la que jamás envejece.
Es la misma España que sestea, la misma hemiplejia moral a la que nos aboca el ficticio binomio “derecha-izquierda”.
Mención especial merece el peligro secesionista, respaldado institucionalmente en nuestros días por el Estado de las Autonomías, germen de disolución nacional.
La mal llamada Transición finalizó con una huída hacia adelante que fue ese engendro administrativo denominado “Comunidades Autónomas”, artificiales costuras de poder que debilitan progresivamente cualquier unidad de decisión necesaria para toda nación soberana.
Si nadie lo remedia, lo sabemos, sólo es cuestión de tiempo una declaración interina de independencia.

El panorama es ciertamente desolador pero sobrevivir compromete a ser un héroe en la devastación de la esperanza y nos corresponde la responsabilidad de defender nuestros ideales, convirtiendo cada voluntad en alcázar inexpugnable, tal como hicieron nuestros mayores en circunstancias mucho más adversas.

***

José Antonio Primo de Rivera, cuántas veces habremos dicho ese nombre en la más absoluta soledad o en torno a un círculo de íntima camaradería.
A cuántos de nosotros nos ha marcado el resto de nuestros días desde que su primera certeza nos golpeó, tan poéticamente, en nuestro entendimiento.
Cuántos de nosotros llevamos inoculado su concepto inapresable de Estilo, una vocación que marca desde el planteamiento trascendente al ademán cotidiano, una aspiración a la excelencia que engloba todas las facetas de la vida.
La atemporalidad de su prosa, el testimonio de su sacrificio, nos hacen sentirnos mensajes en una botella pidiendo desesperadamente auxilio en el naufragio de nuestra época.
No existe en nuestro siglo XX un personaje más relevante y tan vilmente manipulado.
Demonizado por unos que, compulsivamente, repiten la manida “dialéctica de los puños y las pistolas” sin saber siquiera cómo termina la frase; arcangelizado por otros que, por bastardos intereses, entonaban su nombre cara al sol que, en cada momento, más calentaba.
Basta ya de tergiversaciones y de lamentos, de falsedades y de odas con laurel porque ambas interpretaciones caen en el error de la superficialidad y en Historia lo superficial es el mejor sustrato para la mentira.
José Antonio fue ante todo uno de los intelectuales con más futuro de su época cuya huella nunca será eclipsada por un abordamiento frívolo y cuyo mérito no necesita más tributo que el de una lectura ecuánime de sus escritos.
José Antonio hoy, no puede quedarse en mito inoperante, un lucero lejano propicio a la mera contemplación, no. Entre todos hagamos de él, el espejo vivo que esta España necesita, para que su voz entre como aire fresco en nuestras aulas universitarias asfixiadas de tanta zafiedad y vacío.
Pocos testimonios resultan más recomendables para una juventud que languidece en una ausencia de formación espiritual y académica.

***

Para muchos hablar de Patriotismo hoy es abordar un concepto ya superado, un fósil engullido afortunadamente por el paso del tiempo que, de vez en cuando, vuelve a la luz como un añejo blasón en el pórtico de un Parador Nacional, algo decorativo, aparatoso y en definitiva inútil.
Que sepan todos ellos que un Patriotismo actual es posible, una palpitación irrevocable que no sirva de trinchera para ningún partido político, ni sometido a ninguna otra artificial división, es sencillamente la íntima puesta en común de un mismo destino en la Historia.
Un Patriotismo actual es posible, exactamente como el que propugnaba José Antonio, un Patriotismo estricto y difícil, sin complejos, que nada tiene que ver con manifestaciones patrioteras de charanga con las que se suele ridiculizar cualquier interpelación a tan noble causa.
Un Patriotismo actual es necesario porque cada hora nuestra no es menos solemne que cualquiera precedida y somos muchos los que padecemos de insomnio en la noche de nuestras conciencias.
Vivimos en una sociedad en la que todo resulta evaluable, prescindible, intercambiable, pues bien, frente a este planteamiento relativista nosotros seguimos creyendo en la inmutabilidad de las verdades eternas, demasiado amplias para el estrecho hueco de las urnas.
España, a pesar de la preocupante ignorancia de la mayoría de su clase política, no es lo que los españoles y las españolas quieran.
España es una realidad distinta y superior a cada uno de los individuos que transitoriamente la conformen. Hay conceptos que, afortunadamente, escapan del tentáculo liberal de la transacción.
Por esta razón, voluntariamente desentonamos en el rumor de zoco que despiden los salones parlamentarios en los que, en tantas ocasiones, se regatea con la Unidad de nuestra Patria.

***

El ámbito de las ideas es el verdadero campo de batalla y en esta pugna no renunciemos a la vocación revolucionaria, porque ser revolucionario hoy significa iluminar con certezas los callejones oscuros de la retórica estéril, significa desarmar al farsante en la distancia corta del argumento.
Frente al discurso alienante de lo políticamente correcto, una actitud constructiva de permanente inconformismo.
Sí, nuestro sitio sigue estando al aire libre, porque no renunciamos a nuestro puesto de centinela en las marrullerías de los trileros de la palabra.
Sí, nuestro sitio permanece bajo la noche clara, porque nos mantenemos en las afueras de la timba de cartas marcadas que es la política española.
Vuestra generosidad ha permitido convertir este teatro en lo que es hoy, una catacumba de luz para la noche cerrada de nuestra Nación, un piano que interpreta, entre las ruinas, la sonata inmortal de una Primavera por venir.
Que la melancolía del ayer no supere la alegre fraternidad de esta cita histórica.

Por ello, antes de volver al cautiverio de los matices doctrinales, a las trincheras de los personalismos excluyentes, compartamos la emoción de este momento de unidad joseantoniana y guardémoslo en nuestra memoria como testimonio de esperanza.
Mantengamos intacta la fe en nuestros ideales porque la vocación de vanguardia comienza en el interior de cada uno.
Que la Poesía sea siempre norma cardinal de nuestra existencia.
Camaradas, hermanos, alzad conmigo una misma voz que rompa las cadenas del tiempo:
Arriba España.

Fernando Anaya

29 Octubre 2008 | 03:51 PM

vasco falangista

vasco falangista dijo

parece que empieza a amanecer, que asi sea.
falangista sin falange

29 Octubre 2008 | 07:14 PM

siciliano

siciliano dijo

Gracias a todos aquellos que lograron hacerme feliz por un momento...

