PORQUÉ SOMOS PARTIDARIOS DEL ESTADO.
Los falangistas entendemos al Estado como el mejor instrumento del poder político para dar cumplimiento a los grandes objetivos nacionales. Esos objetivos son la educación, la sanidad, la defensa nacional, la vivienda, el medio ambiente, las infraestructuras, la cultura, la seguridad, las prestaciones sociales, la política exterior, etc. Materias todas ellas trascendentes hasta el punto de exigir unos planteamientos extremadamente exigentes tanto en la designación de los proyectos a abordar como en la dotación económica y humana necesarias para llevarlos a término.
Una Constitución falangista recogerá las grandes líneas de actuación en cada una de esas materias. A ella quedarán subordinadas todas las leyes del Estado. En su primer artículo se habrán de declarar los valores de la dignidad y libertad de las personas, de la justicia social y del patriotismo como los principios supremos inspiradores del nuevo Estado. Esta carta Magna será promulgada por los líderes de
El modelo de Estado de
Esta certeza en la bondad de un Estado fuerte y eficaz no implica en modo alguno una inspiración de
Los falangistas no somos partidarios de un Estado totalitario sino de un Estado “total”: un sistema político en el que todas las fuerzas humanas y sociales estén unívocamente al servicio del cumplimiento de unos grandes ideales a los que la propia estructura (administración) del Estado sirve y responde.
Nuestra cosmovisión eminentemente humanista nos impide aceptar cualquier concepción del Estado que no lo ubique por debajo y al servicio del hombre. El Estado es una herramienta para garantizar un prometedor porvenir para
La imagen de la sociedad nacional-sindicalista responde antes a la del trabajador-propietario que se afana en mejorar sus condiciones económicas y en procurar el progreso solidario de



DisidenciaS dijo
Comunicado de la redacción de DisidenciaS ante las elecciones generales del 9 de marzo
4 de marzo de 2008
El próximo 9 de marzo, los españoles están llamados a las urnas para elegir diputados y senadores. Quizás nunca hayamos asistido a una campaña más descarada para consolidar un bipartidismo asfixiante, corolario final de un Régimen nacido en 1978, que sigue necesitando de un “consenso” entre partidos políticos para sostener su “legitimidad” en medio de una democracia-farsa.
Ese Régimen, construido casi con el único fin de mantener viva la institución monárquica, ha precipitado en una progresiva destrucción del Estado, un grave proceso de desnacionalización de España y una creciente miseria moral en todos los órdenes de la vida. España vive una crisis estructural, de un pavoroso vacío de contenido, con las costuras rasgadas por la acción del neofeudalismo separatista y por la sumisión de la clase política y económica a intereses antinacionales extranjeros.
Por todo ello, el único voto que los disidentes del Régimen podemos considerar aceptable es aquél que, partiendo de una posibilidad REAL de incidir en la política nacional, actúe en contra de la tendencia actual de destrucción del Estado y de la Nación.
Ese voto sólo lo encontramos apostando -sin que ello suponga, dadas las abismales diferencias, concesión ideológica alguna- en la Unión para el Progreso y la Democracia (UPyD), nuevo partido dirigido por la exdiputada socialdemócrata Rosa Díez.
Quizás lo fácil hubiera sido promover abstenciones, votos nulos o a grupos más o menos marginales. Sin duda, recibiríamos menos críticas y conservaríamos una pretendida, pero falsa “pureza” contestataria, tan inútil como irresponsable en estos momentos de crisis de España. Pero frente al “partido único” del Régimen, optamos por la posibilidad (y sólo es una posibilidad) de abrir una brecha por la que el aire fresco de la regeneración nacional, sin ataduras reaccionarias, nos abra la oportunidad de poder vislumbrar una esperanza política nueva. Las misma que nos señaló, hace más de setenta años, Ortega y Gasset: “¡Españoles: Reconstruid vuestro Estado!”
El 9 de marzo, animamos a todos nuestros amigos y camaradas a apoyar a una opción que, desde la izquierda, afirma defender la idea de España y la igualdad de todos los ciudadanos de la Nación. Por la esperanza de que algo comience a cambiar, recomendamos el voto a UPyD. Cada uno perdemos muy poco pero se puede ganar mucho.
Consejo de Redacción de DisidenciaS
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4 Marzo 2008 | 01:37 AM