UN AÑO DESPUES
En el primer aniversario de la muerte de Matías Montero, entendida como acto último de servicio, José Antonio Primo de Rivera escribió el siguiente artículo:
«Anoche, en Salamanca, cobijados en un recinto bajo de techo, pino de escaleras, pobre de luz, entre unos camaradas de buena estirpe leonesa, parcos en la sonrisa y en la alabanza, pasamos el aniversario de Matías Montero. Como el recinto, fue sin adornos la ceremonia: unas palabras de Salazar y de Bravo, otras palabras mías y un silencio que nadie impuso, pero que tuvo, en autenticidad, mucho mejor sentido que los rituales minutos de silencio.
Dije a los camaradas de Salamanca y os digo ahora: El martirio de Matías Montero no es sólo para nosotros una lección sobre el sentido de la muerte, sino sobre el sentido de la vida. ¿Recordáis vosotros, los de la primera hora, una de las cosas con que se intentaba deprimimos? Se nos decía: “No triunfaréis; para llevar adelante un movimiento como el vuestro hace falta contar con gente endurecida en grande”. Los españoles arriesgaron y dieron la vida. Y por España y por la Falange dio Matías Montero la suya.