29 Octubre 2008 | 08:01 PM

Iker

Iker dijo

¿Por qué había falangistas de bien que no sólo no fueron invitados sino que incluso desconocían la existencia de ese acto mientras se invitaba a destacados extremistas? ¿Para qué clamamos contra viento y marea que no somos la extrema derecha si después acogemos a ultraderechistas? No lo entiendo, la verdad.

29 Octubre 2008 | 11:16 PM

Gallos de Marzo

Gallos de Marzo dijo

Es una pregunta para los organizadores del acto. De todas formas, todo aquel que en Madrid está más o menos en contacto con el mundillo azul lo sabía. Tú pregunra también se puede dar la vuelta: ¿por qué hay falangistas que necesitan una invitación formal, casi diplomática, para dignarse compartir un par de horas con camaradas de diversa procedencia?
Por lo que se refiere a la presencia ultra, puede que tengas razón. Pero es una penitencia que, al parecer, estamos obligados a cumplir.

30 Octubre 2008 | 12:45 PM

polvoraysangre

polvoraysangre dijo

y vosotros, ¿quénes creeis, ser para "etiquetar" ?, algunos sois peor que el Sistema. En fin, vosotros os lo perdisteis.

30 Octubre 2008 | 02:14 PM

por si interesa

por si interesa dijo

Indicaros que a Falange Autentica se le invito, pero esta declino amablemente la invitación.

30 Octubre 2008 | 04:09 PM

Golondrina becqueriana

Golondrina becqueriana dijo

No hace falta que se etiquete a nadie porque la gente se cuida muy mucho de etiquetarse ella solita. "Por sus obras los conoceréis".

30 Octubre 2008 | 04:13 PM

vasco falangista

vasco falangista dijo

ya veo que estaba en un sueño y corto.

iker golondrina polvora y sangre, iros a la m.............................., y dejar a los soñadores

30 Octubre 2008 | 05:15 PM

Golondrina becqueriana

Golondrina becqueriana dijo

Vasco falangista: y ese rebote, ¿a cuento de qué?

30 Octubre 2008 | 06:02 PM

vasco falangista

vasco falangista dijo

lo siento , pero me cabreo cada vez que se hace algo bueno y lo intentan estropear.
y no suele ser mucho lo bueno.
creo que existe gente pagada para que no exista unidad.
mucho miedo tienen a la ideologia de jose antonio.
por otra parte no pretendo ofender a nadie.

30 Octubre 2008 | 07:16 PM

EULEON

EULEON dijo

Somos muchos, más de los que creéis, falangistas sin Falange, vagando solos en la oscuridad en busca de jefe y camino.

30 Octubre 2008 | 08:40 PM

Valeriano

Valeriano dijo

A mí el acto, oscuro y extraño, no me gustó absolutamente nada.
En el 33 no hubo bandera roja y negra ni yugo y flechas jonsistas. Pero sobre todo no hubo bandera con escudo franquista, bandera que sólo representa hoy en día involución y nostalgia de una época no buena. Sí debió haber en el 33 elementos reaccionarios de conductas poco respetables como alguno de los que en 2008 ocupaban la primera fila.
Prefiero la vivencia íntima del estudio y la reflexión falangistas a la manifestación pública estrafalaria y en extraña compañía.
Me extraña que Gallos de Marzo, siempre tan ponderados, no haga el mímo comentario crítico aunque sea respetuoso, como es su estilo, a un acto un tanto esperpéntico.

30 Octubre 2008 | 10:32 PM

Gallos de Marzo

Gallos de Marzo dijo

La clave está en diferenciar "el acto" de "los asistentes al acto".
En el acto hubo cosas que, efectivamente, no agradaron a todo el mundo. Pero en términos generales resultó una buena idea y una buena puesta en escena. Si tuviéramos que insistir en lo que no nos gusta a cada uno es posible que la imagen de conjunto quedara irreconocible. Ciertamente, hubiera sido una excelente ocasión para realizar un acto más netamente falangista: sin banderas distintas a la de la Falange, sin himnos diferentes al Cara al Sol, sin oradores que de entrada se reconocieran como no-falangistas, sin un obstinado silencio sobre la coincidencia de fecha con el asesinato de Ramiro, etc. etc. etc. Siendo así, tampoco se puede pedir más. En nuestra crónica hemos intentado resaltar los aspectos positivos. Si el acto hubiera sido organizado por Gallos de Marzo (cosa que queda absolutamente fuera de sus limitadas posibilidades) habría resultado más netamente Nacional-sindicalista. Pero pensamos que más que críticos algunos camaradas, sin duda con buena intención, están resultando hipercríticos.
Otra cosa son los asistentes al acto, pero no creemos que eso desmerezca la iniciativa ni el resultado. Como decía alguien, cada uno se etiqueta a sí mismo y los intentos de "chupar cámara" de algún grupo o el deseo de sugerir que la iniciativa correspondía mayormente a él resultaron sencillamente patéticos. Lamentable, eso sí, la presencia de elementos ultraderechistas extraños a nuestro ideario y a nuestro estilo. Una observación: cuando los representantes de los diversos grupos subieron al escenario para hacerse una foto ya no quedaba casi público en el interior del teatro. No hubo masas enardecidas y aclamantes, lo que se puede interpretar como un voto de censura en toda regla.
La postura de Gallos de Marzo ante la progresiva derechización de la Falange es pública y notoria. Quizás por eso no fuimos invitados como grupo y sólo a título particular o "racaneando" entradas entre los camaradas con quienes mantenemos amistad personal.
Pero la intención del acto y su correcto desarrollo creemos quedaron muy por encima de todas estas miserias.

31 Octubre 2008 | 11:15 AM

lacalledeenmedio

lacalledeenmedio dijo

Suscribimos este último comentario de Gallos de Marzo de la cruz a la raya.

Un saludo (a.n.e.)

31 Octubre 2008 | 03:01 PM

tuso

tuso dijo

El talento de Fernando Anaya es indudable, sin fisuras. Su ingenuidad camina tres pasos detrás. Si ese pretendía ser un acto poético como expone, a alguno le tenían que haber dicho, que la poesía está en la gente, en la gente sin exclusiones, en la inteligencia, en Fernando y no en el Mein Kampf.
Salvo muy honradas excepciones que todos sabemos, sobraban muchos y faltaban más´.
Un saludo

31 Octubre 2008 | 04:49 PM

Adolfo Castillo Coria

Adolfo Castillo Coria dijo

Siempre tiene que haber críticas entre los que nos denominamos --o se denominan-- falangistas...Pero ¿quién es el puro falangista?; ¿quién tiene el patrimonio de la "pureza"?.

