¡Opa, Gallos al corral!

“Los Gallos de Marzo”, son gallos libres que gustan de picotear donde quieren y con quien quieren, son eso que se llama “pica suelos”, en contraposición con esos gallos de corral que se alimentan de piensos de marca extranjera y grano caro. Los “Gallos de Marzo” mientras picotean, aquí y allá, van conociendo la realidad a ras de suelo y al tiempo van descubriendo que todavía hay, y más de lo que se puede pensar, gallos libres, orgullosos y sobre todo gallos capaces de ver que “ya está alzada la bandera” y están dispuestos a defenderla “alegremente, poéticamente”, lejos, muy lejos del gesto adusto y agresivo de muchos gallos de corral.
Es sorprendente esa manía obsesiva que hay en hacer de “Los Gallos de Marzo” gallos de corral, gallos de partido. Tenemos que afirmar que se puede militar en un partido o en una idea. Para militar en un partido sólo hace falta eso: tener un partido. Para militar en la idea sólo hace falta eso: tener ideas.
El error de los gallos de corral es creerse que de la militancia en el corral (léase partido) tarde o temprano surgirá la idea. De la militancia en el partido (léase corral) sólo salen, y a las pruebas me remito, conspiraciones y ambiciones personales que siempre desembocan en fabricarse un corralito nuevo a la medida de la faldi-corta ambición de sus protagonistas. Habría que hacer un catálogo de la cantidad de corralitos que se han habilitado nuestros gallos de corral y sobre todo de la diversidad de extraños compañeros con los que los han compartido.
De la militancia en la idea, salen nuevas ideas y hasta puede salir un corral (léase partido), pero sólo un partido (léase corral) al servicio de la idea, un partido como instrumento y no como un fin.
Dejemos pues, a nuestros “Gallos de Marzo” picotear libremente de aquí para allá, aunque lo que piquen sea un cocidito madrileño, un cochinillo segoviano o un pote gallego. Como siempre “Los Gallos de Marzo” están dispuestos a compartir su picoteo con todo el militante que en cualquier corralito campee, claro está mientras este sea “azul Mahon, neto y proletario”, sin condimentos ni conservantes.
¿Qué no lo entendéis? Ya nos habíamos dado cuenta, pero si abrís alguna vez la ventana de vuestro corralito podréis oír el KIKIRIKI de estos “Gallos de Marzo” que alegremente, poéticamente anuncian el Nuevo Amanecer.

Roberto Flechas
has



j.moreno dijo
Por mucho que queraís heceros los interesantes,nadie quiere,ni necesita en sus filas a según que tipo de gente.
Haceis muy bien en andar picoteando por ahí,por la "madre tierra",como alguno diría.
Y seguid picoteando cochinillo,cordero....y cubatas hasta las tres de la mañana,seguid.
2 Junio 2008 | 01:44 PM