LA CRISIS, CON PERDÓN
Los empresarios y los banqueros tampoco parece que estén excesivamente preocupados, sus beneficio siguen subiendo lo que nos indica que estos de pagar nada de nada. Que hay que subir los precios de la luz, del gasoil, de los productos de primera necesidad, ¡pues na se suben y listo! Pero que curioso, tendrán que pagar más los curritos que las empresas, eso se llama: “política social”.
El otro día hablando con un conocido me decía: que él sabia de buena tienta que la factura la iba a pagar la Casa Real. ¡Toma ziribicundia! ¡Ya era hora! Que estos parásitos pagaran algo.
Después de la sorpresa inicial, me alegró que al fin me hubiera enterado para que pudiera servir la monarquía.
El Principote se podría ocupar de cuidar a sus hijas y de hacer las faenas de la casa mientras la Letí dirigía un programa de corazón: “Salsa azul y rosa” o “Corazones Reales” (o alguna majadería semejante).
Las infantas y los “infantos” se pondrían a trabajar (¡Que ya era hora!) y dejarían de tomar la “sopa boba” a cuenta de los de siempre (Que también ¡ya era hora!)
Nos desharíamos del Bribón del Rey y con la pasta de su excremencia (negocietes, comisiones, evasiones, bárbaras reyes, y un amplísimo etc.) podríamos tapar algunos agujeros del personal.
¿Y los sindicatos? –Bien gracias, como la Real Familia. ¿Hasta cuando seguiremos aguantando estos sindicatos? De una vez por todas hay que acabar con este sindicalismo amarillo y profesionalizado no sólo por inoperante, que también, sino por traidor a los trabajadores. Cada día está más claro que tanto los sindicatos como la Familia Real sólo defienden sus bastardos intereses de enriquecimiento personal, olvidando que en teoría están al servicio de los españoles. Hay que acabar, repito, con estos sindicatos profesionales que llevan toda su vida viviendo del cuento (como la Real Familia). Los sindicatos deben urgentemente dejar de estar subvencionados, el que quiera sindicatos como estos que los pague.
Hay que crear sindicatos de empresa que federándose por ramas de producción conformen un sindicalismo libre e independiente de todo partido, y que defiendan los intereses de los trabajadores. Sindicatos de profesionales y no profesionales de los sindicatos.
Por salud pública y democrática hay que librarse de las dos crisis más importantes y endémicas que asolan esta España nuestra: el SIDA sindical y la “Peste Borbónica”
Estamos asistiendo, con estupor, a los juegos de palabras, casi juegos florentinos, entre el gobierno y la oposición (tanto monta, monta tanto) para intentar definir el momento económico y social que padecemos: desaceleración, recesión, crisis, etc. con lo fácil y castizo que sería decir que esto “está jod...”. La verdad que al personal nos importa un bledo como lo llamen, pero nos gustaría que alguien nos informara quien va a pagar la cuenta. Todo parece indicar que el gobierno y la clase política (nunca supe porque le llaman clase, porque hay que ver que poca clase tienen) no quieren pagar la factura. Un mameluco de apellido Sebastián y valido del ZP ha comentado al respecto: “cuanto antes caiga esto, antes se levantará” ¡Manda huevos! Que diría el Trillo, valido del “Asna”.

O. Cuadrado





goyo dijo
Buen artículo , ácida crítica a la situacion actual.
25 Junio 2008 | 01:18 AM