Para mí, falangista es el que comulga con el discurso fundacional de FE, y el que también aprecia la aportación de Onésimo Redondo y de Ramiro Ledesma al pensamiento nacionalsindicalista...Pero claro, sin olvidar que la época es otra...

¿Qué es la ultraderecha? ¿A quién se llama ultraderechista?

A mí, en mi ya largos años de vida, por considerarme falangista, me han llamado "fascista" "ultraderechista" "conservador" ...Y me lo he pasado por el lomo hasta que me llegara al principio de lo innombrable.

Y a proposito de los que se quieren encerran en los despachos, "intelectualizando su pensamiento falangista"...Están equivocados...Hay que salir a la calle (nos llamen lo que nos llamen), hay que ser valiente, hay que exteriorizar nuestros pensamientos, nuestros símbolos, nuestra insignias...A eso se llama "acción directa".

Asi que, ruego a los críticos que se callen un poquito, y que acudan a todos los actos que celebren "los falangistas"...Y por favor: dejaros ya de clasificar a los que acuden a los actos...No queramos ahora parecernos a los aristócratas, alegando "pureza de sangre".

Arriba España.

31 Octubre 2008 | 06:41 PM

Juan Ramón.

Juan Ramón. dijo

Para Tuso:
Yo creo que mucha gente no acudió porque no se fiaba de lo que iba a ser aquello. Esta misma tarde hablé con un camarada y me hizo ver que se respiraba un cierto ambiente tenso. Como en la Falange que yo he conocido siempre hubo tensión, la verdad es que no llegué a apreciarlo. Respecto a la alusión a los nazis, o estuve un poco dormido o no distinguí a ninguno.

Para "la calle de enmedio":
Tengo curiosidad por saber a qué corresponden las siglas a.n.e. con la que firmas. También yo estoy de acuerdo con las conclusiones de los Gallos.

Para Adolfo:

1. El contenido político del falangismo es el Naconal-sindicalismo, y éste es un invento de Ramiro. Es un error degradar a Ledesma en ese mérito.
2. En efecto, no es correcto hablar de "pureza" del N-S, pero sí de mayor o menor "conocimiento". Mi opinión es que se debe escuchar a los camaradas que además de contar con una amplia experiencia intelectual o como investigadores llevan toda la vida en esto. Un gran defecto del falangismo actual es que todo el mundo cree tener razón y no se reconoce que cuanto más se ha estudiado, debatido y escrito sobre el tema más autoridad se tiene a la hora de enjuiciar lo que pertenece y no pertenece a nuestro sistema de ideas. Y es un problema de siempre, no sólo de ahora.
3. La ultraderecha, en España, se compone de tres elementos: una actitud autoritaria o totalitarista, una concepción estática de la Patria y el apego excesivo al discurso tradicional de la Iglesia (recalco estos dos términos: excesivo y tradicional). Para hablar de extrema-derecha es necesaria la presencia al menos de dos de esos tres elementos.
4. La Falange necesita de intelectuales. Hoy tanto como siempre. Además, creo que el concepto de "la calle" (y te lo dice un antiguo militante de Primera Línea) ha cambiado. Por ejemplo: este blog recibió hoy 205 visitas, ayer 329 y el miércoles 215. Es decir, que desde aquí hemos logrado mucha más atención que si hubiéramos dedicado el mismo tiempo a "estar físicamente en la calle". De todas formas, el falangismo requiere estar en contacto con los camaradas y, en ese sentido, y aunque mi vocación personal también es la del gabinete de estudio, estoy en parte de acuerdo contigo. Por eso desde aquí rganizamos tertulias, conferencias y encuentros de camaradería.

31 Octubre 2008 | 08:15 PM

lacalledeenmedio

lacalledeenmedio dijo

Repensando lo de las siglas, efectivamente podía resultar intrigante y raro.
(Aparte de poder ser unas siglas perfectas para un grupo ultraderechista, dicho en broma y sin acritud) Simplemente , pese a que ni somos políticos ni nuestro blog es exclusivamente político, saludaba A Nuestro Estilo.

31 Octubre 2008 | 11:05 PM

Adolfo Castillo C

Adolfo Castillo C dijo

Camarada y correligionario Juan Ramón:

En mi intervención, no ha sido mi intención criticar a los intelectuales falangistas; ni tampoco, a los que no considerándose intelectuales, analizan el pensamiento del nacionalsindicalismo…El estudio de la teoría política nos puede llevar a descubrir cosas que se nos podían haber quedado en el tintero…,por lo tanto no estoy en contra del análisis, ni de los analistas.

Pero estarás de acuerdo conmigo, que los teóricos políticos (antes llamados filósofos políticos), crean o inventan el sistema político ideal, que ellos entienden que es el ejemplo a seguir…Pero por supuesto faltan los hombres, o los acontecimientos, que puedan llevar a la práctica esa teoría política…La Historia nos ha dado muchos ejemplos de teóricos políticos importantes: Hobbes (animador del absolutismo); Locke (teórico del liberalismo); Rousseau ( revolucionario-radical, defensor de la voluntad popular)…Posteriormente señalaremos a Marx, al sociólogo economista Weber; y ya posteriormente, a los teóricos políticos del siglo XX, Leo Straus, Wolin, Hannah Arendt…etc…Bien pero, precisamente el inmortal Ramiro Ledesma, teórico político nacionalsindicalista, fue un hombre que siempre criticó a los intelectuales, porque entendía que eran hombres con cerebro…pero no eran hombres que utilizaran la acción; ¡y la acción era lo que más le importaba y le interesaba a Ramiro!…Lo mismo que también le interesaba la acción a ese otro hombre importantísimo que fue Onésimo Redondo, que lanzaba mensajes nuevos e importantísimos a través de la Juntas Castellanas de Actuación Hispánica…José Antonio, sin ser quizá tan profundamente nacionalsindicalista como los mencionados, si fue el que con su claridad, con su personalidad, con su poesía, y con su españolismo, le dio vida a todo aquel conglomerado que fue Falange Española de las JONS…Las tres figuras centrales de aquel movimiento nuevo, alegre, valiente, fueron borrados por las balas de los social- marxistas…(quizá con la secreta alegría de los clásicos liberal-conservadores)…Y desde entonces: ¡el falangismo se quedó sin ideas!, ¡y los falangistas huérfanos!

Qué podemos hacer ahora…, mejor diré: ¿qué podéis hacer ahora los falangistas jóvenes? Considero que la respuesta no es nada fácil…Pero creo que sólo hay una: unidad, unidad, unidad, y acción, acción, y acción. Deberéis asistir a todos los actos falangistas, evitar las discusiones, evitar los personalismos, entregaros a la causa… ¿Y el líder se preguntarán algunos? Pues ¡el líder saldrá solo, os lo aseguro! ¡Los acontecimientos lo sacarán a la luz! Seguramente, el futuro capitán estará entre vosotros, anónimo, ignorante él de ello…Algo habrá en cualquier momento que lo ilumine, y será catapultado hacia la Jefatura Nacional aupado por todos nosotros…Entonces quizá, en España, empezará a amanecer

Perdonar por la extensión de mi escrito, y por referir, en algunos de los párrafos, acontecimientos históricos que todos de sobra sabéis…Pero los que estamos en plena sesentena, nos volvemos ligeramente retóricos y demasiado pesados.

Saludos a todos los camaradas, y… ¡Arriba España!

1 Noviembre 2008 | 12:15 AM

Tuso

Tuso dijo

Juan Ramón, de verdad no viste a ninguno de esos que salen en fotos estrechando manos y acudiendo a actos de todo el panorama ultranacionalista europeo, incluyendo España. No sé, me haces dudar ,voy a ver otra vez las fotos

1 Noviembre 2008 | 10:45 AM

perico

perico dijo

Juan Ramón, esa definición que das de la ultraderecha no tiene ninguna validez, porque sólo la manejas tú y a lo sumo cuatro gatos (siendo generosos). A todos los efectos, tanto para la ciencia política como para los historiadores -ya no digo a nivel de calle- tanto tú como la Falange formáis parte de la "ultraderecha". Y además, con toda probabilidad, tu particular visión de la Falange está considerada como más ultraderechista que el grupo que tú retratas como ultraderechista. Resulta, por tanto, ridículo y muy torpe que le endoses la definición que tienes tú para el común de la sociedad a otros. No conseguirás librarte de ese modo.

1 Noviembre 2008 | 11:58 AM

lacalledeenmedio

lacalledeenmedio dijo

Resulta evidente la existencia de dos líneas argumentales en los que aquí escriben.La que representa Juan Ramón más próxima al falangismo auténtico, en sentido amplio no de siglas, y otra que representan los que incluso se ven a sí mismos dentro de la ultraderecha sin que esto les suponga mayor incomodidad.
Nosotros participamos en este debate por afinidad a la línea de Juan Ramón y Gallos de Marzo. La otra nos es absolutamente ajena.

1 Noviembre 2008 | 12:51 PM

Juan Ramón

Juan Ramón dijo

Para Adolfo:
Mi impresión personal es que hay que hacer justo lo contrario de lo que propones. 1. Hay que buscar la forma de hacer el Nacional-sindicalismo más amplio (para que pueda ser adoptado por un mayor número de compatriotas sin renunciar a su definición básica de Hombre-Justicia-Patria) 2. Hay que abandonar la actual imagen de la Falange, por doloroso e injusto que resulte, para no lastrar las ideas con la propaganda negativa y la manipulación que hemos soportado durante tantísimos años. Esa imagen militar ya no cosecha sino rechazo en la ciudadanía. Hay que hallar formas nuevas y atractivas no para unos pocos, sino para el conjunto del pueblo español.

Para Tuso:
Ah. Vale. Es que no te había entendido.

Para Perico:
Que a mí o a mis camaradas nos llamen esto o aquello nos tiene sin cuidado, siguiendo la recomendación del propio José Antonio. Ahora bien, antes de descalificar una definición (“ridículo y muy torpe”) se debe estar muy seguro de disponer de una mejor y tú, Perico, no nos has dado la tuya. Si te animas a hacerlo quizás tengamos algo concreto sobre lo que hablar. ¿O sólo te interesa descalificar en vacío?
De todas formas, la incultura y la ignorancia van a producir el efecto al que te refieres aunque se base en una definición inexacta o falsa de la Extrema-derecha. Pero no creo que esa debilidad sea achacable tanto a la “ciencia política” como a los “historiadores” a no ser por su obcecación en su propia ideología. ¿O acaso crees que son ángeles?
Por último: no se si te consideras falangista o no. Pero, de ser así, no lo pareces en absoluto. Te recomiendo que revises tu estilo.

1 Noviembre 2008 | 01:06 PM

perico

perico dijo

No te hablo de historiadores de tres al cuarto con veleidades ideológicas sino de historiadores serios, respetados por la comunidad académica, como lo puedan ser Ernst Nolte o Stanley Payne. Él fascismo y por extensión el falangismo están encuadrados dentro de la "ultraderecha" desde hace mucho tiempo ya, incluso desde tiempos fundacionales y el vocablo no va a cambiar por mucho que unos pocos lo utilicen en otra acepción que sólo comparte su cuadrilla de amigos.

Quieres que te dé una definición, pero ¿de qué? ¿De ultraderecha? La ultraderecha la constituyen todos aquellos movimientos que están contra el sistema -movimientos antisistema y antiliberales, por tanto- que no se pueden encuadrar dentro de la izquierda. Es una definición un poco arbitraria, de hecho es una convención, pero es lo que hay. Si no estoy de acuerdo, lo que yo puedo hacer es considerarla una definición inválida y por lo tanto dejar de usarla, pero ni para mí NI PARA OTROS. Porque en el momento que la utilizo para otros (y además con acepciones inventadas y como arma arrojadiza) ya pierdo el derecho a que no me la apliquen a mí. Por eso dije que esa táctica era muy torpe (no lo dije de ti sino de la táctica de pasarles el marrón a otros, porque al final revierte en nosotros).

Finalmente, ¿qué es lo que le pasa exactamente a mi estilo, que me hace parecer poco o nada falangista en tu opinión? No creo haber dicho nada de fuera de tono, aparte de descalificar una táctica que considero equivocada, algo que considero legítimo y dentro del buen estilo. ¿O es que tampoco se va a poder descalificar una táctica que se considera errónea?

1 Noviembre 2008 | 03:14 PM

Juan Ramón

Juan Ramón dijo

Ernst Nolte no es un estudioso de la Extrema-derecha, sino del fascismo. Y la confusión entre una cosa y otra cosa no es un defecto que se pueda achacar a un teórico de su talla. En realidad, esa mixtificación es muy reciente, de hace muy pocos años, cuando el liberalismo vio los beneficios que podía obtener de meter a todos sus enemigos en un mismo saco. Chávez, ETA y cualquier partido político que sostenga un discurso diferente al que detenta el sistema es abusiva e inmediatamente tachado de fascista. Pero incluso dentro de ese gran "coco universal" del fascismo es posible distinguir los rasgos de la Extrema-derecha de lo que no lo es.
Porque la ideología (a diferencia de la actitud) de extrema-derecha es perfectamente identificable "per se" y no en función del espacio de acción que le deja libre la izquierda, según la definición que propones. Y mientras no rebatas los términos de la que yo utilizo, cosa que desde luego no has hecho todavía, no encuentro motivo para retirarla ni dejar de considerar que conserva toda su validez y se ve corroborada por los hechos.
En el fondo, estás proponiendo ignorar el problema. Pero existe al menos una razón de para no hacerlo y es la de evitar que personas de esa ideología se confundan y lleguen a creer que la Falange comparte sus demonios y obsesiones. Es imprescindible esclarecer en primer lugar qué es la extrema-derecha (lo que es, no lo que no es) y en segundo lugar, lo poco o nada que tiene que ver con una idea política como la que aquí se detenta. Ya conoces el dicho: "el que calla, otorga".
Todavía no creo que hayas logrado descalificar una táctica que crees equivocada. Y es que, precisamente, lo que caracteriza al pensamiento y al estilo falangista es su capacidad para rebatir, para aportar razones inéditas y no para mantenerse a la defensiva. Bajo ningún concepto deberíamos cometer el error de ceder esa baza al pensamiento dominante, la de aceptar por omisión una pretendida condición ultraderechista y convertirnos en parientes lejanos de Piñar, Le Pen, Franco, Haider, Putin, Pinochet, Bush o Sharon. Esta batalla hay que darla, "alegremente, poéticamente" y sin caer en una descalificación innecesaria porque con las razones y la inteligencia nos sobra y, en caso contrario, no hay contiendas que merezca ganarse a otro precio.

1 Noviembre 2008 | 04:52 PM

perico

perico dijo

Nunca dije que ultraderecha y fascismo fuesen lo mismo. Dentro de la ultraderecha están los movimientos fascistas pero también otros poco o nada fascistas. Ejemplo de grupos que conformarían esta extrema derecha y no serían fascistas: los carlistas/tradicionalistas (prefascistas), los diversos movimientos reaccionarios surgidos en oposición a la Revolución Francesa, la Acción Francesa, Fuerza Nueva, el Front National francés (aunque ahora se definan de izquierda nacional), el Movimiento Patriótico Catalán, el integralismo lusitano, el Distributismo de Chesterton y Belloc, el Peronismo originario, la Falange Socialista Boliviana, etc.

El denominador común parece ser un patriotismo social que se preocupa sinceramente por el bienestar del pueblo -a diferencia del patriotismo burgués o derechoide, que le importa más el dinero y los privilegios de la casta dominante- y cierto apego -o al menos respeto- por las ideas religiosas, como consecuencia del carácter antimaterialista de estos movimientos. Pero claro, en todo estoy hay matices: los hay que se preocupan menos por el bienestar del pueblo y los hay que se preocupan más (pudiendo considerarse incluso socialistas); los hay que tienen un sincero sentimiento religioso y los hay que se limitan a respetar la religión como parte de la historia de su país.

Ahora te pregunto yo, ¿qué movimientos encuadrarías dentro de la extrema derecha tal como tú la defines? Porque la mayoría de la extrema derecha no es totalitaria a excepción de los fascismos; el apego a la Iglesia es algo que se da sólo en muy poquitos movimientos ultraderechistas (algunos incluso son abiertamente hostiles a la Iglesia); y lo de la concepción estática de la Patria no sé a qué te refieres, pero hay miles de concepciones sobre la Patria en todos estos movimientos, cada una de ellas diferente.

Lo de "extrema derecha" no deja de ser un etiqueta arbitraria, una mera convención para referirse a una serie de movimientos en ocasiones muy distintos e incluso opuestos. No existe ninguna "ideología ultraderechista", es más bien un cajón de sastre donde se mete a todo el que cuestiona el sistema desde una perspectiva de derechas, antimaterialista o, como dije antes, que simplemente no se pueda encuadrar dentro de la izquierda antisistema (en donde también caben grupos muy opuestos entre sí, como comunistas y anarquistas). Yo personalmente procuro no utilizar esa etiqueta pero tampoco me da el tembleque si me lo llaman. Y igual que no me gusta que me apliquen esa etiqueta, procuro no aplicarla a los demás para transferirles la culpa ("como me lo llaman a mí voy a endosárselo a otros a ver si así me libro"). Esa es la táctica que yo critico.

1 Noviembre 2008 | 06:56 PM

tuso

tuso dijo

La cuestión no es lo que digan los historiadores del nacionalsindicalismo sino lo que es, y como lo que es no es ultraderecha pues lo diga Agamenón o su porquero la falange será lo que sea su doctrina y sus actos (y la ultraderecha lo mismo) así de simple y así de distinto.
Un saludo

2 Noviembre 2008 | 02:14 AM

Juan Ramón

Juan Ramón dijo

Cuando en un comentario anterior yo me refería a la Extrema-derecha (en adelante Ex-D) lo hacía exclusivamente a la española, ya que entiendo que en cada país adquiere un rostro diferente. Por lo tanto, los tres rasgos fundamentales que propongo para identificar este sector político (que no ideología) están referidos estrictamente al caso español y sólo a él, por más que si nos pusiéramos a buscar coincidencias con la articulación ultra en otros países encontraríamos sin duda bastantes coincidencias. Pero, por el momento, con nuestro caso particular tenemos más que de sobra.
Efectivamente, el caso paradigmático de Ex-D en España lo constituye el Carlismo tradicionalista: integrismo católico, autoritarismo y concepto estático de la Nación. El Tradicionalismo (católico) es anterior al Carlismo, pero su facción derechista lo asume plenamente. En consecuencia, todos los grupos políticos que han mantenido alguna proximidad (obligada o de buen grado) con el Carlismo están impregnados de aspectos de Ex-D. Esos grupos son, además de los propios herederos de la facción derechista del Carlismo: FET y de las JONS, Fuerza Nueva y sus derivados (especialmente, el Movimiento Católico Español) y todos las organizaciones falangistas de la transición a excepción de FE de las JONS (Auténtica). Es de destacar que el falangismo no es de Extrema-derecha, pero que sus militantes ulteriores a la muerte de Franco se creían tal cosa (pues como todos los sectores ideológicos, la ExD tiene sus innegables atractivos) y han sido necesarios muchos años de discusiones y paciencia para que haya prendido en una pequeña facción de sus integrantes la distinción. Para ello a veces ha sido necesario exagerar las cosas hasta el extremo de mostrar por nuestra parte una imagen de la Falange casi anarco-sindicalista (con la cual, de todas formas, nos sentíamos muy a gusto).

En cuanto a la sensibilidad social del Catolicismo, estoy básicamente de acuerdo. Sólo que yo la atribuyo a la actitud paternalista general de esta religiosidad al tiempo que mantengo que la fuente “socializante” de la Falange tiene su origen en otro lado: en su designación del hombre como ser libre, digno e íntegro (no como un pobre botarate con el que hay que comportarse caritativamente para que Dios no se enoje), y centro del sistema. Este matiz es fundamental.

En cuanto a la distinción entre una visión estática o dinámica de la Patria, la primera la define como una institución metafísica, como algo dado por la historia y posiblemente la providencia divina cuya vocación es la autoconservación en sus más radicales esencias, con independencia de las modificaciones surgidas por el paso del tiempo en la mentalidad de las gentes que la integran. Por eso, de vez en cuando es necesario “salvar a España” y contar con algún General o incluso un Teniente Coronel de la Guardia Civil dispuesto a hacer el trabajo sucio. La concepción dinámica estima que la Patria se tiene que reinventar constantemente y que su existencia sólo se justifica y garantiza en función de proyectos y vocaciones trascendentales. Cuando la Patria deja de crecer (en justicia, en dignidad, en libertad), la Patria se pone en riesgo de desaparición y ante esa ley inexorable ni la historia ni la tradición pueden hacer nada. Sólo la voluntad de los patriotas y nunca por la vía de las armas, que no hace sino demorar los problemas por espacio de algunos años, sino del orgullo y de la fe en que “están vivos todos los valores genuinos…” del PUEBLO ESPAÑOL. Esta es la gran diferencia: el estatismo de la Patria de los libros de Historia o el dinamismo de la gente con la que hoy nos toca compartir un tiempo de Historia en el que se puede participar.

En fin, mi postura personal es que lejos de evitar el concepto de Ex-D debemos tenerlo muy clarito e insistir permanentemente, con las palabras y las obras, en lo que nos diferencia de él. Y eso sólo se logra dejando por sentado qué somos y qué nos negamos a ser. Y si la imagen de la Falange es ya inseparable popularmente de la ExD, creo que nuestro deber es inventar un instrumento nuevo e irreconocible para llevar a cabo lo único que de verdad importa: la Revolución nacional-sindicalista (a la que, por cierto, también habrá que cambiarle el nombre). Duro, injusto, doloroso, pero inevitable.

Una última precisión. Cuando me refiero a la ExD intento no hacerlo a la manera de un arma arrojadiza. Todo el mundo tiene derecho a pensar como estime más conveniente. No encuentro mayores reproches que hacer a la ExD que al liberalismo o al marxismo. Lo que no tengo necesidad de aceptar es que se me confunda con un posicionamiento ideológico que está a años luz de aquello por lo que se fundó la Falange.

2 Noviembre 2008 | 01:44 PM

Adolfo Castillo C

Adolfo Castillo C dijo

Para Tuso:

Nunca se es lo que tu crees ser...Siempre serás lo que quieran los demás.

Es como el refrán: comer a gusto de uno, y vestir a gusto de los demás.

Por eso me remito a lo de siempre: yo sé que no soy ultraderecha, pero la mayoría de la gente si lo cree...Por eso no me molesta el calificativo que me asignen, y reitero que no me preocupa que me llamen fascista, ultraderechista, o reaccionario.

Lo que realmene me preocupa, es que los falangistas llevemos toda la vida analizando si somos los bastante puros, o si otros grupos no lo son: ¡ Seguimos con nuestras charlas de café, pero de acción nada...¡Así nos va!

A ver si cambiamos de una puñetera vez.

2 Noviembre 2008 | 01:48 PM

Juan Ramón

Juan Ramón dijo

Pero eso que dices, Adolfo, no es así. Durante la transición y post-transición en las Falanges había sbre todo acción. Todos los días del mes, todos los meses del año. Y al final resultó que la mayoría no sabía por qué estaba luchand y la minoría comprendió que lucahaba por una estrategia no sólo equivocada, sino dudosamente falangista. Sería intolerable no aplicarse esta enseñanza del pasado y volver a caer en los mismos errores. Hoy más que nunca hay que aclarar qué es lo que queremos y cuál es la mejor forma de lograrlo. Por lo que a Gallos respecta, no son charlas de café, sin reuniones idológicas que, por la precariedad de medios (y también para cnservar una imprescindible independencia) hay que hacer en establecimientos públicos.
Cuando te reunes a hablar seriamente se detecta que no existe hoy una idea clara de la Falange y de ahí la proliferación de grupos. Y tampoco se tiene claro que la mera acción testimonial que se pretende dar en la calle es más romanticismo que otra cosa. Después de más de treinta años de fracaso quizás haya llegado la hora de pararse un momento a meditar a dónde vamos y cómo pensamos llegar.
Los grupos falangistas constituídos y organizados deberían hacerse esta pregunta: ¿por qué hay más falangistas fuera que dentro de las siglas? Y, ¿qué hace falta para ponerlos en activo? Hay quien lo fía todo a la aparición de un líder carismático. Nosotros estamos por la vía de la reflexión.

2 Noviembre 2008 | 03:38 PM

tuso

tuso dijo

Para Adolfo
Vamos a ver, que no, que uno es lo que es y no como te mire el vecino porque ahí siempre hay unos intereses ajenos que tú no tienes por qué asumir, no tengamos tantos complejos que ya llevamos añitos en esto.

Por otra parte, no generalices con eso de las charlas de café y pasar a la acción porque en esto de internet no conoces con quien hablas y aquí seguro que hay mucha gente que se deja su dinero y su tiempo en esto del nacionalsindicalismo y no precisamente en meter dos o tres respuestas a un mensaje.
Un abrazo

.

2 Noviembre 2008 | 03:55 PM

Adolfo Castillo C

Adolfo Castillo C dijo

Estamos mezclando cosas, y quizá siendo demasiados reiterativos con el tema. Yo simplemente he dicho mi opinión en cuanto a la acción, y creo que estoy en lo cierto. Igual que siempre pienso lo mismo en cuanto a la unidad, porque estoy harto de la división entre falangistas (que no es nuevo). Y también estoy cansado de que muchos falangistas creen que son ellos los verdaderos herederos de los primeros ideólogos, porque son los que han asimilado mejor la doctrina…Pero amigos, si ya desde el principio hubo división entre falangistas-fundadores y jonsistas…Si José Antonio y Ramiro tuvieron graves diferencias, y Ramiro tuvo que salir del Partido (movimiento); si el libro de ¿Fascismo en España?, escrito por Ramiro Ledesma Ramos bajo el seudónimo de Roberto Lanzas, una parte del escrito estaba dedicado a la crítica de José Antonio; si cuando el triunviro se deshizo para nombrar el primer Jefe Nacional, José Antonio ganó por un solo voto, y precisamente el de un jonsista (Aparicio).

Vosotros, con seguridad mucho más jóvenes que yo, estáis luchando y sacrificándoos por llegar a una conclusión ideológica, y a raíz de ella, arrancar para formar un grupo de acción que tenga éxito en la sociedad; y os aplaudo. Pero me permito la licencia de opinar sobre como yo he vivido el falangismo, mejor: ¡como yo he sufrido el falangismo! Y por eso me vuelvo pesimista cuando sigo viendo en los falangistas la misma división y el mismo protagonismo personal de siempre.

Conocí más profundamente a la Falange por mediación de un tío mío, ya fallecido, que fue “camisa vieja”, y que asistió al Acto Fundacional aquel lejano 29 de octubre de1933, siendo entonces él ya jonsista y amigo y compañero de Facultad de Ramiro Ledesma Ramos; por cierto que, todo el grupo jonsista asistió invitado y los colocaron en un palco del teatro. Como les pasó a muchos jóvenes de entonces, quedaron impregnados por la personalidad de José Antonio, y según mi tío me contaba, fue de los que animaron a Ramiro y a Onésimo a la fusión con el grupo de Falange Española…Bien pues, como digo, desde joven me sentí involucrado con el pensamiento falangista, aunque mi vida transcurrió por derroteros distintos a la de muchos falangistas de aquella época que colaboraron (muchos con buenas intenciones) con el régimen surgido a raíz del 18 de julio… Durante el franquismo tuve contacto con buenos falangistas, pero todos nos veíamos atados por el Régimen, ya que no podíamos formar un partido como nosotros hubiéramos querido; y toda mi acción se limitaba a asistir a reuniones en la Academia de Mandos de José Antonio, en la calle de Mantuano; y también, a reunirme en ocasiones con amigos falangistas en el local que los Círculos Doctrinales de José Antonio tenían entonces en la calle de Ferraz…Pero poco más, aunque sin duda conocí en aquella época a muchos falangistas que, posteriormente, se vieron involucrados en las primeras “divisiones” entre camaradas, surgidas a raíz de la muerte del general Franco.

Llegó en plena Transición la Ley de Partidos Políticos, y muchos falangistas nos ilusionamos porque al fin podríamos refundar un partido: ¡nuestro partido! Pero ya entonces se presentaron tres opciones para que optar por el nombre de FE de las Jons… Creo recordar –si mi ajada memoria no me falla—que fueron Frente Nacional Español, Falange Española de las Jons (auténtica), y Círculos Doctrinales José Antonio…Yo me había afiliado al Frente Nacional Español, por entender que al estar en él falangistas históricos como Raimundo Fernández Cuesta, Manuel Valdés Larrañaga, Roberto Reyes, y otros no menos importantes. Seriamos los que conseguiríamos las siglas históricas…Y así fue. Pero eso no solucionó el eterno problema falangistas…Hubo escisiones, protestas etc. etc. etc. Aquello a mí, me desilusionó en gran manera, y aunque continué afiliado, sentía un amargor interno que no me hacía feliz…Aunque yo entonces no era un chavalote, pues había cumplido ya los treinta años, colaboré en casi todo: pegue carteles, repartí propaganda, llamé a todos mis antiguos conocidos, y afilié a bastantes. Pero aquello no funcionaba como yo había pensado. Para las elecciones legislativas de 1979, se formó una coalición que componía FE de las JONS (Raimundo Fernández Cuesta), Fuerza Nueva (Blas Piñar) y Círculos José Antonio (Márquez Horrillo). Salió de Diputado por Madrid, Blas Piñar; y creo que faltaron algunos votos para sacar otro en Toledo o en Guadalajara.

Aquello, a mi personalmente, me desilusionó…Y empezaron los “lios”, las peleas, las divisiones. Un día que estaba yo bajo de moral, me fui a la sede de la calle de Hileras y pedí la baja en Falange… Al hacerlo me sentí mal: pero estaba completamente desilusionado…Seguí continuamente el “desastre” de FE; seguí leyendo las obras de José Antonio, de Ramiro Ledesma Ramos; los escritos de Onésimo, de Pemartín, de Ximenez de Sandoval, de Antonio Gibello…y todo lo que cayera en mis manos relacionado con el mundo falangista…Pero mi corazón se sentía muy dolido, y me refugié en mi profesión y en mi familia. En la mayoría de las elecciones me abstuve, y en las que me decidí a emitir mi sufragio: lo hice a favor del “menos malo”(seguramente equivocadamente). Nunca perdí el contacto del todo con el mundo nacionalsindicalista, me reunía con antiguos compañeros y comentábamos el futuro de España y el futuro de nuestra querida Falange…Pero sin comprometerme con ninguna de “las falanges”

Últimamente, que ya he concluido mi larga singladura laboral, dispongo de más tiempo y rebusco en Internet información sobre el mundo falangista… Os he descubierto buscando detalles del Acto del pasado martes en el teatro Infanta Isabel, y he intervenido en vuestro blog.

Me he pasado en extremo contándoos mi “historial”; así que reitero vuestro perdón… Quizá soy un tanto pesimista, pero seguramente se deberá a lo que mi experiencia falangista me ha demostrado a lo largo de los años.

Os deseo suerte, y con el brazo en alto se despide vuestro amigo.

Patria, Pan y Justicia… ¡Arriba España!

2 Noviembre 2008 | 10:29 PM

Pastrana

Pastrana dijo

Juan Ramón ha dicho:

"Los grupos falangistas constituídos y organizados deberían hacerse esta pregunta: ¿por qué hay más falangistas fuera que dentro de las siglas? Y, ¿qué hace falta para ponerlos en activo? Hay quien lo fía todo a la aparición de un líder carismático. Nosotros estamos por la vía de la reflexión."

¿Puedes concretar un poco más?
¿Qué orientación deberían seguir las falanges actuales para propiciar que los camaradas que estan sin organización se animen a estar dentro?
¿Qué línea política o qué modelo de partido os resultaría más adecuado?
¿Qué comunicados, qué publicaciones, qué propaganda os parecen acertados o no entre lo que evacúan las diferentes falanges?
Yo sigo con mucho interés todo lo que escribes y coincido en un 99% contigo pero creo sinceramente que falta que concretes donde está ese punto al que se podría llegar para hacer que Falange vuelva a ilusionar y a poner en marcha a esos camaradas.
¿En qué sentido debe de ir la renovación para que Falange sea un instrumento útil y no un mero club del recuerdo?
La reflexión es absolutamente necesaria pero si no va seguida de acción no sirve de gran cosa... ¿No deberían quizás los camaradas "desactivados" sugerir o indicar públicamente qué es lo que les animaría a ponerlos en activo?

Quizás esto que planteo puede ser objeto de una entrada por tener la suficiente entidad para dedicarle un debate propio.

3 Noviembre 2008 | 01:15 AM

Juan Ramón.

Juan Ramón. dijo

Para Adolfo:
Tu experiencia en la FE-JONS de los 70-80 es la misma que la de los promotores de este blog. Nosotros también estábamos en la calle Hileras, sólo que en el sexto piso, en las Falanges Juveniles. Nuestra desilusión fue idéntica a la tuya, pero nosotros nos conjuramos para no dejarnos engañar ni una sola vez más. Nuestro compromiso actual es el de esclarecer qué es y que no es la Falange y para ello intentamos contar con camaradas formados sin mirar las siglas de su organización de procedencia. Si aquello de que “cada vez que se juntan dos falangistas es para acabar discutiendo” se había convertido en una especie de verdad absoluta, nosotros hemos demostrado que no es así, y que sólo discute quien carece de capacidad creativa codo a codo con los demás y suple su falta de ideas y de fuego interior insistiendo en los matices y las cosas sin importancia, ofendiéndose con facilidad y argumentando como un teólogo medieval, no como un político humanista del Siglo XXI. Sería un honor contar con tu asistencia a alguna de nuestras tertulias… por probar. Permanece atento a la próxima convocatoria, que haremos el próximo sábado 15 (creo).

Para Pastrana:
Agradezco tu apoyo. Yo sólo puedo responder de momento a tus cuestiones a título personal ya que el grupo al que pertenezco (Gallos de Marzo) no tiene una postura oficial ante las mismas.
1. Yo he llegado a la conclusión de que la Falange ya no sirve como instrumento para hacer la Revolución Nacional-sindicalista. Como indicaban algunos participante en este hilo, el pueblo español tiene identificada a la Falange con algo que no tiene absolutamente nada que ver con sus ideales. Y es imposible cambiar esa imagen. Por tanto, el problema no es que los falangistas sin Falange se afilien a ningún grupo. Se trata de inventar un lenguaje, una imagen, una opción política radicalmente nueva. Lo importante son las soluciones que proponemos, no el modo en que vestimos ni las frases que repetimos como autómatas.
2. No es necesario trabajar en clave de partido. Siempre nos hemos definido como un Movimiento y eso nos da muchas más posibilidades que las de presentarnos reiteradamente y sin opciones a las elecciones. En diferentes partes de este blog yo he propuesto una solución: dedicar todos los esfuerzos a constituir cooperativas nacional-sindicalistas como una forma nítida de mostrar a la sociedad que hay otros modelos económicos y sociales diferentes. Es lo que llamo “traillers” de la Revolución. Ahora bien: si vas a montar una cooperativa de profesores (por ejemplo, un colegio) lo mejor que puedes hacer para que fracase es decir que se trata de un colegio falangista. Y lo mismo si lo que quieres es fabricar tornillos: sólo tienes que poner el yugo y las flechas en el anagrama para no vender ni una caja, por buenos que sean.
3. La única función y acción que le queda a la Falange por cumplir es la que más descuida: formar auténticos falangistas. Toda su propaganda, etc. debería ir orientada a esa tarea. En caso contrario tienes el problema que he apuntado: que hay más falange fuera de la Falange que dentro de ella.
4. El valor más interesante de todos y cada uno de los camaradas en esta nueva propuesta es su experiencia profesional, que deben poner al servicio (en la medida de las posibilidades de cada uno) del tejido de empresas-cooperativas N-S. Ahora bien, necesitamos que tengan formación falangista para que transmitan al resto de cooperativistas la razón última por la que se han fundado estas empresas: la posibilidad de cambiar revolucionariamente las cosas, animándoles a su expansión a otros sectores de la economía.
5. Sólo como un segundo paso se podría pensar en la rentabilidad política de estas iniciativas. La idea es. “si hemos sido capaces de ofrecerte un puesto de trabajo donde tú tienes la palabra, donde todo depende de tu trabajo y esfuerzo, y donde serás retribuido conforme a tu compromiso (es decir, un trabajo digno y justo), imagina lo que seríamos capaces de hacer con tu municipio”. Pero, insisto, píntalo de azul y ponle el yugo y las flechas y tendrás que volver a empezar de cero. Una y otra vez.

3 Noviembre 2008 | 10:26 AM

Iker

Iker dijo

Juan Ramón, coincido plenamente contigo en todo tu planteamiento. Como te dije una vez en referencia al tema de las cooperativas, me parece una idea brillante. Qué mejor manera hay de demostrar parte de nuestros ideales que mediante hechos. La pega que yo veo es la de cómo crear esas cooperativas, cómo hacer que surjan, porque lo difícil de esta idea es empezar a desarrollarla. Ahí se complica el asunto.

7 Noviembre 2008 | 03:12 PM

Juan Ramón.

Juan Ramón. dijo

Desde mi punto de vista, este proyecto sólo puede comenzar a ensayarse contando con el compromiso militante de los camaradas. Se necesitan dos cosas: talento y dinero.
Talento: que los camaradas pongan al servicio del proyecto su experiencia profesional como abogados, economistas, expertos en marketing, mandos intermedios, pequeños empresarios, gestores administrativos, etc. Por tanto, la primera medida sería convocar una reunión monográfica con gente que creyera en el proyecto y decidir qué, cómo, dónde y cuándo.
Dinero: en este cápítulo lo ideal es que lo pague el Estado. Es decir, aprovechar todas las subvenciones y ayudas que las autoridades dispendian por ahí.
En todo caso, nuestra tarea está cumplida. Hemos lanzado la idea. Pero me temo que no hay tanta gente dispuesta a valorarla tan favorablemente como tú, Iker. Es más fácil hacer lo de siempre, con los penosos resultados de siempre.

7 Noviembre 2008 | 05:25 PM

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Somos muchos los que creemos que se pueden hacer las cosas de otra manera. Tuvimos como enlace común las Falanges Juveniles de España. Pero ahora nos sentimos falangistas sin falange y muchos que no estuvieron con nosotros al principio, comparten hoy nuestras inquietudes

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